El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se enfrentó a un problema derivado de la naturaleza, pues este jueves una fuerte lluvia provocó que su aterrizaje se retrasará por algunos minutos.

El tabasqueño enfrentó las inclemencias del clima a su llegada a Cancún, Quintana Roo, en cuyo aeropuerto el avión comercial que lo trasladó tuvo que realizar maniobras para el descenso seguro de los pasajeros.

El retraso, de aproximadamente 25 minutos, fue algo “acostumbrado” para Obrador quien declaró a medios que en la región llueve muy fuerte pero se quita al poco tiempo “hasta sale el sol, de modo que aquí es así”.

Aunque algunos pasajeros sí descendieron del avión mientras caía el aguacero, el tabasqueño decidió guarecerse dentro del avión, hasta que instalaron un túnel para que la tripulación y algunas personas más descendieran sin mojarse.

El ganador de la pasada elección presidencial se encuentra en esa zona del país como parte de su gira de agradecimiento.