Con el lanzamiento, y posterior éxito, del videojuego Asassin’s Creed: Origins, muchos jóvenes se zambulleron en los libros de Historia para conocer más acerca de la organización militar secreta que protegía al Faraón, los Medjay.

Es bien sabido por el nicho gamer que las entregas de Asassin’s Creed tienen detrás de su desarrollo cientos de historiadores, quienes participan activamente en la recreación de locaciones así como en el desglose de los datos históricos para una mayor proximidad a la realidad.

Por esta razón es que no fueron pocos los jóvenes que mostraron un fuerte interés por conocer más acerca de la historia del Antiguo Egipto, ya que en Origins la trama se desarrolla durante esa época. En el videojuego, los jugadores controlan al último de los integrantes de los Medjay, una línea de guerreros que sirvieron en el Antiguo Imperio y que tenían como símbolo el Ojo de Horus.

¿QUIÉNES ERAN?

Aunque existen varios mitos al respecto, lo cierto es que los historiadores coinciden en que los Medjay tuvieron un lugar específico en el Imperio Antiguo, es decir entre los años 2686 y 2181 a. C.

Su nombre, de acuerdo con el historiador Jaume Vicens Vives, se debe a la región de donde surgieron, una parte muy pequeña dentro de los nubios cuyos miembros provenían del desierto oriental, en la tierra Medja, en Sudán.

Los registros históricos también revelan que sus primeras apariciones se dieron en el año 2400 a. C., cuando los egipcios reportaron sus encuentros con ellos y empezaron a integrarlos en sus filas como exploradores o combatientes equipados con armamento ligero.

Su imagen cobró relevancia cuando se les asignó como protección secreta y militar de los faraones, ya que en ese entonces no se conocía una guardia élite. Esto también sugiere que los Medjay son, en realidad, uno de los muchos visos del origen de los guardaespaldas presidenciales.

Y es que para ser parte de tal organización había que ser el mejor guerrero para proteger al Faraón. A diferencia de Roma, donde el propio emperador era un guerrero desde su juventud, en Egipto el Faraón no participaba en los combates.

De igual manera, los Medjay cuidaban del Harem y todas las mujeres que allí existían, mientras que otros ejercían funciones como policías y como custodios de las tumbas reales. Además fueron contratados como una fuerza policíaca utilizando animales como refuerzo, tanto perros entrenados como monos.

EL PRESTIGIO Y LA POSTERIDAD

Como protectores personales del Faraón, y policías del pueblo, los Medjay adquirieron fama rápidamente. Y con ello, prestigio. Los habitantes confiaban sólidamente en ellos para asuntos de seguridad lo que también les valió un gran estima.

Además, se erigieron como un símbolo de honor, coraje y deber. Su insignia estaba decorada con el Ojo de Horus, como también se aprecia en Asassin’s Creed, representándolos así como protectores del pueblo.

Su prestigio fue tal que a pesar de los miles de años se han convertido en una leyenda que ha llegado a la actualidad a través de películas, libros y videojuegos.

A su vez, el arma preferida de este grupo era el arco en el cual se presume eran de los mas diestros de ese tiempo, al punto que en las guerras mas allá de ser el grupo que custodiaba al faraón, se les incluían en las carrozas, haciendo uso del arco, en tanto que a pie preferían el uso de armas de bronce.

Finalmente, en el Imperio Nuevo, la palabra medjay había evolucionado y se refería a los miembros de batallones del ejército que actuaban como exploradores del desierto y protectores de las áreas de interés faraónico. Esta evolución es más probable que esté basada en un cambio en la definición de la palabra, medjay, y no en un cambio en los pueblos del desierto oriental.

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