Argentina atraviesa otra vez una crisis económica. La moneda se devalúa, la inflación sube, la canasta de productos básicos cada vez es más cara y los salarios están estáticos.

De acuerdo con el último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), el déficit fiscal era de 3.9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2017.

Además, el gobierno no cuenta con liquidez para pagar sus deudas, la inflación no para y el precio del dólar frente al peso se disparó. La moneda nacional se devaluó más de 50 por ciento frente a la divisa estadounidense en lo que va del año, según Bloomberg.

Sin duda el país se encuentra en una crisis económica porque pidió ayuda a los organismos internacionales. El FMI aprobó en junio una línea de crédito stand-by para Argentina por 50 mil millones de dólares durante tres años.


El gobierno argentino necesita con urgencia el apoyo. Las autoridades buscan que el Fondo adelante los desembolsos previstos originalmente para 2020 y 2021 para poder así cerrar las cuentas en 2019 y aplacar a los mercados

“Al estar ya en rescate del Fondo Monetario Internacional es porque sus problemas de balanza de pagos pueden bloquear sus transacciones internacionales empezando por importaciones y exportaciones, pago de intereses de deuda y transacciones de servicios”, afirma el economista Raymundo Tenorio Aguilar.

El economista explica que la causa de la crisis económica es el déficit público y el crecimiento de la deuda que el país arrastra desde el 2000.

“Eso origina cuentas desequilibradas del gobierno y genera lo que hoy tenemos: una altísima inflación, una depreciación de su moneda y evidentemente su insolvencia internacional”, señala Tenorio Aguilar.

El especialista añade que la crisis también es consecuencia de los efectos que se acrecentaron con el relajamiento fiscal de la familia Kirchner que estuvo en el poder durante 12 años.

“La familia Kirchner acelera todavía más las causas de las crisis en lugar de atender el problema de política fiscal que traían por el excesivo déficit y no reformar su sistema de impuestos y subsidios”, opina el economista.

Vivir la crisis

Más allá de números de la situación nacional, la crisis económica se vive en las actividades cotidianas de los argentinos.


“La primera consecuencia para las personas es la pérdida del poder adquisitivo porque la inflación corre más rápido que los salarios… Habrá una disminución de las transferencias, entonces el ajuste afecta a las familias en asuntos como empleo, ingreso, inflación y tasas de interés en cuanto a préstamos”

Raymundo Tenorio Aguilar

Economista

Las afectaciones ya son una realidad. Fernando Bazán es un hombre de 37 años que vive en la ciudad de San Miguel, provincia de Buenos Aires, Argentina. Trabaja como operario en una empresa metalúrgica estadounidense desde hace 8 años. Poco a poco ve las consecuencias de la crisis económica en la calle y en su propia vida.

“La crisis económica la veo reflejada en cada jornada, desde cuando salgo a las 4 de la mañana a tomar el transporte y me cruzo cada vez con más gente durmiendo en las calles hasta cuando viajo al trabajo y escucho el descontento de la gente”, menciona Bazán en entrevista.

El argentino agrega que también nota la crisis en sus gastos cotidianos porque los precios de la canasta básica aumentan cada semana y los salarios se encuentran estáticos.

“Los precios de la canasta básica suben semama a semana y el costo de vida es cada vez más alto por lo que se deprecia nuestro salario real que quedó muy degradado por la brutal inflación”, afirma Bazán.

El hombre argentino menciona que la desestabilización económica afecta principalmente a los que menos ganan porque se subió el precio de los servicios básicos, tales como electricidad, gas y agua.


El argentino señala que los cambios se empezaron a notar desde que Macri tomó el poder

“La última administración empezó a implementar políticas neoliberales que perjudican a los más vulnerables y sólo benefician a los sectores más adinerados del país. Se hizo un recorte brutal del gasto público, miles de empleados perdieron su trabajo y con la apertura de las importaciones la industria nacional está en la cuerda floja”, comenta.

En el mismo sentido, Candela López, una diseñadora gráfica y docente de 31 años que vive en La Plata, nota la crisis económica en el aumento de los precios de los productos.


“En mi caso veo el impacto de la crisis en el aumento de precio de las cosas que no coincide con los salarios. Hay una disminución en el gasto a nivel general, sobre todo de aquellos bienes suntuarios o actividades de ocio. La gente consume menos o es más selectiva en sus gastos”

Candela López

Joven argentina

La argentina menciona que las crisis económicas son recurrentes en la historia de Argentina y culpa a los políticos peronistas de este fenómeno.

“Desde que volvió la democracia, cada 10 años hay una crisis y es consecuencia del peronismo. Cada vez que este pierde las elecciones, genera conflictos para que quien esté en el poder renuncie o acorte su mandato, lo hizo con Raúl Alfonsín y luego con Fernando de la Rúa”, señala López.

Además, la argentina adjudica los problemas económicos a los peronistas porque encuentra un patrón en su forma de proceder ante los gobiernos que no son de su línea ideológica.

