Para cuidar la salud de sus ciudadanos ante el COVID-19, cada gobierno en el mundo ha intentado adquirir la mayor cantidad de vacunas contra el nuevo virus; sin embargo, son pocos los que lo han logrado.

Venezuela, por ejemplo, hasta el pasado 12 de junio sólo había vacunado al 0.53 por ciento de su población con las dos dosis y al 2.07 con una, convirtiéndolo en uno de los países con menos personas inmunizadas en toda América Latina, de acuerdo con datos de Our World in Data.

Ante esto, el presidente Nicolás Maduro quien ha asegurado que este corto avance se ha originado debido a la falta de vacunas que han llegado a su territorio, por un problema del bloqueo de sus suministros económicos.

Por ello, le ha pedido principalmente al gobierno de Estados Unidos que deje de frenar su desarrollo financiero y autorice el arribo de dosis contra el coronavirus a Venezuela, pues esto no es un asunto de diferencias políticas, sino de la salud de su población.

“Venezuela le exige a Joe Biden que libere esta medida criminal contra la salud del pueblo venezolano. Una cosa son las diferencias políticas que tenemos con su gobierno, y otra cosa es la salud de las personas”, declaró el político chavista.

De acuerdo con la administración de Maduro, Estados Unidos es el responsable de haber detenido parte del pago que ya le había brindado al programa COVAX de la OMS para hacerles llegar una gran cantidad de vacunas; algo que a la fecha no ha sucedido.

Según los registros de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al 15 de junio pasado Venezuela no había recibido ninguna de las 20 millones 912 mil 100 dosis que se habían entregado a través de COVAX.

Fernando Neira, miembro del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM, opina ante este panorama que es lamentable que un país llegue a restringir a otro la distribución de vacunas, sobre todo si se está viviendo en medio de una pandemia mundial.

“Se supone que el gobierno venezolano había hecho pagos adelantados para la adquisición de esas vacunas, y aunque no fuera el caso, no tiene lógica la detención de esta dosis (…) Recordemos que entre los derechos fundamentales está la protección a la salud; entonces, si Estados Unidos toma como mecanismo de represión no otorgarle acceso a vacunas al gobierno venezolano, es algo muy lamentable”, detalla.

Además, resalta que las y los venezolanos no tienen por qué pagar por un pleito ideológico en el que ellos no tienen nada que ver, pues “son dos cosas diferentes; lo político no debería mezclarse con el tema de la salud”, dice.

EU, sin respuesta clara sobre vacunas

Desde que el presidente Nicolás Maduro señaló al gobierno estadounidense como el principal responsable de la falta de vacunas en su territorio, la administración de Joe Biden no ha hecho ningún pronunciamiento en específico.

Sin embargo, el día de ayer, tras una cumbre con la Unión Europea, la Casa Blanca destacó que tanto Estados Unidos como los miembros del bloque se comprometieron a promover el acceso y la entrega equitativa de vacunas contra el COVID-19 a través de COVAX, con el fin de vacunar al menos a dos tercios de la población mundial para fines de 2022.

“Además, nos comprometemos a fortalecer nuestra cooperación con los países de América Latina y el Caribe para apoyar la recuperación socioeconómica e impulsar una gobernanza democrática más sólida, incluyendo elecciones libres y justas en Venezuela”, se lee en un comunicado.

Al respecto, es la maestra Melanie Daniels Vences, de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, quien asegura que es claro que la postura del gobierno norteamericano no va a cambiar ante el bloqueo de suministros económicos hacia Venezuela, a menos de que reciba algo a cambio.

“De Estados Unidos la verdad es que no hemos tenido una posición diferente a la que se ha presentado en otras ocasiones de decir: ‘vamos a levantar ciertas restricciones, pero tienen que cumplir con algunas condiciones’. Para ellos no es nada más dar, sino recibir”, admite.

En ese sentido, se espera que mientras la OMS dé a conocer a detalle la falta de dosis contra COVID-19 a Venezuela, el gobierno de Nicolás Maduro continúe con su plan de vacunación a través de las entregas que recibe desde China y Rusia.

Se unen a Maduro

Ante la falta de vacunas que ha recibido Venezuela por parte del mecanismo COVAX, los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) apoyaron a Nicolás Maduro, asegurando que eran los bloqueos económicos por parte de Estados Unidos los causantes del problema.

“El ALBA-TCP exige el levantamiento inmediato de las medidas coercitivas unilaterales que impiden a los países afectados enfrentar de forma efectiva el COVID-19 (…) Sus efectos atentan contra el bienestar, la salud, la seguridad y el derecho a la vida de los pueblos”, se destacó en un comunicado, pidiendo en ese sentido que se respeten plenamente todos los derechos humanos.

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