La felicidad es tan subjetiva que puede definirse desde términos biológicos, psicológicos, sociológicos o antropológicos. La importancia de su presencia en la vida de un ser humano reside en su impacto social.

Son numerosos los estudios que pretenden descifrar los intrincados procesos neurológicos y las aristas de enfoque son múltiples. Uno de ellos devela una característica que de manera empírica, casi todos percibimos, se trata de cómo una persona que empata con tus ideas te hace sentir más feliz.

El estudio científico de la Universidad de Northwestern califica al estímulo como un “alineamiento entre dos cerebros”, una etiqueta para describir lo que pasa a nivel neurológico, las coincidencias y divergencias entre patrones de actividad en personas expuestas al mismo tiempo a un mismo estímulo, por ejemplo, a ver cortos de películas.

“Así que cuando dos personas que ven las mismas películas, los mismos libros, que comparten las mismas experiencias y que además solo hablan entre ellos, después de dos semanas, comienzan a mostrar patrones comunes a nivel de lenguaje, emociones y hasta puntos de vista”, así lo indicó Morán Cero, profesor de neurociencia, encargado del estudio.

Ahora que lo sabes, tal vez sea bueno repasar tu lista de amigos, y verificar que en tu entorno se encuentren las personas adecuadas. Así que si casarse o no, es una decisión difícil, le añade un nivel extra de dificultad.

“Hay personas que han tenido experiencias muy difíciles, pero tienen esa increíble habilidad de usar su cerebro para replantearse o reinterpretarlas”, señala el científico.

Si después de leer esta información, piensas limpiar tu vida de elementos nocivos para tu felicidad, deberás buscar personas con gran habilidad para contar historias positivas, según las conclusiones del también profesor del American Film Institute.