La gobernadora de Aguascalientes, la panista Tere Jiménez, estuvo muy bien arropada por algunas de las principales figuras de su partido, como el presidente nacional Marko Cortés, el presidente de la Mesa Directiva en San Lázaro, Santiago Creel y los senadores Josefina Vázquez Mota o Julen Rementería.

Pero quizá quienes se robaron los reflectores durante los retratos con la nueva mandataria fueron su homóloga de Chihuahua, María Eugenia “Maru” Campos y la secretaria de Gobierno de Guanajuato, Libia García.

No es para menos por lo significativo de la imagen de las 3 panistas, dos gobernadoras y una figura prominente en tres entidades de amplia relevancia nacional y bastiones del blanquiazul, y que seguramente van a dar mucho de qué hablar en los siguientes años como parte de una generación muy sólida al interior del PAN, partido al que le caen muy bien el empoderamiento de nuevas líderes.