“Las mujeres atacadas con ácido existimos, resistimos y sobrevivimos a este Estado feminicida”, dice el mural que visibiliza el rostro de cuatro sobrevivientes. La protesta artística hecha en marzo es una de las primeras acciones de la Fundación Carmen Sánchez MX.

La obra se titula “La digna rabia tiene rostro de mujer” y se ubica en el Estado de México, entidad donde Efrén García, expareja de Carmen Sánchez, le aventó el químico en rostro y cuerpo en 2014.

“Este mural fue realizado para una exigencia de justicia al gobernador Alfredo del Mazo Maza. Cuando me ofrecieron esa barda no lo pensé y, de inmediato, dije que sí porque él tiene que saber que las autoridades no están haciendo su trabajo, que las mujeres atacadas con ácido estamos en espera de justicia”, dice Carmen, en entrevista con Reporte Índigo.

Alejandro León, presidente del Consejo de Organizaciones de la Sociedad Civil del Estado de México (Coscemex), fue quien le propuso a la también activista por los derechos de las mujeres, Carmen Sánchez, la intervención de una barda en el municipio de Huixquilucan. Él también la motivó a crear una fundación para sobrevivientes de ataques con ácido.

“Me dicen que quieren pintar sólo mi cara y, de inmediato, pensé que tendríamos que estar todas. Mi propuesta fue que nos incluyeran a las sobrevivientes, los cuatro rostros de las mujeres que ya mostramos la cara”, menciona sobre quienes han hecho públicos sus casos.

El presidente de Coscemex la contactó con los artistas Pedro Peña Reyes, Trom y Miguel Sant. El acuerdo al que llegaron fue representar los rostros no de dolor, sino de lucha.

“Cuando yo empiezo a mandar las fotos que eligieron las cuatro que aceptamos, acordamos que no se iba a pintar la parte lastimada porque no es lo que pretendemos reflejar, sino la fortaleza”, comenta Carmen Sánchez.

Así, en el mural también está Esmeralda Millán, cuya expareja la roció con ácido en 2018, en Puebla; María Elena Ríos, la saxofonista de Oaxaca que fue atacada en 2019 y el autor intelectual es Juan Antonio Vera Carrizal, un exdiputado local priista; y Ana Helena Saldaña, quien fue agredida en la Ciudad de México en noviembre de 2018. La idea es que en cada entidad donde alguna mujer haya sido atacada con ácido se intervenga un muro no para decorar, sino para protestar.

“Las personas que se quejan tanto de que les rayamos, rompemos, quemamos, pues ahora vamos a hacerlo de esta forma para que vean que ni siquiera con el arte nos hacen caso. A las autoridades ya no hay que sensibilizarlas, hay que exigirles, que sepan que existimos y que resistimos a todos los olvidos que han tenido con nosotras”, reclama.

Otra acción realizada por la fundación durante el mes de las mujeres fue escribir los nombres de quienes han sido atacadas con ácido en las vallas de color negro que resguardaron Palacio Nacional previo a la marcha del 8 de marzo. En México no hay una cifra oficial, pero Carmen Sánchez y Ximena Canseco han documentado 21 casos del año 2000 a la fecha, tres son hombres y 18 mujeres, tres de las cuales fueron torturadas con sustancias químicas antes del feminicidio.


Mi gran sueño, también para mis compañeras, es que la vida no se nos vaya esperando justicia. A mí me hubiera gustado ser la última y la única mujer atacada con ácido y ahora no quiero que ninguna pase todo lo que yo viví porque es un proceso muy doloroso, sobre todo, cuando te sientes sola

Carmen Sánchez

Activista

Desde el feminismo, Fundación Carmen Sánchez MX

En diciembre de 2020 fue constituida la fundación creada por Carmen Sánchez y Ximena Canseco, investigadora independiente que le ha brindado acompañamiento desde hace dos años.

“Lo íbamos a anunciar desde el mes de diciembre pero entré a una cirugía. Queríamos regalarnos este gusto por Navidad o Año Nuevo y decirlo hasta que ya tuviéramos el acta constitutiva. Cuando nos la estaban leyendo, yo estaba recordando todo lo que había vivido”, cuenta la sobreviviente y activista.

Se trata de la primera fundación en México dirigida a víctimas de ataques con ácido que se posiciona desde el movimiento feminista. Además fue constituida por y para mujeres.

“Algo que ha guiado a la asociación civil ha sido el feminismo, es muy importante decirlo y lo asumimos con la responsabilidad que implica. No es solamente nombrarse, sino posicionarse y queremos que sea una oportunidad para acercar a más mujeres al movimiento”, expresa Ximena Canseco.

En un principio, antes de conocer a las nueve sobrevivientes de ataques con ácido con las que ahora tiene contacto, Carmen pensó en enfocar su fundación a la violencia en general. Después su objetivo cambió a tipificar como delito en el Código Penal Federal lo que sólo es una agravante provocada con sustancias nocivas. Y ahora, junto con Ximena Canseco, busca apoyo integral (médico, psicológico, legal, económico) para las víctimas directas e indirectas.

“Otra de las preocupaciones no es nada más brindar atención médica, psicológica y legal a las mujeres que son atacadas con ácido porque sería como esperar que esto siga ocurriendo y la intención es que no haya más casos”, explica la investigadora.

La Fundación Carmen Sánchez MX busca realizar campañas sobre las violencias de género y de capacitación al personal de salud y de justicia sobre cómo actuar ante un ataque con ácido.

“Esta fundación es el amor que ha surgido entre nosotras a pesar del dolor, las cicatrices, el sufrimiento que tenemos, que no sólo es físico; de puras mujeres, de todas esas redes que hemos ido tejiendo, para que vayamos recuperando la dignidad sin perder la indignación”, afirma Carmen.

Con Ximena hace un llamado de sororidad a las mujeres que quieran unirse a la causa como dermatólogas, cirujanas, abogadas, psicólogas, incluso a quienes estén dispuestos a la inserción laboral de quienes han sido atacadas con ácido.

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