Como un par de perlas amarillas y llovizna de esperanza, la cantautora Nancy Zamher hace un tributo musical al amaranto y al amor a los prójimos. Asimismo, en sus letras expresa su orgullo de ser mexicana, a sus colores, sabores y tradiciones, mismas que se pueden escuchar en su más reciente álbum Raíces.

“Me siento muy orgullosa de ser mexicana, de nuestra multiculturalidad, ese crisol de riqueza que hay en nuestro país y que conocemos muy poco, porque su porcentaje es tan grande y vasto a nivel geográfico, sus lenguas, gastronomía, textiles, nuestro país es increíble y una maravilla”, expresa Zamher a Reporte Índigo.

La cantante cerrará el ciclo de Raíces con un concierto el 28 de noviembre en el Foro Hilvana, ahí cantará todas las canciones de su material discográfico para, así, dar paso a su siguiente faceta.

No sin antes refrendar todo su amor brindado en el material, del cual hace reflexiones sobre qué le representa ser mexicana y cómo le afectó la pandemia durante el proceso creativo.


“Es una desgracia que mucho de lo que vivimos, como la violencia, oscurezca lo colorido y tan hermoso que es nuestro México. Hace poco fui a España y te puedes dar cuenta cómo la gente puede ver esos dos Méxicos, el hermoso, nuestros festejos, nuestras tradiciones, pero, por otro lado, la violencia, es muy fuerte saber que eso dos escenarios están marcados tan fuertemente, pero sí prefiero quedarme con la imagen de México colorido, el rico, el gozoso”, acota.

Nancy llega a Raíces con más experiencias acumuladas durante el confinamiento, así como con reflexiones y una nueva emoción y anhelo por regresar a los escenarios. En un momento en que pensó ya no sucedería.

“Ya no somos los mismos, pienso que hubo un cambio en la humanidad, quiero pensar que a todos nos trajo cosas feas, pero algo muy bueno a nivel de conciencia. Creo que es una gran oportunidad de cambiar, valorar más las cosas, los momentos y la oportunidad de hacer lo que nos gusta en esta vida, hoy estamos, mañana quién sabe”, piensa.

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Por ello, este disco llega en un momento adecuado para que la gente se divierta, pues, a decir de Nancy, Raíces es muy cálido, alegre, solar, muy bailable, gracias a sus ritmos de candela y tumbao.

Además, como en sus otras producciones, recurre a muchas fusiones musicales, que define como un mestizaje de sonoridades, pues se reúnen géneros como reggae, cumbia, son, rock y popular mexicana.


“Son canciones juguetonas, empiezan de una manera y terminan de otra. Al momento de componer me dejé llevar, fue muy orgánica la creatividad y dio ese resultado; además, fue una exploración hacia mis raíces, hago un guiño a la identidad mexicana, donde de repente menciono ciertos sabores de la cultura y cocina mexicana como el chocolate, el cacao, el amaranto”, indica.

Con la presentación de este álbum en el Foro Hilvana, el cual trabajó desde el 2017, terminará su actual ciclo para dar paso a un nuevo material, con la misma influencia musical pero con otros sentimientos.

“En 2019 grabamos 15 canciones, seis fueron parte de Raíces, pero la industria ha cambiado muchísimo hoy en día, muy poca gente escucha un disco tan largo, ya estamos en la era del sencillo. Por eso la segunda parte de Raíces, pero tienen un tinte más rockero, hablan más del amor, del desamor, son más nostálgicas, lo podría definir como con colores más fríos, nostálgicos”, abunda.