Adiós para siempre al PRI en el Estado de México

El PRI mantuvo un dominio político en el Estado de México, aprovechando su maquinaria clientelar y sus prácticas autoritarias
Mtra. Gabriela Jiménez Godoy Mtra. Gabriela Jiménez Godoy Publicado el
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El proceso electoral en el Estado de México ha dejado en evidencia una vez más la necesidad de fortalecer la participación ciudadana y la democracia en nuestro país. Es imprescindible analizar la historia del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el estado para comprender cómo ha afectado en el ejercicio de su poder político.

Durante décadas, el PRI mantuvo un dominio político en el Estado de México, aprovechando su maquinaria clientelar y sus prácticas autoritarias para perpetuarse en el poder. Esto propició un sistema de gobierno que, lejos de promover la participación ciudadana, acalla las voces disidentes y coarta la libre expresión de la ciudadanía.

En este contexto, los procesos electorales se han convertido en meros trámites donde el PRI ha buscado asegurar su permanencia en el poder, sin importarle la voluntad popular. La falta de una competencia real y transparente ha llevado a un desencanto ciudadano, donde muchos se sienten desilusionados y apáticos hacia el ejercicio democrático.

Sin embargo, es alentador ver cómo la ciudadanía comienza a despertar y a exigir un cambio. La lucha por la participación ciudadana y la democracia en el Estado de México es más fuerte, con Morena emergiendo como verdadera alternativa.

Es necesario romper con el paradigma del control absoluto del poder por parte de una élite política, que se ha enriquecido a costa del pueblo mexiquense. Morena impulsa una transformación profunda y sería el primer gobierno de alternancia en el estado en 70 años, donde se garantizarán derechos y se promoverá una distribución justa de la riqueza.

La maestra Delfina Gómez ha presentado propuestas para atender las necesidades más apremiantes de las y los mexiquenses, como la implementación de políticas sociales enfocadas en combatir la pobreza, la desigualdad y la corrupción. Sus propuestas incluyen programas de apoyo a los más vulnerables, el fortalecimiento del sistema de salud, la mejora de la educación pública y la generación de empleos dignos.

Es importante mencionar que la opinión pública también respalda el cambio verdadero. Las encuestas recientes reflejan una clara preferencia: Delfina Gómez va 20 puntos arriba y su oponente no tuvo crecimiento alguno. Lo anterior indica que la población quiere un cambio y confía en la capacidad de Morena, porque representa la opción que atenderá las demandas históricas de justicia social, igualdad y participación ciudadana.

El próximo 4 de junio se tendrá una elección histórica, el PRI perderá su bastión, su nido, quedará al borde de la extinción. El triunfo de la Cuarta Transformación es inminente, ya nada para la oleada guinda. Delfina Gómez será la próxima gobernadora.

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