Astrofísicos de la Universidad de Valencia y del observatorio European Atmosphere-Space Interactions Monitor (ASIM) han detectado, por primera vez en la historia, un jet o rayo azul desde su nacimiento.

“Por primera vez en la historia, se ha detectado y caracterizado un rayo azul con toda su geometría, desde el primer microsegundo de su génesis hasta su propagación por encima de las nubes en la estratosfera”, indicaron los científicos.

Un chorro azul es una forma de rayo que se dispara hacia arriba desde las nubes de tormenta. Pueden llegar hasta 50 km en la estratosfera y durar menos de un segundo.

Ahora investigadores de Dinamarca, Noruega y España han detectado y caracterizado por primera vez la forma completa uno de estos rayos azules, determinando su posición, duración, evolución y velocidad desde su origen en la capa superior de las nubes.

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La investigación describe un avistamiento de cinco destellos azules intensos en la cima de una nube de 10 microsegundos cerca de la isla de Naru en el Océano Pacífico, uno de los cuales genera un ‘chorro azul’ en la estratosfera.

“Se trata de erupciones de plasma que se originan a 16 km de altura desde la nube y parten, en cuestión de microsegundos, hacia las zonas más altas de la estratosfera”, explica el coautor Víctor Reglero, catedrático de Astronomía y Astrofísica e investigador del Image Processing Laboratory (IPL) de la Universidad de Valencia.

Las imágenes fueron captadas gracias a las cámaras ópticas, fotómetros y un detector de rayos X y gamma se instaló en la Estación Espacial en 2018.


Es la primera vez que podemos correlacionar un rayo progenitor con la emisión predominante en el azul, propagándose hacia las partes más altas de la atmósfera

Víctor Reglero

Investigador del Image Processing Laboratory (IPL) de la Universidad de Valencia


El descubrimiento, realizado desde la Estación Espacial Internacional, puede ayudar a los estudios sobre el circuito eléctrico global de la atmósfera y el calentamiento de sus capas altas.

Astrid Orr, Coordinadora de Ciencias Físicas de la ESA para vuelos espaciales humanos y robóticos dice: “Este documento es un punto culminante impresionante de los muchos fenómenos nuevos que ASIM está observando por encima de las tormentas eléctricas y muestra que todavía tenemos mucho por descubrir y aprender sobre nuestro Universo.

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