México y su miedo a la intimidad

Los valores morales arraigados, aunado a las creencias religiosas y a la falta de conocimiento, han hecho que parte de la sociedad actual satanice el tema de la masturbación, una práctica que trae consigo beneficios para cada persona

Llegó el mes para celebrar a la masturbación, una actividad física que, a pesar de que trae consigo grandes beneficios para las personas que la practican, aún no es tan bien vista por la sociedad.

De acuerdo con el doctor en Psicología, Emiliano Villavicencio Trejo, de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad La Salle, en gran parte de la sociedad mexicana aún existen valores morales muy arraigados, los cuales, desafortunadamente, impiden la posibilidad de hablar sobre temas de sexualidad, como la masturbación.

En ese sentido, Gerardo Estrada, doctor en Sociología y profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), destaca que los valores están basados en el catolicismo, religión que predomina en el país.

“La religión católica es bastante estricta y represiva en estos temas; esto provoca que no seamos capaces de manejar la sexualidad con plena libertad”, sostiene el académico, en entrevista con Reporte Índigo.

La primera vez que el deseo sexual se relacionó con el pecado, en materia religiosa, fue cuando Agustín de Hipona, un teólogo del siglo IV, argumentó que la lujuria había animado a Adán a aceptar la propuesta de Eva de probar la fruta prohibida del Árbol de la Sabiduría.

La declaración de San Agustín entre el sexo y el pecado dejó a muchos cristianos con la sensación de vergüenza ante el deseo sexual y el acto de saciarlo; ideología que, en el siglo XXI sigue vigente.

“Para el catolicismo, el cuerpo en sí es pecaminoso, es algo que propicia a que las personas tengan malas conductas, porque inspira a actos equivocados (...) Las opiniones científicas son inválidas frente a este tipo de razonamiento, que es más una cuestión de fe que de análisis”
Gerardo EstradaDoctor en Sociología

Sin embargo, el ginecólogo y sexólogo César Moreno Rey, de la Universidad La Salle, comenta que es importante no generalizar que todos los católicos satanizan los temas sexuales, pues considera que aquellos que sí lo hacen tienen una educación restrictiva, en la que le ponen muchos límites a las personas en cuanto al conocimiento.

Además de la religión, aparece la ignorancia y la falta de cultura, aspectos que, de acuerdo con el académico de la UNAM, también detienen a las personas a hacer y hablar de temas como la masturbación. “Hay miles de mitos al respecto que no tienen ninguna justificación, pero que se han usado a lo largo del tiempo para reprimir esas conductas.

Por su parte, Villavicencio Trejo destaca que, aunado a lo dicho, está el tema de cómo se aborda la sexualidad en general, pues, según con el especialista, se está llevando desde una mirada muy biologicista, es decir, que sólo se toca el tema de la reproducción biológica, dejando de lado toda la parte emocional y afectiva.

“Debemos comenzar a mirar la sexualidad como un elemento social que tiene que ver con la identidad de cada persona. Los niños deben aprender a conocerse a ellos mismos, tocándose, para saber qué y cómo será lo que querrán en un futuro”, explica Emiliano.

El doctor en Psicología comenta que la educación que reciben los niños desde su casa es parte esencial para darle importancia a la anatomía humana. En ese sentido, recuerda que los padres, por no abordar de manera abierta el tema de la sexualidad cuando están educando a sus hijos, generan una gran ignorancia y, sobre todo, reproducen muchos mitos y creencias

“Si el tutor sexual, que es el padre, la madre o el maestro, no sabe de esos temas, te va a transmitir mucho miedo, eso es uno de los principales problemas de por qué se sataniza el sexo o la masturbación”, destaca el ginecólogo Moreno Rey.

Villaviencio enfatiza que el que una persona crezca con mitos sobre su propia sexualidad es muy perjudicial, pues puede generarle conflictos en su futuro. “En terapia sexual de pareja, para consolidar problemas de comunicación, recurrimos a la masturbación mutua, pero a veces la propia psicoterapia se dificulta por los mitos y las creencias que lo participantes tienen”, rescata el especialista.

Para el psicólogo, aún falta mucho camino por recorrer para que la sociedad pueda pensar y hablar libremente respecto a los actos sexuales. En materia de información, comenta que los maestros deberían educarse en temas como la masturbación, principalmente los de educación básica.

“Lo que nos hace falta es eso, combatir muchos mitos e ignorancias que hay en cuanto al tema, y principalmente, abordar la sexualidad de manera integral y no sólo desde lo biológico”, comparte el académico.

Por otra parte, el doctor Gerardo Estrada destaca que, mientras la sociedad no tenga un desarrollo cultural, no se sabrá cómo manejar estos temas de la mejor manera, sin miedos ni satanizaciones.

Beneficios de la masturbación

De acuerdo con la revista Sexual and Relationships Therapy, y la BBC, algunos de los beneficios de que las mujeres y los hombres se masturben son los siguientes:

>Autoconocimiento corporal

> Ayuda con los dolores menstruales

> Fortalece el sistema inmune, evitando infecciones

>Mejora las a la relaciones de pareja

>Genera sensación de bienestar

> Mejora el sueño

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