Para mostrar su inconformidad ante la propuesta de los diputados de Morena de derogar los artículos 33, 34, 35, 36, 37 y 38 de la Ley Federal de Cinematografía, lo que provocaría la desaparición del Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (FIDECINE), la comunidad cultural alzó la voz en redes sociales, a través de los hashtags #AlertaCine, #EsDeTodxs y #NoDerogaciónFidecine, entre otros.

Ante la polémica, el diputado federal Sergio Mayer Bretón organizó una reunión entre cineastas como Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu, Mónica Lozano y María Novaro, entre otros, con funcionarios públicos.

En dicha reunión, el diputado Mario Delgado les dio la razón a los cineastas y dijo: “está claro que el FIDECINE se queda y punto”. Además aseguró que había que ir más allá para apoyar al cine nacional.

Delgado se comprometió a que el FIDECINE permanezca en la Ley, a que se abran mesas de trabajo para fortalecer la cinematografía en México y a respetar los acuerdos y compromisos de IMCINE.

Guillermo del Toro aseguró la tarde de ayer que la mayoría de los trabajadores de la industria cinematográfica necesitaban continuidad, porque viven de una producción a otra. Además, de que el cine ha sido embajador de la cultura mexicana a nivel mundial.

“Me sorprende que un gobierno que presupongo de izquierdas ataque las manifestaciones culturales que, es cierto, no son autónomas porque no han sido protegidas en los tratados comerciales internacionales”, aseguró Del Toro.

Para la cineasta Natalia Beristáin, la desaparición que proponían los legisladores Mario Delgado y Dolores Padierna del “único programa existente de inversión estatal en la industria cinematográfica” afectaría la economía de miles de familias que dependen de la actividad cinematográfica producida por el Estado y el derecho de la sociedad mexicana a acceder a contenidos identitarios, de valor cultural y artístico, que contribuyen a una idea de nación y a la cohesión social.

Padierna reveló a Reporte Índigo que su propuesta sólo busca cambiar el nombre de FIDECINE para desaparecer la imagen de fideicomiso que se utilizaba por administraciones federales pasadas, pero dijo que el recurso económico quedará idéntico.

“Hay que aclarar que el FIDECINE no desaparece, no cambia de objetivo de creación, ese dinero del cine queda intacto. Se le va a cambiar de nombre, es la propuesta que hace la iniciativa para desaparecer el nombre ‘fideicomisos’, nosotros habíamos pensado ponerle ‘fondo’, pero hoy están platicando con el coordinador (Mario Delgado) para ver qué nombre se le pone. Mi propuesta concreta es que si no los van a modificar ni un ápice, entonces, ni el nombre le cambien, ¿para qué? No tiene sentido”, comparte la diputada vía telefónica.

De acuerdo al Anuario Estadístico de Cine Mexicano, en 2018 se realizaron 186 películas, lo que marcó un crecimiento de la producción cinematográfica nacional en comparación con años anteriores. Además, se estrenaron 115 filmes en salas cinematográficas, lo que incrementó la asistencia a 30.3 millones de personas, casi 10 millones más que en 2017.

El senador Ricardo Monreal enfatizó que su partido estará atento a los cambios que se vaya realizando, con el objetivo de no perjudicar al fondo. “La iniciativa de los diputados sobre la desaparición del fideicomisos, entre otros, los vinculados al cine mexicano (FIDECINE), será revisada y no se precipitará en su dictamen. Debemos fortalecer el cine nacional. En el senado, Morena actuará de manera contundente”.

Asimismo, el diputado federal Sergio Mayer Bretón y el presidente del PRI nacional Alejandro Moreno declinaron la decisión de eliminar el FIDECINE. Mientras que el priista recordó que su partido siempre le advirtió al pueblo mexicano sobre el mal manejo de los recurso del gobierno federal, Mayer Bretón resaltó la importancia del arte en México.

FIDECINE, Un ‘gasto innecesario’ para Morena

Para la documentalista Adriana Otero es lamentable que pueda haber estos recortes y esta baja en el apoyo a los artistas. “Creo que muchos de nosotros hacemos proyectos, películas o cualquier otro tipo de obra que benefician definitivamente a la ciudadanía y a problemáticas sociales”.

Hace unas semanas, los funcionarios públicos desaparecieron el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (FOPROCINE) y lo fusionaron con el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (FIDECINE).


Para mí es una catástrofe, porque creo que una decisión como esta, lejos de contribuir a la democratización del arte y su descentralización, va a jugar completamente en contra porque de este tipo de programas, sean fondos o fideicomisos, mucha gente que no veníamos de las familias del arte mexicano con apellidos de las aristocracias de la cultura mexicana, pudimos desarrollar nuestros oficios

Everardo González

Director

En el documento “Iniciativa de los Integrantes del Grupo Parlamentario de MORENA con Proyecto de Decreto”, los funcionarios públicos declaran que “El Ejecutivo Federal ha implementado diversas acciones congruentes con una política de austeridad que permita eliminar los gastos innecesarios, la opacidad en su administración y generar ahorros”.

Sin embargo, cuando los cineastas recurren a FIDECINE o a FOPROCINE, en su momento, son auditados en extremo rigor, ya que estos fondos tienen que ser regresados al Estado. El primero otorga un plazo de cinco años para cubrir el crédito dispuesto por el gobierno, mientras que en el caso de producción y post producción de largometrajes con el segundo se concedía el tiempo de 18 y 12 meses, respectivamente.

González, quien para levantar su carrera fílmica también pudo aspirar al FONCA, forma ahora parte del grupo de mesas de diálogo para que se detengan los recortes, y en lugar de dedicarse a promocionar su nuevo documental Yermo (2020), está comprometido con estas pláticas estériles sin progreso para el arte.

“Creo que somos oídos, evidentemente no fuimos escuchados, porque en las mesas del FONCA cuando llegó la nueva administración, ya se había hablado de todo esto. Llevo todo el confinamiento trabajando en ese tipo de iniciativas, tratando de aportar y dejando mi película de lado, porque han sido sesiones de trabajo intensísimas”, dice el director de Los ladrones viejos (2007).

Otero insiste que sin estos sustentos económicos es prácticamente insostenible el cine en México, ya que se carece de un mecenazgo auténtico, y la inseguridad de dar continuidad a los recursos mantiene en vilo a cientos de trabajos que dependen del séptimo arte nacional.

“Los realizadores dependemos de estos fondos, porque nadie te da los recursos para poder hacerlo, más que ellos, yo creo que estamos en una situación de incertidumbre. No sé, cómo voy a poder financiar otro proyecto si siguen estos cambios, estos recortes presupuestales a la cultura”, declara la cineasta.

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