Pese a la gran derrota que significó para los panistas la elección del pasado 1 de julio, el grupo que encabeza el excandidato presidencial Ricardo Anaya aún continúa con un amplio poder al interior del Partido Acción Nacional (PAN).

La corriente liderada por Anaya Cortés, acusada por otros bloques dentro del blanquiazul de ser la responsable del reciente fracaso electoral, busca perpetuarse en la dirigencia nacional al perfilar a Marko Cortés, coordinador de la bancada del PAN en San Lázaro, quien podría suceder a Damián Zepeda, actual líder del partido y también cercano al excandidato presidencial.

Aunque el grupo anayista no se encuentra igual de fortalecido que hace unos meses antes de la elección, aún cuenta posee una importante presencia.

Prueba de ello es el encuentro que se dio el viernes 10 de agosto, un día antes del Consejo Nacional panista, donde Cortés cenó con 150 consejeros nacional de su partido, quienes le dieron su apoyo y respaldo para convertirse en el próximo líder

Fuentes revelaron que pese a que Anaya asistió al importante encuentro del fin de semana, el queretano ya ha pintado su raya de la negociación panista y ese trabajo ha sido tomado por Damián Zepeda, pero que pese al poder que lograron construir al interior del partido no está siendo tan fácil, ya que algunos de los consejeros que tenían seguros, les han retirado su apoyo tras el descalabro sufrido ante Morena en las elecciones pasadas.

Firmas, el mayor obstáculo

En la reunión de hace un par de días, el Consejo Nacional del PAN integró la Comisión Organizadora Nacional de la Elección del CEN, la cual estará presidida por Cecilia Romero Castillo, y donde surgieron ya las fechas claves en el proceso rumbo a la renovación de su dirigencia.

Según la hoja de ruta establecida, será el próximo martes 21 de agosto cuando se emita la convocatoria para los aspirantes, y 4 días después, el sábado 25 de agosto se deberá llevar a cabo la validación del padrón de los militantes blanquiazules, el cual actualmente consta de 280 mil personas.

Los estatutos panistas establecen que para que un militante aspire a dirigir el partido deberá contar con el 10 por ciento de firmas de apoyo del padrón total, es decir 28 mil rúbricas a nivel nacional

Ahí se encuentra el primer obstáculo para depurar a los aspirantes que comienzan a perfilarse como el próximo líder blanquiazul, ya que aunque la baraja de nombres ya llega casi a los 10, no todos cuentan con la estructura que se requiere para juntar el número de firmas.

El análisis de las solicitudes de los aspirantes se llevará a cabo del 10 al 14 de septiembre y dos días después, el 16 de septiembre, aniversario de la fundación del Partido Acción Nacional, se realizará la validación final.

Un día después, el 17 de septiembre, comenzarán las campañas de los contendientes a la dirigencia nacional blanquiazul, las cuales terminarán el 20 de octubre, para que el 21 de octubre llegue el día clave de la elección.

Es decir, los personajes que se perfilan para convertirse en el próximo presidente nacional panista tendrán alrededor de 3 semanas para conseguir las 28 mil firmas requeridas para competir, una aduana que tampoco se antoja de fácil acceso.

El cabildeo de Moreno Valle

Rafael Moreno Valle es otro de los personajes que se perfila para ser el próximo dirigente nacional del blanquiazul, aunque para lograrlo tendrá que cabildear con otros grupos de peso, así como aprovechar el rechazo en contra del grupo de Ricardo Anaya.

El poblano se ha acercado al grupo de los gobernadores panistas, quienes representan un importante poder al interior del partido, en busca de su respaldo como lo son Martín Orozco, de Aguascalientes; Carlos Mendoza Davis, de Baja California Sur; José Rosas Aispuro, de Durango; Antonio Gali Fayad, de Puebla; Francisco Domínguez, de Querétaro; Carlos Joaquín González, de Quintana Roo; y Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas; entre otros.

Moreno Valle intenta afianzar un importante respaldo dentro de la estructura blanquiazul, por lo que ha comenzado a trabajar en acercamientos con otros grupos, ya que en caso de llegar a la recta final competirá con personajes con apoyos importantes como los anayistas, los calderonistas, los GOAN (Asamblea de Gobernadores de Acción Nacional) e incluso los grupos de viejos liderazgos panistas, conocidos como los más conservadores.

Rafael Moreno Valle también busca ser el próximo dirigente de Acción Nacional y ha tenido acercamientos con gobernadores panistas para obtener su respaldo

Gil Zuarth y los otros

Roberto Gil Zuarth ha sido uno de los personajes más críticos a las acciones panistas y por ende a la actual dirigencia encabezada por el grupo de Ricardo Anaya. El panista ya fue destapado por otros personajes como Ernesto Cordero para ser el próximo dirigente nacional.

Hasta ahora se sabe que gobernadores como Francisco García Cabeza de Vaca (Tamaulipas), Francisco Domínguez (Querétaro) y Carlos Mendoza Davis (Baja California Sur) no ven con malos ojos la llegada de Gil Zuarth a la dirigencia, quien también está en buenos términos con los calderonistas.

Hasta ahora se sabe que gobernadores como Francisco García Cabeza de Vaca (Tamaulipas), Francisco Domínguez (Querétaro) y Carlos Mendoza Davis (Baja California Sur) no ven con malos ojos la llegada de Gil Zuarth a la dirigencia, quien también está en buenos términos con los calderonistas.

También se apuntan nombres como Carlos Medina Plascencia, Juan Carlos Romero Hicks, Ernesto Ruffo Appel, Francisco Búrquez y José Luis Preciado.

En un PAN que se percibe dividido, uno de los puntos que comienzan a coincidir es que varios grupos blanquiazules podrían decantarse en un frente común para tratar de evitar la continuidad de la corriente de Ricardo Anaya, a quien se le achaca la histórica derrota del blanquiazul.