Libres de pecado… por un año

El Papa Francisco concederá a todos los sacerdotes “la facultad de absolver del pecado del aborto” a las mujeres que hayan practicado el mismo durante el Jubileo de la Misericordia.

El Jubileo (también llamado “Año Santo”), se celebrará del próximo 8 de diciembre al 20 de noviembre de 2016, informó el Sumo Pontífice en una carta enviada al monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización.

Eugenia Rodríguez Eugenia Rodríguez Publicado el
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"Desafortunadamente, lo que se tira no es solo comida y objetos prescindibles, sino también a menudo los propios seres humanos, que se desechan por considerarse innecesarios"
Papa Francisco
"Es horrible incluso pensar que hay niños, víctimas del aborto, que nunca verán la luz del día"
Papa Francisco
"El perdón de Dios no se puede negar a todo el que se haya arrepentido"
https://www.youtube.com/watch?v=w9d628DagJY

El Papa Francisco concederá a todos los sacerdotes “la facultad de absolver del pecado del aborto” a las mujeres que hayan practicado el mismo durante el Jubileo de la Misericordia.

El Jubileo (también llamado “Año Santo”), se celebrará del próximo 8 de diciembre al 20 de noviembre de 2016, informó el Sumo Pontífice en una carta enviada al monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización.

Porque “el perdón de Dios no se puede negar a todo el que se haya arrepentido (…)”, escribió Francisco en la misiva publicada por la oficina de prensa del Vaticano.

El apartado 1398 en el Código de Derecho Canónico de la Iglesia Católica establece que “quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión latae sententiae” o “pena (ya) impuesta”. Y en la mayoría de los países, solo los obispos de cada diócesis –o sacerdotes, por orden del obispo o Sumo Pontífice– pueden eximir a quien haya incurrido en dicho delito. 

Francisco considera que “uno de los graves problemas de nuestro tiempo es, ciertamente, la modificación de la relación con la vida. Una mentalidad muy generalizada que ya ha provocado una pérdida de la debida sensibilidad personal y social hacia la acogida de una nueva vida”. 

Así, mientras que algunas personas experimentan el drama del aborto “casi sin darse cuenta del gravísimo mal que comporta un acto de ese tipo”, están “muchos otros que incluso viviendo ese momento como una derrota, consideran no tener otro camino por donde ir”, apuntó Jorge Mario Bergoglio, quien en mayo expresó que “es un atentado a la vida la plaga del aborto”, durante un encuentro con miembros de la Asociación Ciencia y Vida, en el Vaticano. 

Francisco manifestó su empatía hacia “todas las mujeres que han recurrido al aborto”, pues conoce bien “los condicionamientos que las condujeron a esa decisión. Sé que es un drama existencial y moral”, agregó. “He encontrado a muchas mujeres que llevaban en su corazón una cicatriz por esa elección sufrida y dolorosa”. 

Y reconoció que “lo sucedido es profundamente injusto; sin embargo, solo el hecho de comprenderlo en su verdad puede consentir no perder la esperanza”. 

Por ello, indicó a los sacerdotes que se deben preparar “para esta gran tarea sabiendo conjugar palabras de genuina acogida con una reflexión que ayude a comprender el pecado cometido e indicar un itinerario de conversión verdadera para llegar a acoger el auténtico y generoso perdón del Padre que todo lo renueva con su presencia”. 

Año Santo para todos

Perdonar el aborto no significa aceptar la práctica ni minimizar sus consecuencias. 

Lo que Francisco busca transmitir es que el Jubileo es “¡el momento oportuno para cambiar nuestras vidas! ¡Este es el momento para que nuestros corazones sean tocados! Dios no se cansa de extendernos la mano. Él siempre está dispuesto a escuchar, al igual que yo, junto con mis hermanos obispos y sacerdotes”, escribió el pasado mes de abril en el documento papal en el que anunciaba el Año Santo. 

En la nueva carta, el Papa no solo se dirige a quienes han practicado el aborto, sino también a los enfermos, a los ancianos, a quienes viven en soledad y a los presos “que experimentan la limitación de su libertad”, señaló. 

De ahí que el Jubileo debe ser “una gran amnistía destinada a hacer partícipes a muchas personas que, incluso mereciendo una pena, sin embargo han tomado conciencia de la injusticia cometida y desean sinceramente integrarse de nuevo en la sociedad dando su contribución honesta. Que a todos ellos llegue realmente la misericordia del Padre que quiere estar cerca de quien más necesita de su perdón”. 

El Padre Thomas Rosica, asistente de prensa del Vaticano, aclaró en Time que “el hecho de que esta declaración venga del Papa y en una forma tan conmovedora y pastoral, suma evidencia del gran enfoque pastoral y la preocupación del Papa Francisco”. 

> El Jubileo de la Misericordia o Año Santo se realiza cada 25 y 50 años. La celebración que comienza el próximo 8 de diciembre “es un Jubileo temático que toma su fuerza del contenido central de la fe y busca recordarle a la Iglesia la misión prioritaria que tiene de ser signo y testimonio de la misericordia en todos los aspectos de su vida pastoral”, indica el sitio oficial del Jubileo. 

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