“Por favor, no vean el show a través de la pantalla de su smartphone o cámara. Guarden esa mierda por respeto a la persona que está atrás de ustedes, así como para Nick, Karen y Brian. Mucho amor y ¡gracias! Yeah Yeah Yeahs”, decía un aviso colocado  en las puertas del Webster Hall, en uno de los conciertos que ofrecieron en Nueva York.

Después de la novedad, ¿la calma? Por experiencia propia puedo decir que al contrario: cada vez son más las pantallas iluminadas que se alzan sobre las cabezas de cientos de espectadores en conciertos y festivales. 

Algo que resulta molesto tanto para los músicos en el escenario, como para las personas que tienen que buscar cómo asomarse entre la multitud de manos que sostienen cámaras, smartphones y hasta tabletas. 

Al clamor antipantallas se ha sumado la app Soundhalo, cuyos desarrolladores han ideado una mejor alternativa en conjunto con la banda británica Alt–J. La idea es simple: en el más reciente concierto de Alt–J, un equipo multimedia grabó el show en alta calidad de audio y video. 

Al final de cada canción, quienes quieran tener una copia del archivo en video pueden descargarlo en sus teléfonos pagando una cuota. Así, el público no tendrá que preocuparse por grabar partes del concierto y podrá concentrar su atención en el escenario… con sus propios ojos.