Britney Spears busca recuperar el control de su vida y dinero

Desde su lapsus público, Britney ha estado sujeta a una tutela legal aprobada por la corte, que le da a su padre autoridad sobre sus finanzas y decisiones personales

Britney Spears, la estrella pop se encuentra desde hace algún tiempo en un receso indefinido en su carrera, y aunque es una artista de primer nivel continúa sin tener el control pleno sobre su vida o asuntos comerciales.

Este martes por la tarde, una jueza en Los Ángeles escuchará argumentos sobre la solicitud de Spears, que incluye el retiro de James Spears como cocurador, por lo que perderá el control de sus más de 60 millones de dólares en activos.

La curaduría, conocida en muchos estados como una tutela, se hizo en 2008 cuando la cantante atravesaba un periodo de inestabilidad emocional y tuvo una crisis en público.

Desde su lapsus público, ha estado sujeta a una tutela legal aprobada por la corte, que le da a su padre autoridad sobre sus finanzas y muchas decisiones personales.

El recurso de supervisión legal está diseñado para proteger a las personas que no pueden cuidarse a sí mismas, pero Spears, ahora de 38 años, ha trabajado sin parar por su cuenta, produciendo cuatro álbumes y realizando otras giras mundiales.

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“Creo que es demasiado control. Si no estuviera bajo estas restricciones, me sentiría más liberada. No hay emoción, no hay pasión. Cuando vas a la cárcel, sabes que hay un tiempo y que después vas a salir. Pero esta situación no termina nunca”, son palabras que Britney Spears concedió a MTV en 2008, según New York Times.

Los arreglos de tutela normalmente se limitan a personas con capacidad severamente reducida de tomar decisiones por sí mismos, y se supone que son temporales.

Decisión de la corte

James Spears y el cocurador, el abogado Andrew Wallet, ejecutaron la tutela por 11 años.

De acuerdo con AP, el año pasado, Wallet se retiró, dejando a James Spears completamente a cargo. El padre también se retiró temporalmente como tutor de Spears, citando problemas de salud, pero mantuvo su papel como curador de sus finanzas.

En agosto de este año, Britney Spears dijo que objetaba fuertemente que su padre volviera como tutor de su persona, y quiso darle a su reemplazo a Jodi Montgomery.

James Spears primero solicitó el regreso de Wallet como tutor, pero Wallet se retiró.

En documentos presentados por su abogado, Spears dijo que su padre claramente trataría de “retener el total control funcional de sus bienes, libros y discos pese a las objeciones de Britney”.

También citó que recientemente que él no le notificó que su gerente de negocios había renunciado y que designó a uno nuevo.

En sus peticiones legales, Britney ni siquiera exige que se disuelva su tutela, sino que se conceda a una persona más competente

James Spears argumentó que ha hecho bien su trabajo al llevar el patrimonio a su valor actual de más de 60 millones de dólares.

Cabe señalar que hace un año, Kevin Federline, ex esposo de la Princesa del Pop, acusó al padre de la cantante de ‘abusar’ físicamente de su hijo de 13 años Sean Preston.

Por lo anterior, un juez falló a favor de la orden de restricción que interpuso Kevin Federline en contra del padre de Britney Spears, quien no tiene permitido tener contacto alguno con los niños

#FreeBritney

En enero de 2019, Britney Spears suspendió su espectáculo en Las Vegas después de que su padre sufriera una perforación del colon, y poco después, en abril, ella comenzó un programa de 30 días en un centro psiquiátrico para lidiar con el estrés derivado de esa situación.

No obstante, varios medios publicaron entonces que había sido confinada por órdenes de su padre y en contra de su voluntad, noticias a las que en septiembre se sumaron las acusaciones de acoso contra Jamie Spears por parte de sus nietos, y por las que se concedió a los hijos de la estrella una orden de alejamiento de tres años.

Los fanáticos que creen que el acuerdo pretende explotarla en lugar de ayudarla, han adoptado un hashtag y un grito de guerra: #FreeBritney, o ‘liberen a Britney’.

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A pesar de la insistencia de Spears en las redes sociales de que está bien y en control de su vida, la máquina #FreeBritney ha crecido de manera que ni la superestrella ni su equipo pueden controlar.

Spears se convirtió en un vehículo para discutir el lugar de las mujeres en el entretenimiento, las enfermedades mentales y las relaciones padre-hija.

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