El cine de Martin Campbell está lleno de acción. Si pudieras describir el estilo de Martin Campbell ese sería determinación, precisión y disciplina.

Se trata del cineasta que se distingue por intensas escenas de acción, drama y algo de escapismo, lo que lo llevó a dirigir dos películas de la saga de James Bond.

Martin Campbell, cineasta neozeolandes, siempre se ha inclinado a dirigir historias policiales y de espías con gran despliegue de acción. Se convirtió en una pieza clave de la historia de James Bond: en 1995 tuvo a su cargo el debut de Pierce Brosnan en “Golden Eye”, un gran desafío tras la ausencia del personaje de los cines por seis años y medio.

Con su habilidad, el director logró callar a los escépticos ofreciendo un 007 adaptado a los ’90, pero que no olvidaba sus bases y era apenas una leve redefinición del Bond de todos los tiempos.

La habilidad de Campbell supo combinar la intensidad de la acción, donde los tiros y los golpes se sentían reales, con la fotogenia de los paisajes cubanos de la historia a cargo de su coequiper, el director de fotografía Phil Méheux.

El estilo de Martin Campbell supone la armonía perfecta entre elegancia, acción, drama y romance que –en mayor o menor medida– forman el todo de la historia: así tenemos al Bond de Craig sentándose elegantemente en la mesa del casino después de quedar ensangrentado por una pelea o al Bond de Brosnan ajustándose la corbata cuando dos patrulleros se estrellan contra el macizo tanque de guerra con el que destrozó la mitad de San Petersburgo.

“Las escenas de acción deben estar relacionadas al personaje, tener escenas de acción porque sí es un error”, opinó en una entrevista concedida en 2006.

Sin embargo, y de manera abrupta y extraña, en “El Protegido” Martín Campbell queda a deber.

¿DE QUÉ VA?:

Cuando no era más que una niña, Anna (Maggie Q) fue recogida por Moody (Samuel L. Jackson), un legendario asesino, su mentor y figura paterna. 20 años después, Anna se ha convertido en una de las asesinas a sueldo más hábiles del planeta.

Cuando Moody es brutalmente asesinado, Anna jura venganza y, para ello, se alía con Rembrandt (Michael Keaton), un enigmático asesino. A medida que crece el acercamiento entre ambos, la confrontación se va volviendo más y más peligrosa.

LO BUENO:

Una de las virtudes de Martin Campbell es que no suele inclinarse por las tramas sencillas y genéricas de las películas de acción. Al contrario. Al cineasta le gusta jugar con sus personajes, colocarlos en intrincadas tramas y en desarrollo de personalidad que va ligado a un motivo en especial.

En este caso, Anna debe su vida a Moody. Y no sólo eso, sino que en cierta escena asegura que más que salvarle la vida le dio un motivo para vivirla. Esto se traduce en una interesante historia que no solamente exhibe acción sin razón.

Por esta razón es que se explora el conflicto de la protagonista, quien lucha en medio de varios enemigos lo que representa tanto una pelea física como mental en su contra.

El Protegido no tiene, así, un discurso fácil para ser una película de acción.

LO MALO:

No obstante, es probable que sólo su trama sea lo más trabajado pues en cuanto a los demás aspectos El Protegido queda encasillada como una película más, llena de convenciones en muchos sentidos.

Lo anterior, principalmente, en cuanto al desarrollo de la historia pues en pantalla se toma demasiadas libertades para dar paso a la acción y para convertir a la protagonista en una persona invencible.

Sumado a que su trama no es algo convencional se torna confusa al combinar el virtuosismo de los personajes con la simplicidad de sus motivaciones y acciones.

Además, los personajes interpretados por Maggie Q, Samuel L. Jackson y Michael Keaton no presentan carisma ni química entre ellos, lo que se vuelve una propuesta gris.

Entonces, concluimos que se trata de una típica película de acción que por momentos se quiere destacar por su humor negro, el cual no funciona y se vuelve tediosa.

RECOMENDACIÓN: 2 ESTRELLAS DE 5

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