Para los pueblos aborígenes de Australia su existencia se remonta al tiempo de los sueños, en el que los grandes acontecimientos de la creación forjaron el mundo tal como se le conoce y así lo representan en el arte, herramienta por la cual los ancestros transmitieron a las nuevas generaciones el conocimiento vital relativo a la creación del universo.

Lo anterior se refleja en las exposiciones Tiempo de soñar: Arte aborigen contemporáneo de Australia y Australia. El poder de la tierra, que se exhiben en la Antigua Sala de Monolitos del Museo Nacional de las Culturas del Mundo (MNCM).

De acuerdo con Gloria Artís, directora del MNCM, Tiempo de soñar… cuenta con un enfoque desde la historia del arte y está curada por el reconocido productor cultural internacional Clay D’Paula, con la colaboración de Adrian Newstead y Djon Mundine, como curadores invitados.

La muestra compuesta por 41 creaciones de 34 artistas de los pueblos originarios de ese país presenta una recopilación de casi 50 años de arte en los que se representan y reinterpretan las técnicas y símbolos tradicionales de las culturas nativas australianas.

La mayoría de las piezas de la colección datan de las décadas de los ochenta y noventa del siglo pasado, momento en el cual la producción de arte aborigen en Australia adquirió un nivel institucional y comercial.

Por su parte, Australia. El poder de la tierra, curada por Raffaela Cedraschi, investigadora del MNCM, busca una interpretación más antropología que artística. Exhibe una colección de objetos y pinturas donada a este museo en 1974 y 2011 por la embajada australiana, la cual se incluye en el montaje por su importancia y en agradecimiento a la generosidad de ese país.


Tiempo de soñar... está compuesta por 41 creciones de 34 artistas de los pueblos originarios de Australia

Son 25 piezas elaboradas por los pueblos nómadas y seminómadas del desierto central y la selva norte de Australia. Explica, desde un enfoque antropológico, las características técnicas y simbólicas de las expresiones pictóricas de tres comunidades del norte de esa nación.

Artís aseguró que en ambas exposiciones los curadores coinciden en el reconocimiento de la obra artística indígena como un productor cultural y absolutamente original de su entorno; además, opinan que el arte está muy lejos de ser un invento europeo.

Las exposiciones permanecerán hasta febrero de 2020 en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, ubicado en el número 13 de la calle Moneda, en el Centro Histórico, a una cuadra del Metro Zócalo.