Durante los últimos meses, el ausentismo a las sesiones ha sido una constante en el Congreso de la Ciudad de México. Foto: Especial

Congreso CDMX firma contratos para alimentación de diputados, pese a que son faltistas y tienen trabajo rezagado

El Congreso local ha gastado en comidas para diputados más de 500 mil pesos en los últimos dos años, pese a que reciben una dieta mensual de 56 mil pesos y la actual legislatura se ha caracterizado por no acudir a trabajar

Durante la actual legislatura, ha sido recurrente que el Congreso de la Ciudad de México suspenda sesiones por falta de quórum o cancele eventos; sin embargo, el legislativo sí ha invertido en alimentos para los diputados.

Lo anterior, a pesar de que los legisladores cuentan con una jugosa dieta mensual de más de 56 mil pesos.

En 2022 y 2023 el Poder Legislativo capitalino, ha firmado dos contratos para alimentación de diputados.

Diputados con sueldazos y bien alimentados; privilegios que no son de todos

Los 66 representantes populares del Congreso local gozan de alimentación pagada con recursos públicos y una remuneración mensual superior a la que ganan mensualmente la mayoría de los mexicanos.

De acuerdo con información del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) sobre la ocupación de la población del país, en el año 2020 la población económicamente activa en México era de 53 millones 331 mil 429 personas, de las que el 34 por ciento (18 millones 257 mil 028 personas) apenas ganaba dos salarios mínimos diarios, es decir, siete mil 333 pesos mensuales.

Por otra parte, estadísticas del Observatorio Laboral de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) del Gobierno de México, que se pueden consultar en su portal electrónico, indican que el ingreso promedio mensual de la población ocupada que cuenta con un grado profesional, ya sea licenciatura o posgrado, asciende a 11 mil 549 pesos.

Medio millón en comidas para legisladores locales

En 2022 y 2023, el Congreso de la ciudad firmó dos contratos para adquirir el servicio de alimentación para los integrantes del pleno, señalan datos obtenidos a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT).

Según la información revisada, el primer contrato es OM/DGAJ/DCVO/IIL/AD/I-48/2022 suscrito en el año 2022 para el “Servicio de alimentos para eventos institucionales”.

En esta ocasión, el contrato se le adjudicó a Jesús Tomás Castillo Neri por un monto total de 170 mil 520 pesos.

Después, el segundo contrato es el OM/DGAJ/DCVO/IIL/AD/I-45/2023 que se firmó en este 2023 para la “Prestación del servicio de alimentos para las y los diputados, comisiones y comités del Congreso”.

El acuerdo comercial también se le otorgó a Jesús Tomás Castillo Neri por un monto total de 336 mil 168 pesos.

Según los anexos técnicos del contrato, el prestador de los servicios se obliga a dotar de alimentación durante la vigencia del acuerdo cuando se le solicite.

Asimismo, se menciona que debe ofrecer los platillos de pozole rojo de pollo o de carne de puerco, pechuga empanizada, bistec a la mexicana, milanesa de res, pollo a la jardinera, tortas de pollo con salsa verde y niño envuelto con frijoles.

Es importante señalar que los dos contratos fueron otorgados a través de adjudicación directa, sin competencia entre varios proveedores, esto, pese a que la Ley de Adquisiciones de la capital menciona que los concursos deben celebrarse con el fin de garantizar las mejores condiciones en el uso de los recursos públicos.

“Las adquisiciones, arrendamientos y prestación de servicios, se llevarán a cabo, por regla general, a través de licitaciones públicas mediante convocatoria pública, para que libremente se presenten propuestas solventes en sobre cerrado, que serán abiertos públicamente, a fin de asegurar a la Administración Pública del Distrito Federal las mejores condiciones disponibles en cuanto a precio, calidad, financiamiento, oportunidad y demás circunstancias pertinentes, de conformidad con lo establecido en la presente Ley”, detalla la ley.

