Dengue, el virus que crece en México

Los casos de dengue en México aumentan, los síntomas aún no tienen cura, la falta de insecticidas alza las cifras y lo que se sabe sobre la vacuna
Indigo Staff Indigo Staff Publicado el
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En México los casos confirmados de personas infectadas por el virus del dengue crece cada año, tan sólo del 2018 al 2019 las cifras por contagio aumentaron 314 por ciento.

El dengue es una enfermedad que transmite el mosquito hembra, que encaja sus seis agujas o estiletes para obtener la sangre de la piel de las personas y con su saliva anticoagulante transmite el virus.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) la gran mayoría de los casos de dengue son asintomáticos, sin embargo, es alto el número de los que se manifiestan clínicamente.

El cambio climático, es un factor determinante en el aumento en los casos.

De acuerdo con la OMS, cada año ocurren en el mundo 390 millones de infecciones de dengue y aumentará conforme se incremente la temperatura del planeta, ya que los huevecillos que deposita el mosquito pueden sobrevivir secos hasta un año y eclosionar al tener la humedad necesaria.

La fiebre del dengue es una enfermedad endémica en más de cien países del mundo, pero este año la infección golpea a diversos países de América Latina y de Asia, entre ellos, con miles de víctimas, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Filipinas y Bangladesh.

La organización ecologista Greenpeace México alertó que el cambio climático altera de manera drástica la biodiversidad de la Tierra, lo que ocasiona la transmisión de enfermedades como el dengue, ébola, fiebre amarilla, paludismo, tuberculosis, diarrea, cólera y otras, a las que se suman parásitos intestinales, tracoma y peste.

Todas esas enfermedades están relacionadas con las altas temperaturas, la falta de agua potable, la reproducción de plagas y la mayor frecuencia de desastres naturales, como las inundaciones, que minan los esfuerzos para combatir al mosquito transmisor del dengue.

Las especies de mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus son transmisores del virus del dengue, chikungunya y el zika, mientras que el primer insecto también es vehículo de la fiebre amarilla.

La picadura del mosquito los constituyen una especie de seis agujas que encaja en la piel de la víctima, las primeras dos son sierras filosas llamadas maxilares que abren la piel.

Después otras dos agujas o mandíbulas mantienen abierta la herida y de las dos agujas centrales, por una succiona la sangre y por la otra deposita la saliva como anticoagulante, para evitar que se cierre la herida y, en este proceso, es que introduce el virus del dengue a la persona, indica el portal de vídeos científicos Deep Look.

En forma inversa, cuando el mosquito pica a una persona que está infectada por alguno de los virus referidos, absorbe por la sangre dicho virus y desde el estómago se expande a todo el cuerpo del insecto, sobre todo en las glándulas salivales donde se reproduce, entre ocho a 12 días de incubación.

La hembra del mosquito sobrevive de seis a ocho semanas y pone entre 80 y 100 huevecillos cada toma de sangre, en un ciclo en el que las hembras la requieren para fertilizar sus huevecillos, mientras el macho sólo se alimenta del néctar y jugos de las frutas.

Variantes del dengue

Existen dos variantes de dengue, en el clásico, las personas que lo contraen padecen fiebres de 40 grados, acompañados de dolores de cabeza, musculares y en articulaciones, así como vómitos y salpullidos, entre otros síntomas, que tienen durante dos a siete días, pero rara vez resulta mortal.

El dengue grave o hemorrágico, que llega a ser mortal, se manifiesta con signos de tres a siete días, con descenso de temperatura corporal debajo de los 38 grados, dolor abdominal, vómitos con presencia de sangre, fatiga, inquietud, sangrado de encías, dificultad de la respiración y otras..

Los síntomas se presentan al cabo de un periodo de incubación de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito infectado y por lo común duran entre 2 y 7 días.

Una vez que se tuvo el dengue, la persona se vuelve inmune, pero sólo para uno de los cuatro serotipos distintos: DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4 del virus de la familia Flaviviridae que causan esta enfermedad, ya que la infección secuencial, es decir, de algún otro de la serie, puede derivar en el dengue hemorrágico.

De acuerdo con la OMS, la vacuna hasta ahora probada es segura en personas que ya fueron infectadas con anterioridad, pero conlleva riesgos de dengue grave en los infectados por vez primera tras la vacunación, por ello recomienda luchar contra el mosquito como método para prevenir o controlar la transmisión de ese virus.

La mejor forma de prevenir, es evitar que los mosquitos encuentren objetos o lugares donde depositar los huevecillos, al eliminar perfectamente los desechos sólidos y al menos cada semana limpiar o vaciar los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico, entre otras.

La gravedad de la enfermedad es que en 2019 existe un fuerte aumento de casos, con lo que potencialmente están en peligro de contagio de la infección del dengue algo así como tres mil 900 millones de personas, de 128 países del mundo.

Dengvaxia, la vacuna contra el dengue

Información de la OMS refiere a la La CYD-TDV como la primera vacuna contra el dengue que ha recibido la autorización de comercialización.

Dicha autorización se le otorgó por primera vez en diciembre de 2015 en México para ser utilizada en personas de 9 a 45 años que vivían en zonas endémicas. Se trata de una vacuna recombinante tetravalente con virus vivos desarrollada por Sanofi Pasteur que se administra con una pauta de tres dosis a intervalos de seis meses (al inicio, a los 6 y a los 12 meses).

La OMS recomienda que los países consideren la posibilidad de introducir la vacuna CYD-TDV contra el dengue solo en entornos geográficos (nacionales o subnacionales) en los que los datos epidemiológicos indiquen que hay una gran carga de enfermedad

¿Cómo puedo prevenir que el virus se desarrolle en mi entorno?

-Cubrir, vaciar y limpiar semanalmente los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico

-Aplicar insecticidas adecuados a los recipientes donde se almacena agua a la intemperie

-Utilizar protección personal en el hogar, como mosquiteros en las ventanas, ropas de manga larga, materiales tratados con insecticidas, espirales y vaporizadores

-Mejorar la participación y la movilización comunitarias para lograr el control constante del vector

-Fumigar con insecticidas durante los brotes epidémicos como una de las medidas de lucha antivectorial de emergencia

Referencias

Documento de posición de la OMS sobre la vacuna contra el dengue (julio de 2016) – en inglés
https://www.who.int/wer/2016/wer9130.pdf?ua=1&ua=1
Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos
https://www.who.int/immunization/research/development/dengue_q_and_a/es/
Dengue y dengue grave
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/dengue-and-severe-dengue

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