Los trazos asemejan una parte de los mosaicos prehispánicos que se han preservado en las piedras de las pirámides y reliquias que llegan a encontrarse en los sitios místicos de México. El homenaje a Huitzilopochtli, sin embargo, fue rechazado por el pópulo en la presentación de la segunda piel de Qatar 2022.

Dibujos de penachos y de lanzas en color guinda se extienden en toda la blanca superficie de la camiseta de ‘visita’ que presentará la Selección Mexicana de futbol en la Copa del Mundo sui géneris que se celebrará entre noviembre y diciembre. Como antes sucediera con otros uniformes polémicos, un primer rechazo general fue tendencia en Twitter.

Por cuarto Mundial consecutivo, Adidas puso en boca del respetable el diseño del segundo atuendo de gala que exhibirá el Tri, mientras que en el uniforme principal la camiseta será verde con marca gis que simula follaje en la parte del pecho. Estos modelos y el escudo de la Selección lanzado en 2021 serán la novedad azteca en la máxima justa.

Hutizilopochtil significa Colibrí Zurdo y se trata del dios de la guerra y patrono para los mexicas. Simboliza la venganza, el poder y la dominación. Bajo su tutela este pueblo se convirtió en el más poderoso del ámbito mesoamericano en el periodo Postclásico, según reseña el Templo Mayor del Museo Nacional de Antropología e Historia en su Sala 4.

En la parte trasera de la camiseta verde aparece sobre fondo liso la cabeza de Quetzalcóatl o la Serpiente Emplumada. Se trata de un dios creador, considerado padre del aprendizaje y la ciencia y que traía el viento y las lluvias, elementos vitales para las tradiciones agrícolas.

La primera noticia que tuvieron los españoles acerca de reptiliano personaje en la época de la conquista fue en 1517, que en un principio fue considerado por los indígenas como una deidad endemoniada, según se recoge en el libro Hombre-Dios, religión y política en el mundo náhuatl, del historiador Alfredo López Austin (UNAM; 1989).

Quetzalcoatl era el hijo del dios andrógino Ometeotl, y hermano de Tecaztlipoca, Xipe Totec y Hutzilopochtli.

En su comunicado oficial de lanzamiento, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) “no se metió en Honduras” y simplemente difundió desde sus redes sociales que en especial la segunda camiseta retrata los orígenes de la cultura mexicana.

“¡En Qatar y en todo el Mundo, a seguir creando grandes historias!”, publicó la cuenta oficial del Tri en Instagram con un video donde se nota a detalle el diseño de la prenda que al final es depositada en un ganchito de ropa y oleando bajo el arco de una portería.

MARCAS INDISCRETAS

En una muestra más de que los patrocinadores reciben los breaking news antes que nadie, la figura juvenil Marcelo Flores, de 18 años de edad, nacido en Canadá y con ascendencia inglesa que por ahora juega en el Real Oviedo, y el delantero del Betis de Sevilla, Diego Lainez, aparecen en las fotos publicitarias enfundados en la camiseta blanca-guinda muy contentos y sonrientes, aun cuando el seleccionador Gerardo ‘Tata’ Martino no da a conocer su lista final de jugadores que actuarán en el Mundial.

Además, las críticas aparecen porque ambos no son titulares en sus respectivos equipos. Sin embargo, considéralos dentro de la delegación que se jugará su suerte en Qatar 2022, estimado fan. Es un asunto de estrategia que las marcas master pidan a los elementos a seguir durante el magno evento. Rumbo a Rusia 2018 la carta fuerte que aparecía en todos los espectaculares y promos era Hirving “El Chucky” Lozano, así como en Brasil 2014 fue Guillermo Ochoa.

¿Te gusta la nostalgia? Contra todos los pronósticos, el jugador estelar que salía en la publicidad oficial y como estrella de México en las notas web de la FIFA en Sudáfrica 2010 fue… Cuauhtémoc Blanco, veterano que en ese momento contaba con 37 años cumplidos, robándole cámara a Javier “Chicharito” Hernández.

RECHAZO A PRIMERA VISTA

La primera percepción general fue de desagrado. Los comentarios después del evento de presentación de la segunda piel del Tricolor fueron en torno a lo corriente o demasiado sencillo que se nota el diseño, al que no bajaron de jerga de cocina.

“La estética como de jerga de la playera de visita de la Selección es a propósito?”, tuiteó @wookie_williams, uno de los quejosos.

Hubo quien ligó el color guinda de los trazos al partido que ocupa el poder en el Gobierno de México.

“¿Les gustó la nueva jerga, digo playera de la selección? A mi me parece horrenda con ese rojo sangre coagulada de morena”, posteó @TerapeutaTezca.