Diputados consentidos y ausentes de su trabajo

Durante los últimos meses, el ausentismo a las sesiones ha sido una constante en el Congreso de la Ciudad de México.

Tal ha sido la problemática, que el pasado 13 de septiembre, la presidenta de la Mesa Directiva del Congreso capitalino, la diputada Gabriela Salido Magos, hizo un llamado a los legisladores de las diversas fuerzas parlamentarias a cumplir con el horario establecido y cumplir con la responsabilidad que la ciudadanía les ha otorgado.

La legisladora recordó que, en diversas ocasiones ha solicitado, de manera respetuosa, a las personas legisladoras, realizar el pase de lista en debida forma y tiempo, a fin de iniciar con las labores parlamentarias en las sesiones del pleno.

Es importante mencionar que los legisladores locales llevan a cabo dos sesiones ordinarias por semana.

Sin embargo, Reporte Índigo ha documentado, a través de comunicados de prensa institucionales del Congreso, que del 1 de mayo al 9 de noviembre pasados, se han suspendido ocho sesiones por falta de quórum.

La falta de quórum sucede cuando la mayoría de los diputados no acude a las sesiones o no permanece en el pleno durante ellas.

De acuerdo con la información recabada, se suspendieron sesiones el 3 de mayo, 5 de julio, 27 de julio, 5 de septiembre (en esta ocasión sí inició la sesión pero se levantó por falta de quórum antes de terminar los asuntos del día),13 de septiembre, el 10 de octubre, 30 de octubre y 9 de noviembre.

El periodo de sesiones culmina el próximo 15 de diciembre y aún existen importantes pendientes como la aprobación del Presupuesto de Egresos para el año 2024 y la votación sobre la ratificación de la Fiscal General de la Ciudad de México.

Se aprueban más homeoffice

Al igual que a nivel federal, el Congreso de la Ciudad de México aprobó una reforma para trabajar más de manera remota que presencial.

Fue el pasado 1 de noviembre, cuando el pleno del Congreso capitalino aprobó el dictamen a dos iniciativas para reformar los artículos 5 bis de su Ley Orgánica y 56 de su Reglamento, en lo referente a la realización de sesiones por vía remota, presentado por la Comisión de Normatividad, Estudios y Prácticas Parlamentarias.

Durante la discusión de las iniciativas en el pleno, Jorge Gaviño Ambriz, presidente de la comisión dictaminadora, reconoció que este dictamen corresponde a las iniciativas de las diputadas María Guadalupe Morales Rubio (Morena) y Luisa Adriana Gutiérrez Ureña (PAN); que proponen que las comisiones puedan trabajar de manera remota, no solo en caso de emergencia.

“El dictamen considera fundados los argumentos que exponen las diputadas promoventes y el objeto regulatorio que persiguen, en atención a que son oportunas e idóneas para consolidar un régimen normativo que haga más eficiente la labor legislativa en los órganos colegiados de este Congreso”, expresó.

En este sentido, el legislador reconoció los beneficios del uso de tecnologías de la informaciónherramientas tecnológicas, que agilizan y facilitan la realización de sesiones, por lo que es conveniente utilizarlas en forma habitual y no sólo en casos de emergencia.

La reforma aprobada al artículo 5 bis establece que “Cuando no se actualicen los supuestos a que refiere el párrafo anterior, el Congreso podrá sesionar vía remota previo acuerdo de la Junta, aprobado por el Pleno. Por su parte, la Mesa Directiva, la Conferencia, la Junta, así como las comisiones y los comités podrán optar por realizar sus sesiones vía remota o presencial, especificando la modalidad en la convocatoria respectiva”.

Igualmente, indica que en caso de que no se actualice lo establecido en el párrafo anterior, el Congreso podrá sesionar vía remota,  siempre y cuando exista acuerdo de la Junta y aprobación por parte del Pleno, siempre  garantizando las formalidades esenciales del procedimiento legislativo y la equidad en la discusión parlamentaria.

Te puede interesar