Uno de los puntos que tiene a favor la serie “13 Reasons Why”, producida por Netflix, es que aborda uno de los temas tabúes que están relacionados con los adolescentes: el suicidio. Pero al mismo tiempo se puede volver un factor en contra, ya que ha llegado a ser acusada de incitarlo.

Pero lo cierto, es que los jóvenes quizá no son suficientemente maduros para lidiar con muchos de los temas y estereotipos que en esta serie se manejan en cada uno de los capítulos como son el acoso, la depresión y la violencia en general.

Con la llegada de la segunda temporada de la serie basada en un libro de Jay Asher y adaptada por Brian Yorkey, que se estrena el próximo 18 de mayo, las dudas y las polémicas regresaron.

En el primer año, luego de conocer la historia de Hannah, el personaje central que decide quitarse la vida tras ser víctima de abuso sexual, no sólo existieron casos de éxito en el que muchos jóvenes dejaron el papel de acosadores y sentaron empatía por los demás, pero hubo algunos otros que se suicidaron luego de mirar la serie.

El producto de Netflix pone sobre la mesa el controvertido tema, sin embargo, especialistas recomiendan que los padres deberían de acompañar a sus hijos al ver la serie y no sólo por el aprendizaje para los dos, sino porque es probable que de ella deriven dudas sobre la sexualidad, el acoso, el consumo de drogas y el suicidio.

Con opiniones encontradas, se ha debatido el tema del lugar donde se encuentra realizada la serie, pues aunque los adolescentes norteamericanos y los mexicanos tienen los mismos problemas relativamente, como el “bullying”, para algunos padres, los personajes de la serie figuran como la idealización de cómo deben ser o comportarse.

En la historia existen tres puntos que de acuerdo con Mariana Villafuerte, psicoterapeuta y Health Coaching, deben tomarse en cuenta.

El primero es que aunque la conducta del suicidio no se imita, es recomendable que programas de este tipo se vean con un adulto capaz de entender y explicar los puntos que en ella se tratan, teniendo una gran apertura y sin criticar la exposición de temáticas que a ellos puedan resultar incómodas.

El segundo refiere a que no sólo este tipo de contenido se debe analizar, sino también cualquier información multimedia de la era digital que presente temas delicados o difíciles de comprender para algunos sectores.


“Los jóvenes deben aprender a discernir entre la realidad y la fantasía, deben saber que todo estímulo que se presente en los medios masivos puede ser un arma de doble filo y por tanto, debe ser analizado, pues esos elementos no sólo ayudan a tomar conciencia, sino que en otras ocasiones llegan a glorificar conductas de riesgo por una mala orientación del tema”

Mariana Villafuerte

Psicoterapeuta y Health Coaching

Y el tercero es la necesidad de estigmatizar a la adolescencia sólo como una etapa de “rebeldía” y se comiencen a encontrar canales de comunicación adecuada con los jóvenes.

Para la especialista Mariana Villafuerte, este tipo de series puede despertar a padres e hijos si se toma por un ángulo adecuado e importante: la comunicación.

No es necesario el morbo

La serie norteamericana que ha causado revuelo y un hilo de opiniones encontradas presentó su primera temporada sin disimulos, situación que provocó la incomodidad en algunos de los espectadores de mayor edad.


“No debemos ser radicales, pero no es una serie que yo recomendaría a un adolescente deprimido a menos que existiera la supervisión de un adulto para que él tenga la posibilidad de expresar sus dudas y emociones”

Begoña Ormaechea

Psicoterapeuta sistémica

De acuerdo con la especialista, este tipo de series pueden ayudar sin mostrar morbo, pues se exponen situaciones explícitas que carecen de contexto.

“Me parece un poco lamentable el morbo con el que se desarrolla la serie. Sin embargo, toca un punto importante que es la relación con los padres”, cuenta la psicoterapeuta.

“Hoy en día las jerarquías están rotas y un padre no puede no darse cuenta que su hijo esta deprimido, se aísla y no investigar de donde deriva este comportamiento”, concluye Ormaechea.

Netflix, la otra cara

Para comprender el fenómeno y la importancia del tema, Netflix solicitó al Centro de Desarrollo Mediático y Humano de la Universidad de Northwestern, ubicada en Estados Unidos, un estudio que analizara la problemática real y la responsabilidad positiva y negativa que abrió camino al entendimiento de estudiantes, profesores, padres e hijos sobre la situación del suicidio.

Los resultados que fueron publicados por la Universidad de Northwestern el 21 de marzo, arrojaron que el 71 por ciento de los adolescentes y adultos jóvenes se sintieron reflejados en la serie, a la vez que les ayudó para procesar temas difíciles.

Ante la controversia de su primera temporada y atender la solicitud para recibir asesorías en tema de salud mental, la plataforma creó 13ReasonsWhy.Info, un portal que incluye una guía para ayudar a padres y jóvenes sobre los temas del acoso escolar.

Además, de implementar programas complementarios con actores, especialistas y docentes sobre el tema para generar conciencia antes del inicio de cada temporada.