Si tienes un perro, es probable que pienses que elige dónde hacer sus necesidades de acuerdo a dónde esté cuando surge ese impulso. 

Sin embargo, según investigadores de Alemania y la República Checa, los perros se alinean al campo magnético de la Tierra antes de “ir al baño”.

Al parecer, de la misma forma en que los pájaros migratorios, las abejas, las ballenas y otros animales pueden detectar la orientación de este campo, los canes  también la reconocen. 

La diferencia es que no la usan para decidir hacia dónde dirigirse, tal como lo hacen los salmones.

Los científicos registraron el comportamiento de 70 perros al orinar en más de 5 mil 500 ocasiones, así como al defecar en mil 893, según publicaron Frontiers in Zoology. 

Durante los dos años de la observación, desecharon la influencia del viento, la hora y la posición del sol como factores importantes.

El único elemento que fue relevante para la decisión de estos animales fue el campo magnético terrestre.

Si sientes curiosidad, los resultados del estudio indicaron que los perros prefieren inclinarse a lo largo del eje norte-sur y evitan hacerlo viendo hacia el este u oeste. 

En cambio, cuando el campo magnético no estaba estable, los perros no mostraron preferencias especiales.