El mieloma múltiple es, después del linfoma no Hodgkin, el segundo tipo de cáncer hematológico más frecuente en México; representa el uno por ciento de todos los tipos de cáncer y cerca del dos por ciento de las muertes oncológicas.

La alta tasa de mortalidad está asociada con el diagnóstico en etapas avanzadas de la enfermedad, hecho que tiene un efecto determinante en la sobrevida de los pacientes.

Por ello, desde 2020, la Fundación Mexicana para la Salud, la Facultad de Medicina de la UNAM y el Centro de Investigación en Políticas, Población y Salud (CIPPS) han colaborado para contar con lineamientos de política pública para el abordaje universal de este padecimiento en el país.

“El mieloma es un tipo de cáncer hematológico de baja frecuencia, no es un cáncer del que se hable en el día a día, desde ahí se debe de partir, porque lamentablemente no se conoce”, aclara la doctora Marcela Vázquez Coronado, investigadora de la Fundación Mexicana para la Salud (FUNSALUD).

El mieloma múltiple es un tipo de cáncer de la sangre que se presenta cuando cierta variante de glóbulos blancos se multiplica sin control en la médula ósea

Los retos para la atención a pacientes con mieloma múltiple

FUNSALUD identificó que existe una brecha en el sistema público de la salud para la atención a pacientes con mieloma múltiple, tanto en las instituciones públicas como en las privadas; además, no se cuentan con recursos para su atención.

“Uno de los retos en México es que la detección temprana tampoco se está llevando a cabo, porque el mieloma es una enfermedad cuyo sintomatología no es evidente a través del ojo clínico, se puede predecir, en algunos casos, por las enfermedades secundarias que deriva el cáncer, pero esto ya es cuando la persona está en un estadio avanzado”, precisa.

La doctora aclara que una persona con mieloma puede tener un daño renal, el cual ha sido tratado por años; no obstante, puede desconocer que su enfermedad primaria es cáncer.

Ante esta necesidad se diseñó un proyecto colaborativo integrado por un grupo de médicos hematólogos expertos en la atención del mieloma múltiple para identificar las áreas de oportunidad que el sistema de salud mexicano tiene en el abordaje de este cáncer.

“Existen muchas diferencias en los criterios clínicos entre instituciones, no es que los médicos tengan métodos diversos, el problema es el abordaje general del paciente. A las instituciones públicas, evidentemente, les otorgan recursos para la atención de los pacientes y los médicos se tienen que apegar a eso, pero descubrimos que existen protocolos específicos por institución y muchos de ellos no son los suficientes para abordar este padecimiento.

“Esto marca una diferencia en la atención que se da de un paciente y no tendría que ser así, es un derecho que va más allá si eres derechohabiente al IMSS, al ISSSTE, o que no se tenga seguridad social y vas al Instituto Nacional de Cancerología”, indica.

Su objetivo

Esta iniciativa busca crear criterios clínicos para el diagnóstico, los cuidados y los tratamientos generales para los pacientes con este tipo de cáncer, pues descubrieron que desde el 2010 no se habían actualizado las guías desde la propia Secretaría de Salud federal.

La doctora reitera que se ha ido perdiendo esta convocatoria y capacidad lectora por parte de la Secretaría de Salud para seguir desarrollando y actualizando protocolos de atención y que sean aplicables en todas las instituciones.

“No tendrían que haber diferentes mecanismos de acceso a los servicios de salud según la derechohabiencia. Queremos convocar a las diferentes instituciones para crear estos protocolos, nuestro objetivo es contribuir con las instituciones del sector salud para mejorar la calidad y la equidad en el acceso a su salud”, recalca.

“Queremos que las instituciones puedan garantizar de manera progresiva al acceso universal, oportuno, de calidad y sin discriminación a una atención médica”
Marcela Vázquez CoronadoInvestigadora

Desgraciadamente, Vázquez Coronado subraya que unos de los principales retos en México son los cambios de administración, los cuales manejan diversas prioridades en las políticas en salud.

“Esto no es algo nuevo, es algo que vivimos cada seis años, muchos de los aciertos que se habían tenido ya no continúan, por ejemplo, hace un par de sexenios se habían impulsado las vías de las prácticas clínicas desde la Secretaría de Salud, ahora todo eso ya no existe”, comenta.

No todas las instituciones tienen los mismos recursos para poder garantizar el acceso a la atención a la salud y los recortes presupuestales inciden en esta situación.

“Un elemento de planeación de recursos para la salud funciona si sabemos cuál es el protocolo y no solamente de medicamentos, infraestructura, camas de hospital y, sobre todo, unidades médicas de alta complejidad más cercanas a la población y no tan centralizadas, se trataría de toda una reorganización del sistema, de los recursos públicos para la salud y en cerrar las brechas en el acceso a los servicios”, pondera.

La especialista aclara que también la condición de la población juega un papel fundamental para que esto suceda, pues no todos tienen las mismas condiciones de acceso.

“Tenemos que conocer dónde están los pacientes para poder construir soluciones viables. Un área rural no tiene los elementos necesarios para detectar un melanoma, pero sí que tengan una capacitación cuando reciban a una persona con una cierta sintomatología y hagan una referencia más inmediata.

“Esta enfermedad se detecta en el tercer nivel de atención por un médico especialista oncohematólogo y en México no tenemos los suficientes. Necesitamos capacitar al primer nivel, hacer diagnóstico temprano y, sobre todo, pensar en medios como la telemedicina que nos llevarán a hacer mejores y más rápidos tratamientos, así como tener una guía terapéutica clara para el país”, puntualiza.

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