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son los años que la Academia Sueca tarda para revelar las razones por las que no otorgó el Premio Nobel a los nominados

Diversos autores de las más grandes obras literarias del siglo XX no consiguieron el premio de Nobel de Literatura, algunas veces por que su obra se adelantó al canon y la tradición de la época y otras tantas porque los artistas manifestaron una actitud políticamente incorrecta.

Aquí te dejamos una lista de grandes escritores que nuca se llevaron el afamado reconocimiento.

1.- Jorge Luis Borges

Aunque no escribió novelas, Borges es el escrito argentino más reconocido en el mundo, el creador del Aleph estuvo entre los favoritos para llevarse al premio por los menos 20 años antes de su muerte en 1986, sin embargo el galardón nunca llegó.

Diversos analistas han señalado que el argentino nunca logró dicho reconocimiento por su postura política, pues durante las dictaduras chilena y argentina, Borges se mostró cercano a los militares y aceptó reconocimientos del mismo Augusto Pinochet.

2.- Franz Kafka

Uno de los autores más influyentes para la literatura contemporánea, de acuerdo al New York Times, nunca se hizo del Nobel de Literatura. Kafka sólo escribió tres novelas El Proceso, El Castillo, El Desaparecido y su afamada novela corta La Metamorfosis.

De acuerdo al diario neoyorkino, el escritor bohemio se adelantó a su época, por lo que en su momento no fue valorado en sus justas dimensiones por los organizadores del Nobel, no es coincidencia que ahora se utilice el termino “kafkiano” para referirse a situaciones insólitas.

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3.- Carlos Fuentes

Quizá uno de los escritores más anunciados para llevarse el Nobel, Fuentes no sólo fue uno de los artistas más prolíficos de la lengua hispana, sino que además mantenía buenas relaciones en todo el mundo por su labor diplomática, lo que lo convertía en el candidato ideal. 

Sin embargo, el creador de Aura, La región Más Transparente y La Muerte de Artemio Cruz murió en 2012 sin conseguir el galardón. Impulsor del llamado boom latinoamericano, fuentes ganó el Premio Cervantes en 1987 y Príncipe de Asturias en 1994.

4.- James Joyce

Autores como T.S Eliot, Gabriel García Márquez y el mismo Borges declararon que el Ulises de Joyce es una obra que marcó un parteaguas en la literatura e incluso se le llegó a calificar como la expresión más importante de la época.

Joyce, quien mezclaba una gran variedad de géneros y estilos, al tiempo que retomaba las epopeyas clásicas, sufrió del tradicionalismo de una academia arcaica que no supo valorar su obra, la cual es actualmente reconocida como una de las obras de habla inglesa más importante.

5.- León Tolstoi

Considerado por la crítica como uno de los novelistas más trascendentales de la historia, el ruso nunca consiguió el Nobel del Literatura, sin importar que hubiese creado La Guerra y La Paz, una de las novelas cumbre del realismo ruso.

Tolstoi fue nominado en 1901 al galardón, pero éste fue otorgado al poeta francés Sully Prudhome, años después se revelaría que la Academia Sueca no premió al ruso pues consideró su obra como una crítica al Estado y la Iglesia.

6.- Julio Cortázar

Autor de la afamada Rayuela, ha sido considerado por la crítica como unos de los artistas más innovadores y originales de su ápoca, el cual rompió con los moldes tradicionales de hacer literatura en Latinoamérica, sin embargo nunca obtuvo el Nobel.

Al preguntársele si le gustaría ganar el premio, Cortázar dijo que le gustaría obtenerlo para utilizarlo como arma política contra aquellos escritores latinoamericanos vendido al fascismo de las dictaduras de la época. Demasiado extravagante y políticamente incorrecto para la Academia Sueca.

7.- J. R. R Tolkien

El creador de obras como El Señor de los Anillos y el Hobbit, es considerado como una de los autores más importantes de la literatura de fantasía, a tal grado de ser considerado el padre de dicho género en la época moderna, aún así nunca obtuvo el galardón.

La Academia Sueca reveló que no otorgó el premio a Tolkien por considerar que su prosa no estaba a la altura de la narración de alta calidad. Cuatro décadas después la obra de Tolkien fue llevada al cine para convertirse en una de las franquicias más exitosa de la actualidad.