<blockquote class=”twitter-tweet”><p lang=”es” dir=”ltr”>¿Les gustó la nueva jerga, digo playera de la selección? A mi me parece horrenda con ese rojo sangre coagulada de morena 🤢 <a href=”https://t.co/Dr4tzVbbQw”>pic.twitter.com/Dr4tzVbbQw</a></p>&mdash; Tezca® Terapeuta incómodo (@TerapeutaTezca) <a href=”https://twitter.com/TerapeutaTezca/status/1565169272489394176?ref_src=twsrc%5Etfw”>September 1, 2022</a></blockquote> <script async src=”https://platform.twitter.com/widgets.js” charset=”utf-8″></script>

Los precios de las nuevas camisetas oficiales del representativo nacional valen como máximo mil 800 pesos mexicanos, ya que la versión para adulto cuesta 1 mil 899 de manga larga y mil 799 en corta; la de niños y niñas hasta mil 499. El pantaloncillo tiene un costo de mil 099 pesos.

LA GUINDA EN EL PASTEL

Para quien piense que es una moda no grata pensar en el guinda como el color de un uniforme alterno, la historia se remonta a incluso antes del inicio de las Copas del Mundo, que existen desde Uruguay 1930.

Fue para los Juegos Olímpicos de Paris 1924 que los mexicanos acudieran con un uniforme guinda tirando a rojo. En Mundiales fue de 1930 a 1954, que el guinda fue el uniforme estelar.

En Suecia 58 se utilizó el tono purpúreo como segundo uniforme, dejando el privilegio del principal al verde a partir de entonces.

La incorporación de diseños prehispánicos comenzó en Francia 1998, al incluirse la Piedra del Sol o Calendario Azteca en la parte frontal de la camiseta en marca de agua, misma que se mantuvo hasta la Copa Confederaciones 1999, único campeonato internacional conseguido por un representativo mexicano mayor o absoluto, cuando el fabricante era ABBA Sport, la división de productos deportivos del consorcio liderado por Jorge Lankenau, empresario y ex banquero famoso dueño de ABBA Seguros por cometer un fraude millonario que lo llevó ocho años a la cárcel.

El folclor mexicano apareció en otra camiseta mundialista hasta Brasil 2014, cuando en la parte superior se incluyeron trazos en forma de rayos, basados en las máscaras de los gladiadores de lucha libre.

En 2021, Adidas aportó una camiseta con grecas y rombos en combinación de negro sobre rosa mexicano que tampoco fue bien recibida al inicio.

EL COLOR ES UN PRETEXTO

Al final, la controversia sobre los colores del equipo de todos es parte de la dinámica de interacción de los fans. En gustos se rompen géneros, dicta el adagio, y esto luce siempre en las redes sociales en litros de tinta virtual derramada e innumerables comentarios y fotos compartidas para ensanchar el Top Of Mind.

Por supuesto que la historia marca uniformes odiados de la Selección Mexicana, que más por estética están vinculados a momentos tristes. Si no viviste la parafernalia del Mundial de Argentina 1978, pregunta a tus padres o abuelos sobre la marca que visitó a los melenudos de entonces, en la era de la música disco, Cristóbal Ortega, el entonces ‘Niño de Oro’ Hugo Sánchez y el medicoampista Leonardo Cuéllar. Este último el de más kilos de afro que fue imagen de Levi’s, que aportó la camiseta bicolor como parte del segundo uniforme con dos franjas verticales en rojo y verde sobre fondo blanco. Nadie desea recordar lo que pasó en esa edición porque México solo cosechó derrotas y fue el último lugar.

‘Mención horrorífica’ tiene el uniforme de la ‘M’ que hacía recordar la marca de Lubricantes MexLub en la Copa América de Uruguay 95 y la del ‘modelo Charlie Brown’ en rojo naranja como segunda en Brasil 2014.

Una ‘medalla de honor’ es para la negra de Sudáfrica 2010, como para hacerle honor a la visita del continente del mismo color. Fue criticada al principio, pero se agotaron todas las existencias en mercancía oficial y pirata. El Tri es un producto que siempre se venderá bien a pesar de su calidad porque es una lovemark.

Lo importante será que cualquiera que sea el ‘modelito’ se ligue a una actuación memorable por lo que se logre en la cancha, lo que en la víspera luce improbable, aunque siempre se dan sorpresas. Porque anécdotas son amores, más que colores. #VivaMéxico

Fuentes externas: Columnas del autor en Forbes.com.mx, el Heraldo de México y Fan Datos de CID Consultoría

¿Quién es Héctor Quispe?

Periodista y mercadólogo. Dirige CID Consultoría, casa de soluciones en cifras y contenidos enfocados en el fan y su identidad; es MBA en Dirección y Gestión de Entidades Deportivas, por la Universidad Europea de Madrid; tiene la especialidad de Periodismo Deportivo por el Programa Prensa y Democracia de la Universidad Iberoamericana. Coordina el Diplomado de Periodismo Deportivo Digital en la Escuela Carlos Septién García desde 2019, y da clases en el de Marketing and Communication for Sports Brands, en la Universidad Anáhuac. Su análisis es consultado por diferentes medios en torno a negocios y deporte: MKT & Business, Playboy MX & Latam, Red Forbes, MedioTiempo, Expansión, El País, Fox News, Telemundo, Televisa: Noticieros, Foro TV, TUDN e Infobae, entre otros. Es coautor del libro “Cómo hacer Periodismo Deportivo. Una visión Iberoamericana”, y publica esta columna cada jueves en la multiplataforma de Reporte Índigo