Un Zócalo capitalino totalmente lleno recibio la noche de este sábado a Roger Waters, fundador de la legendaria banda Pink Floyd.

Casi 200 mil personas se reunieron para escuchar los temas clásicos de la agrupución británica.

A los fanáticos no les importó que tuvieran que esperar varias horas para ver el concierto, incluso alguno acamparon en las inmediaciones desde la noche del viernes.

Todo inició cuando en la larga pantalla que se colocó a un lado de la Catedral Metropolitana se exhibió la imagen de una superficie lunar, que minutos después comenzó a tener movimiento.

Justo cuando arrancó el espectáculo con “Speak to me”, empezó a llover, lo que obligó a que algunos sacaran sus impermeables y paraguas, pero no se movieron de sus lugares.

Antes de interpretar “Breathe” y “Set the controls for the heart of the sun”, el fundador de la legendaria banda saludó a todos sus seguidores con un “hola”.

“Gracias, muchas gracias”, dijo el cantante en español después de interpretar de éxitos como “One of these days”, “Time”, “The Great gig in the sky” y “Money”.

En “Welcome to The machine”, la escenografía ya se había transformado en una fábrica de la que se asomaron cuatro chimeneas humeantes.

En la recta final fue cuando criticó a Donald Trump, en la rola “Pigs on the wing 1” y “Pigs on the wing 2”.

En esta parte aparecieron dos cerdos voladores y se mostraron caricaturas burlándose del magnate.

“Run like hell”, “Bring the boys back”, “Mother”, “Brain damage” y “Confortably numb” estuvieron entre las melodías que incluyó el repertorio de esta velada que duró dos hora y media.

El clásico “Another brick in the wall” marcó el climax de la noche que estuvo llena de euforia y nostalgia.

Con información de Notimex