Histéricas, intensas y sentimentales, así han sido calificadas las mujeres de manera despectiva. Pero en este espacio de la colonia Juárez en la Ciudad de México se les nombra incendiarias.

“Me hacían mucho esta relación de ‘es que tú sientes mucho, eres demasiado intensa’, entonces, como que había momentos en los que me sentía muy culpable o muy mal”, platica Regina Gómez, una de las fundadoras del proyecto, en entrevista con Reporte Índigo.

Hace más de dos años comenzó a publicar en Instagram sus pensamientos. Eran escritos sin nombre ni rostro, anónimos, pero acompañados de ilustraciones de artistas que le gustaron a miles de seguidoras.

“Sabía que quería que el nombre tuviera la palabra ‘mujeres’, porque escribo de mi experiencia como mujer, pero en plural, porque me gusta la idea de retratar otras historias, no necesariamente la mía. El feminismo es parte de incendiar, de quemar las cosas que existen para que renazcan otras”, explica.

El alcance que empezó a tener su cuenta la motivó a realizar un taller presencial en enero de 2020 sobre teorías feministas, tema de su tesis de licenciatura en Relaciones Internacionales. El último semestre de la carrera estudió en Brasil, donde conoció a la traductora española Irene Pedrós.

“Regina me dijo ‘oye, Irene, te regalo uno de mis cursos’. Yo lo tomé y me encantó. Ella fue la que me introdujo al feminismo, porque yo estudié traducción y mi enfoque era otro. Se acabó el taller y le dije que por qué no tenía su propio espacio físico”, cuenta.

En ese momento, cada una estaba en su país, pero Irene Pedrós se mudó de España a México en plena pandemia para hacer realidad Incendiarias, una tienda, librería y espacio cultural por y para mujeres.

“En la pandemia leí muchísimo y decía ‘yo quiero una librería, además estudié traducción’. Pero ¿libros y talleres? Igual y se queda un poco corto”, refiere Pedrós.

La internacionalista y la traductora no tenían ni idea de cómo pasar de lo digital a lo físico y tampoco la confianza en sí mismas, pero muchas otras mujeres abrazaron su proyecto. Por ejemplo las artistas Sofía Probert, Renata Paredes, Emilia Alatorre, Diana Caballero y Vika Álvarez, según su página oficial.


La traductora española Irene Pedrós elige textos escritos por mujeres de editoriales independientes para distribuirlos en este espacio

“A mí me daba miedo, tenía muchas ganas porque creo firmemente en ese proyecto y sé que tiene mucho potencial, pero como yo estaba en España, veía las noticias muy catastróficas y toda la gente cercana me decía ‘pero cómo te vas a ir a México’ y eso que yo todavía no contaba que iba a emprender”, comenta Pedrós.

Incendiarias se ubica en la calle Marsella número 60. Pero está la alternativa de abrir la tienda en línea, como los talleres.

“Yo decía ‘este es el momento, si no lo hacemos ahora no lo vamos a poder lograr’. Es triste, pero por la pandemia muchas rentas de locales bajaron en zonas donde para nosotras era imposible tener Incendiarias, como la Juárez. De alguna forma fue arriesgarnos aun si nos endeudamos, si perdemos todo lo que estamos invirtiendo, si no tenemos ni siquiera para nuestra propia renta”, comparte Gómez.

Una comunidad de incendiarias que arde

“El feminismo es el dolor que nos atraviesa y nos posiciona desde el ya nunca más de todos los días de mi vida. Que arda todo, que arda el mundo”, dice uno de los textos publicados en el Instagram de Mujeres Incendiarias.

Esta comunidad está conformada por artistas, talleristas y emprendedoras de 30 marcas de ropa, cosméticos naturales, joyería, cerámica, artículos de higiene y salud femenina, flores y plantas.

“Les contamos nuestro proyecto y que si querían dejar parte de su obra para venderla y todas nos dijeron que sí, eso nos hizo muy felices porque confiaron en nosotras”, cuenta Irene Pedrós, quien elige textos escritos por mujeres de editoriales independientes como La belleza de lo efímero y Mala fanzine para distribuirlos en este espacio.

Regina Gómez, por su parte, ya ha impartido otros talleres como el de Luchas de mujeres en América Latina y el de Desarmando el amor romántico. Ya está planeando los próximos.

“Yo me rehusaba a los talleres en línea porque a mí me gusta mucho la cercanía que se genera de manera presencial, pero con la pandemia empecé a probarlos. Cuando la plataforma empezó a alcanzar a muchas chicas, muchas otras mujeres me empezaron a decir que si podían dar talleres conmigo. Hay una chica que da Ginecología natural, otra Ecofeminismo, Alimentación intuitiva, Feminismos antirracistas”, enlista la mexicana.

Este mes de noviembre una de las talleristas es la actriz y artista visual Giselle Dessavre. Sus clases serán teórico prácticas sobre Collage análogo, una de las técnicas que utiliza en su trabajo.

“Mi mayor inspiración son y siempre serán las morras, mis amigas, el amor entre nosotras. Me encanta romper, intervenir, reconfigurar imágenes, espacios, recuerdos, a mí misma; de todo eso surge mi amor por el collage, pues trabajo a partir de lo roto”, expresa la actriz y artista visual en la página mujeresincendiarias.com.

De hecho, el mural que salta a la vista al entrar a Incendiarias fue realizado por Dessavre. Se trata de la silueta de una mujer sentada junto a una flor de lavanda, de la cual los pétalos simulan llamas que hacen referencia al nombre del lugar y están cubiertos de papel, espejos y fotografías de marchas feministas en Guadalajara.

“A mí me cuesta verlo como una tienda porque siento que todas las cosas que están aquí en realidad son historias de mujeres. Pero yo les dije ‘yo quiero que tú pongas un precio pensando en la dificultad de tu trabajo, en las horas que inviertes, en tu talento’”, señala Gómez.

También hay apertura para que otras mujeres a las que les gustaría compartir su conocimiento sobre feminismo impartan su propio taller para la comunidad Incendiaria.

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