Brindar cuidados paliativos hasta el último aliento

La tanatóloga Miriam Israel explica que el objetivo general de los cuidados paliativos es mejorar la calidad de vida de las y los pacientes, sus familias y cuidadores. Además, se orientan a la prevención e identificación temprana de los síntomas, con la intervención de un equipo de psicología para apoyar las necesidades espirituales y sociales de los pacientes
Karina Corona Karina Corona Publicado el
Comparte esta nota

Quizá de miedo, temor o angustia, pero prepararse y despedirse de un ser querido próximo a fallecer es una de las mejores herramientas que recomienda Miriam Israel, cofundadora del primer Centro de Cuidados Paliativos de México.

La también tanatóloga explica que los cuidados paliativos son un sistema de atención necesario para que las y los pacientes en etapa terminal tengan una mejor calidad de vida, pues disminuyen los miedos y sintomatología de la enfermedad que les aqueja. No se limitan a los últimos días de vida, sino que pueden aplicarse progresivamente a medida que avanza la enfermedad, tanto a nivel médico, como social o espiritual.

“Cuando la enfermedad ya no responde a un tratamiento curativo, tenemos metástasis, una recaída o una enfermedad crónico-degenerativa, hay que decidir hasta dónde queremos y vamos a llegar, alargar la agonía o vivir lo mejor posible hasta el último día; son visiones muy diferentes que marcarán la diferencia”, aclara Miriam Israel.

La especialista recomienda a las y los pacientes, antes de tomar cualquier decisión, preguntar al doctor sobre el diagnóstico y si, por ejemplo, la quimioterapia en verdad reducirá el tamaño de un tumor y vale la pena este procedimiento.

Entre las afecciones que pueden requerir asistencia paliativa son cáncer, enfermedades respiratorias crónicas, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, artritis reumatoide, enfermedades neurológicas, demencia, anomalías congénitas y tuberculosis resistente a los medicamentos.

“Todo depende del estado físico, emocional y económico de la familia, es tremendo, pero todo esto tenemos que evaluar, tomar conciencia del verdadero pronóstico, para decidir sobre cómo queremos seguir viviendo”, detalla.

Los programas de asistencia paliativa brindan apoyo a las y los pacientes y a quienes les proporcionan cuidados. Esa labor comprende la atención de necesidades prácticas y apoyo psicológico a la hora del duelo. Asimismo, ofrece un sistema de apoyo para ayudar a los pacientes a vivir tan activamente como sea posible hasta su muerte.

Miriam Israel apunta que los cuidados paliativos están reconocidos expresamente en el contexto del derecho humano a la salud. Deben proporcionarse a través de servicios de salud integrados y centrados en la persona que presten especial atención a las necesidades y preferencias del individuo.

“Recomiendo acompañar, cuidar y darle contención, tanto al paciente, como a cada miembro de la familia que esté en esa situación. No nos preparan para despedir a alguien, pero no hay nada más hermoso que tener la oportunidad de complacer estos últimos deseos en vida, da una enorme satisfacción haber cumplido y saber que acompañamos a nuestro ser querido”
Miriam IsraelTanatóloga

El papel de la o el que brinda los cuidados paliativos

Además de ofrecer la atención especializada al paciente, el cuidador también deberá prestar atención a su salud y estabilidad, pues, pocas veces, se habla de quien acompaña al enfermo.

Para ello, invita a las familias a tener reuniones donde hablen entre todas y todos sobre su sentir, sus deseos y preguntarles cómo se sienten con todo este proceso.

“El cuidador primario, por absurdo que suene, debe alimentarse cuando menos dos veces al día, seguir caminando, porque muchas veces se vuelven bultos junto a la cama para no separarse de su ser querido, dejan de dormir y de hacer muchas cosas por cuidar a su enfermo.

“Como familiar o amigo, te puedes acercar y ofrecer tu ayuda, recordar que debe dormir o bañarse, que sepa que no está solo y puede pedir ayuda”, recalca.

Por último, la tanatóloga enfatiza que todas y todos podrían dedicar unos tiempos para establecer un diálogo con familia y amigos, decirse todas las cosas pendientes, agradecer por todo, perdonar y comunicarse todos los asuntos pendientes.

“Incluso yo preguntaría ¿ya contrataron el servicio funerario? No es lo mismo contratarlo un día antes que después, porque un día puedes escoger algo que va de acuerdo con tu presupuesto sin la angustia que puede ocasionar después del fallecimiento. También preguntar sobre sus papeles importantes, claves de tarjeta, todo lo que le pueda ayudar a irse en paz”, concluye la tanatóloga.

Te puede interesar: El Diccionario de los cuidados hecho por la a Red de Cuidados en México y Oxfam

Show Player
Síguenos en Google News para estar al día
Salir de la versión móvil