Las personas que dicen nunca tener tiempo libre y señalan estar sumamente ocupadas suelen estar “a la carrera” todos los días y siempre alardean sobre su agenda y su falta de vacaciones para dar a conocer que tienen una vida envidiable.

Y funciona. De acuerdo a Silvia Bellezza, de la Universidad de Columbia, esta falsa modestia es común en directivos, celebridades y personas con puestos en los que cuentan con empleados a su cargo.

De hecho, una investigación de la Universidad de Harvard corrobora la teoría de Bellezza e indica que efectivamente el alardear sobre la apretada agenda y la cantidad de trabajo –y triunfos– influye de manera positiva en cómo es percibida la persona por quien tiene a su alrededor, quienes la consideran superior.

“En Estados Unidos gozan de más prestigio las personas que trabajan todo el tiempo y no tienen ni un momento de respiro. Cuanto más se asienta la creencia de que el trabajo duro es lo que nos da opciones de prosperar y ascender en el escalafón social, más valoramos a quienes renuncian al tiempo libre y trabajan a todas horas”, dice Silvia Bellezza, “percibimos que las personas muy ocupadas poseen dos rasgos humanos claves y envidiables: son ambiciosas y competitivas”.

Sin embargo, todo en exceso es sinónimo de afecciones y la carga de trabajo sin medida, así como el ritmo acelerado de vida, aumentan los niveles de estrés y con ello el riesgo de padecer enfermedades tales como cáncer, diabetes e hipertensión.

Por ello, tirar la flojera es una nueva tendencia que podrían adoptar tanto los ocupados como los no tanto, pues el ocio es beneficioso para la salud del organismo de todos por igual.

Tan solo basta considerar que trabajar más de 60 horas a la semana triplica la incidencia de tumores, ya que el exceso de carga laboral “es un estresor crónico y sabemos que el estrés continuado produce una elevación a largo plazo de los niveles de cortisol que es tóxica para el cerebro. En esencia, conduce a la pérdida de neuronas y a fallos en la función cerebral”, puntualizan investigadores del Grupo de Neurociencia Regenerativa de la Universidad de Sídney.

“Percibimos que las personas muy ocupadas poseen dos rasgos humanos claves y envidiables: son ambiciosas y competitivas”
Silvia BellezzaProfesora
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Horas de trabajo a la semana triplica la incidencia de tumores

En todo sentido

Por donde lo quieras ver,  la combinación de ocio y jornadas laborales hará que se beneficie tu organismo, tu salud mental y hasta tu bolsillo, pues habrá menos necesidad de atención médica.

>>  El ocio refuerza el sistema inmune y previene de enfermedades relacionadas con los altos niveles de estrés.

>>  Irónicamente, el ocio beneficia a la productividad en el trabajo.

>> Las actividades recreativas incentivan la creatividad y la imaginación.

>>  Ser flojo –de vez en cuando– fomenta la reflexión, introspección y meditación.

A tus anchas

Sí, el ocio es la nueva alternativa –no agresiva– para combatir al peor enemigo que tiene el ser humano para su salud: el estrés.

De hecho, los expertos del Grupo de Neurociencia Regenerativa de la Universidad de Sídney consideran que llevar una vida que combine trabajo con ocio no es una opción, sino algo indispensable.

Y es que no necesariamente se trata de estar acostado en una cama todo el día (que también se vale a ratos), se trata de tener actividades recreativas, culturales, que despejen la mente y el espíritu del ser humano.

Como dice Solange Anuch, psicóloga de Clínica Alemana, “el ocio se entiende como tiempo personal para recrearse, esto es rehacer la vida en un tiempo limitado donde la rutina, actividad y laboriosidad habitual es inútil”.

Anuch destaca que entre las ventajas de tener ratos de ocio está tener mejor calidad de vida  a niveles psicofisiológicos, pues se reduce y previene la hipertensión, se beneficia el sistema cardiovascular y el funcionamiento neuropsicológico, disminuye el estrés y las enfermedades asociadas al mismo y se incrementa la expectativa de vida, debido a que se fortalece el sistema inmunológico.

Irónicamente el ocio también ayuda a la productividad en el trabajo.

Las actividades recreativas y ociosas hacen que los seres humanos sean más creativos, sociales e imaginativos, que se conozcan mejor y desarrollen habilidades y pasiones como lo son los deportes y los pasatiempos.

“El ocio se entiende como tiempo personal para recrearse, esto es rehacer la vida en un tiempo limitado (...)”
Solange AnuchPsicóloga

También los niños

Los más pequeños deben evitar tener una vida sedentaria para así reducir su riesgo de desarrollar problemas como sobrepeso, obesidad y diabetes.

De hecho, el ocio puede ser una herramienta más para su buen desarrollo, ya que aumenta sus niveles de satisfacción y felicidad (ellos eligen qué actividad recreativa quieren, por ejemplo), fomenta y fortalece amistades y lazos con su familia y compañeros, les culturiza y ayuda a que tengan hábitos saludables.

A su vez, los vuelve más sociables y creativos, de acuerdo a José Antonio Marina, quien forma parte del Hospital San Juan de Dios.

Sean ociosos

Las actividades de ocio son un gran aliado para las mujeres, pues brindn múltiples ventajas para su salud:

>> Aumenta su flexibilidad

>> Mejora la memoria

>> Refuerza su sistema inmune

>> Disminuye sus niveles de estrés

>> Beneficia su calidad del sueño >  Cuida su salud mental

Tener ratos de ocio y tranquilidad aumenta la calidad de vida de la persona