La diabetes es la enfermedad metabólica que más frecuentemente afecta a las mujeres embarazadas, por lo que educadoras en diabetes advierten sobre la importancia de mantenerla bajo control, para llevar un sano embarazo y minimizar el riesgo de desarrollar la tipo 2 tanto en los bebés como en las madres.

“La diabetes gestacional no está relacionada con el páncreas, como la tipo 1 y 2. Se relaciona más con las hormonas propias del embarazo que compiten con la insulina, obstaculizando su trabajo. Al terminar la gestación toda esta situación hormonal se normaliza, incluidos los niveles glucémicos en sangre, por eso se dice que es el único tipo de diabetes que tiene cura”, explica Marisol Olarra, educadora en diabetes de BD Ultra-Fine.

La experta también resalta que el progreso de cada embarazo varía y depende de cada paciente, ya que al ser un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2, debe estar bajo un adecuado control y cuidado.

Aunque la glucosa sanguínea suele volver a la normalidad poco después del parto, entre la semana seis a 12 después de este se requiere elaborar una reclasificación de la mujer idealmente con una curva de tolerancia a la glucosa, acompañada de una intervención que deberá ser mantenida a largo plazo.

El grave error está en que en muchos de los casos el seguimiento se limita a una visita después de un mes del alumbramiento y la atención posterior queda centrada en la salud del bebé y no en la de la madre.

Una de las inquietudes más comunes ante la diabetes gestacional y el control de los niveles glucémicos gira alrededor de la insulina: ¿Es seguro aplicar insulina durante el embarazo? Olarra asegura que sí, porque no atraviesa la barrera placentaria.

“Si se aplica correctamente, la insulina apenas se deposita en el tejido subcutáneo, que es donde debe estar para hacer su trabajo efectivamente. La inyección es muy superficial, no lastima ni a la mamá ni al bebé. Por el contrario, va a beneficiar la salud metabólica de ambos, ya que está comprobado científicamente que es un tratamiento óptimo para el control de la diabetes en cualquiera de sus variantes”, afirma.

Marisol recalca que este medicamento tiene que ser indicado y supervisado por un médico y un equipo de profesionales de la salud. Además, a la par, se tiene que fomentar la actividad física de la mamá para cubrir los tres pilares del cuidado de la diabetes de cualquier tipo.

“Planear el embarazo es fundamental para prevenir cualquier tipo de complicación, incluida la diabetes gestacional, sobre todo si se vive con obesidad o con riesgo de desarrollar diabetes. En esta planeación se deberán implementar ciertos lineamientos previo, durante y posterior al periodo de gestación”, reitera la educadora en diabetes.

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