Las fallas en la movilidad de la Zona Metropolitana de Nuevo León mantienen hasta 3 horas a los usuarios dentro del transporte público. Foto: Especial

Ante traslados largos ciudadanos de Monterrey prefieren caminar

Debido a los largos tiempos de espera y traslado y las dificultades para pagar el acceso a las unidades, los ciudadanos caminan largas distancias en lugar de tomar el transporte público

Los largos periodos de espera que se prolongan por más de tres horas y los diferentes sistemas de pago en el transporte público de la Zona Metropolitana de Monterrey (ZMM) hacen que cientos de ciudadanos prefieran caminar que esperar a las unidades de transporte urbano.

Según los resultados de la encuesta “Así Vamos Nuevo León”, en 2022, el porcentaje de personas que se mueven en medios no motorizados (21.9 por ciento), superó a quienes se mueven en transporte público colectivo (21 por ciento), siendo el automóvil privado la elección principal en el estado (41.6 por ciento).

Una de cada tres personas pasan hasta tres horas al día realizando trayectos. Las personas que viven en los municipios de Apodaca, Cadereyta y García, así como quienes viven fuera del área metropolitana, invierten casi tres horas en uno solo de los traslados.

De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en Nuevo León existen 2 millones 672 mil 106 vehículos automotores registrados; mientras que la población en el estado es de 5 millones 784 mil 442 habitantes.

La crisis de movilidad en la entidad también se ha visto reflejada en el reciente incremento de 500 por ciento en los expedientes de queja iniciados por la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHNL), en el periodo de enero a abril del 2023, en comparación con el 2022.

La CEDHNL dio a conocer que durante los primeros cuatro meses del año 2023, el Instituto de Movilidad y Accesibilidad del Estado acumuló 24 quejas, mientras que en 2022, el mismo organismo sumó solo cuatro quejas.

La mayoría de las quejas presentadas ante la Comisión, en lo que va de 2023, son por faltas cometidas en camiones urbanos, por hechos de tránsito o accidentes viales con personas fallecidas y/o lesionadas, por largo tiempo de espera de las personas usuarias y por malos tratos de los choferes.

Obstaculizan el uso del transporte

Debido a los diferentes sistemas de pago autorizados para el pago del transporte público, los usuarios están obligados a llevar una tarjeta diferente para cada tipo de servicio: Rutas Exprés, Metro, Transmetro y Ecovía.

Anteriormente, los usuarios pagaban en efectivo o con la tarjeta Feria, pero la introducción de nuevas unidades, adquiridas por el Gobierno estatal, implicó que también se pague con las tarjetas MIA, “Me Muevo” o con la App “Urbani”, en la que se carga saldo y se compran viajes.

Si bien, “Urbani” facilita el registro de una tarjeta de crédito o débito para el pago de transporte, no obstante, la aplicación no funciona sin datos o una red móvil y en caso de comprar un boleto de Metro y Transmetro se da poco tiempo para llegar a la estación.

Los viajes de Metro y Transmetro solamente están vigentes por 15 minutos, y si no se aborda en ese tiempo, el saldo se pierde. Según los usuarios, el tiempo de tolerancia no resulta suficiente, ya que el servicio que prestan las unidades de Transmetro es tardado.

Además, varias estaciones no aceptan la tarjeta Urbani, pues no tienen lector de códigos QR; la Línea 3 por ejemplo, no permite el uso de la aplicación.

Otra opción para usar los transportes públicos que no reciben efectivo es la tarjeta “Muevo León”, la cual tiene que ser recargada en máquinas, pero hasta el momento, no todas las estaciones las tienen instaladas o están fuera de servicio.

Transmetro: más caro e igual de tardado

Reporte Índigo y Verificado acudieron a distintas estaciones de servicio para hablar con los usuarios sobre las problemáticas más graves del transporte público. Destacan entre ellas la lentitud en el traslado y la multiplicidad de tarjetas y aplicaciones para acceder a un servicio que no está interconectado.

En la estación Sendero, María Villanueva, que toma  Transmetro con tarjeta, no tiene la opción de recargarla en la estación debido a que aún no colocan las máquinas para hacerlo, ocasionalmente personal de movilidad se instala en un punto para apoyar en las recargas de tarjetas.

Sin embargo, si se busca comprar una tarjeta en esta estación, no es posible realizar la adquisición, ya que el personal de movilidad no las vende y la estación no cuenta con las máquinas expendedoras.

En caso de no contar con una tarjeta, no tener saldo o la aplicación, la única opción es esperar un camión, que en varias ocasiones se trata de una unidad desvencijada, que tarda más de una hora en pasar.

Con las nuevas unidades “verdes” de Transmetro se buscaba mejorar la movilidad de los usuarios con una frecuencia de entre 10 a 15 minutos entre autobuses.

Sin embargo, tras tomar diferentes rutas y consultar con usuarios del transporte público, Verificado constató que continúan tardando más de 30 minutos.

Pese a las constantes problemáticas reportadas por los usuarios, en un año el viaje de Metro, incluyendo el Transmetro, pasó de 4.50 a 15 pesos.

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