“Si hay un partido a quien tuviera que adjudicarle la responsabilidad sobre nuestras crisis, seria al peronismo. Eligen a un candidato, gobiernan y son reelectos. Luego la gente se cansa de la corrupción y eligen a alguien de la oposición. Pero enseguida el peronismo dice que ese candidato elegido democráticamente no es capaz de gobernar, entonces comienza el periodo de caos y destitución”, dice la docente.

La diseñadora gráfica agrega que la corrupción de los gobiernos también es culpable de la crisis. Actualmente, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner es investigada por un caso de sobornos.

Como López y Bazán muchos argentinos ya comienzan a sufrir las primeras consecuencias de la crisis económica en el día a día. Ante esto, los dos encuentran diferentes culpables.

Críticas a las medidas de Macri

El presidente de argentina Mauricio Macri anunció medidas de emergencia para tratar de frenar la crisis económica, no obstante, esta estrategia generó protestas y descontento en algunos sectores de la población.

En un discurso televisado, el mandatario dijo que tratará de reducir el déficit presupuestario del gobierno mediante un nuevo impuesto a las exportaciones. También afirmó que eliminará más de la mitad de los ministerios.

Además, Macri declaró que está intentando que el Fondo Monetario Internacional (FMI) acelere el desembolso de un crédito de 50 mil millones de dólares que fue firmado en junio.


El plan económico del presidente argentino para frenar la crisis provoca manifestaciones y saqueos en diferentes ciudades del país

Por otra parte, el jefe de Estado reconoció que como consecuencia de la crisis “la pobreza va a aumentar”. El índice de pobreza fue de 25 por ciento de la población al cierre de 2017, de acuerdo con la cifra más reciente del gobierno argentino.

“Las medidas tendrán que funcionar porque están bajo la supervisión del Fondo Monetario Internacional. El programa ortodoxo de ajustes del Fondo no solamente va a reorganizar las finanzas públicas, sino también la política de subsidios y la política comercial de Argentina y otras reformas estructurales que se requieren”, explica el economista Raymundo Tenorio Aguilar.

No obstante, Fernando Bazán, argentino que vive en la ciudad de San Miguel, considera que las medidas del presidente sólo buscan proteger a las clases privilegiadas.


“Las decisiones que toma este gobierno son en beneficio de los grandes grupos económicos y en detrimento del pueblo”

Fernando Bazán

Joven argentino

Por otra parte, Candela López, una diseñadora gráfica y docente que reside en La Plata, afirma que los recortes que planea el mandatario pueden provocar que las personas despedidas en el sector público no encuentren empleo.

“Macri quiere achicar el Estado despidiendo empleados públicos, cerrando ministerios y recortando presupuestos. Esto no sería un problema mayor si quienes pierden su trabajo pudieran reinsertarse rápidamente, pero al tener un índice tan bajo de actividad privada es prácticamente imposible”, señala la docente.

Las críticas que hacen los dos argentinos a Macri son constantes en los ciudadanos del país sudamericano. La popularidad del presidente se desplomó hasta el 35 por ciento este año, según una encuesta de la consultora privada Rouvier & Asociados.

Protestas

¡Basta de ajuste a los pobres! fue la consigna de una multitud que marchó en Buenos Aires para rechazar un plan económico que impulsa el gobierno de Macri a cambio de obtener más apoyo del FMI.

De acuerdo con información de agencias, varias columnas de manifestantes confluyeron este miércoles en la capital del país en una protesta multitudinaria y pacífica que incluyó decenas de ollas populares, modalidad de manifestación en la que los participantes reparten comida.

“Si pagamos la luz no comemos”, dice un cartel que levantó una mujer previo a acercarse a una olla popular a pedir una ración de arroz con carne.

“Las protestas son el fiel reflejo de la violencia institucional y de la crisis económica en la que nos ha sumergido este gobierno. La violencia primera es el hambre y las malas condiciones de vida a la que los políticos nos someten, las protestas no son más que la reacción a esa violencia”, afirma Bazán.

Previo a la manifestación de este miércoles, hubo saqueos a comercios en diferentes ciudades de Argentina. Los participantes de los robos se organizaron mediante grupos de la aplicación WhatsApp.


“Los saqueos y protestas son la consecuencia de una porción del país que no respeta la disidencia y que con violencia pretende eliminar lo que fue elegido por la mayoría. Muchos de los saqueos de las últimas semanas responden a organizaciones de militantes políticos y no a una necesidad genuina”, considera López

Al contrario, Bazán opina que las protestas de cualquier tipo son un derecho legítimo de los ciudadanos.

“Toda conquista social se ganó protestando y luchando. No esperen que la gente se quede de brazos cruzados mientras no pueden alimentar a sus hijos porque eso no se puede permitir. La gente tarde o temprano tiene que reaccionar y luchar por la vida y la dignidad”, concluye el argentino.

Ante las primeras consecuencias de la crisis económica actual, los argentinos no dudan en tomar las calles para protestar desde hace un par de semanas.