"Gibraltar es un lugar que amas u odias. A mi me gusta mucho. Es una roca, eso es esencialmente lo que es. Es una colonia británica”

Nigel Short

campeón de ajedrez y ciudadano del Reino Unido

Gibraltar es todavía uno de los 14 Territorios Británicos de Ultramar que existen en el mundo. Para la Organización de las Naciones Unidas, esa definición es solo un equivalente moderno de la palabra colonia.  

Lo que ocurre en Gibraltar es similar a lo que se vive en las Islas Malvinas: El Reino Unido está presente desde hace más de un siglo, los habitantes no quieren ser españoles y España, en este caso, sigue reclamando la soberanía del territorio. 

Pero el Gibraltar actual, ya no es un idílico pueblito con costumbres casi bucólicas como las Malvinas de Sudamérica. 

El territorio, también conocido como La Roca, se ha convertido en un paraíso para las apuestas y para los amantes de los juegos azarosos. 

Durante más de 15 años, el gobierno local ha atraído a este tipo de empresas ofreciéndoles bajos impuestos. Gracias a esto, los residentes que han invertido en este negocio han obtenido beneficios financieros. 

Gibraltar es la economía de más rápido crecimiento en Europa y el juego constituye el 25 por ciento del total del producto interno bruto. La mayoría de sus habitantes son prósperos. 

Conflicto persistente

En 2015 la Guardia Civil española intentó detener y abordar dos barcos pesqueros gibraltareños. Nadie resultó herido, pero el incidente evidenció una prepotencia desproporcionada por parte de los oficiales ibéricos.

Gibraltar tiene 30 mil habitantes y la gran mayoría son ciudadanos británicos, quienes en los referendos de 1967 y 2002 votaron por seguir siendo un territorio británico de ultramar. 

Después de siglos de dominio anglosajón, el interés español por la Roca resurgió durante la dictadura de Francisco Franco. Desde entonces la problemática ha tenido altas y bajas. 

Recientemente, y de manera más intensa durante la gestión de Mariano Rajoy, las cosas no han ido bien entre los gibraltareños y España. 

La guardia civil española detiene constantemente a barcos y realiza operaciones sin autorización dentro de las aguas de Gibraltar. España insiste que el territorio le pertenece. 

La fuerza aérea española, por su parte, causa persistentes demoras en los vuelos comerciales. Esto debido a las largas revisiones que se realizan en la frontera, las cuales resultan en filas que pueden durar hasta 7 horas.

Los detractores de las iniciativas para recuperar Gibraltar dicen que el gobierno de Madrid practica una doble moral, ya que España controla dos ciudades en territorio marroquí: Ceuta y Melilla. 

Ambas localidades, más grandes y más habitadas que Gibraltar, son las únicas ciudades de la Unión Europea ubicadas en el Norte de África. 

El lado oscuro de La Roca

Más allá de los autos costosos, las apuestas y las tensiones en altamar, existe además, una notoria  disparidad económica en el área. 

Gibraltar se encuentra justo debajo de Andalucía, una región históricamente pobre en el sur de España. La Línea es el nombre del pueblo que se encuentra del lado español de la frontera. 

Este pueblo fue construido por Francisco Franco en los años sesenta. De acuerdo con los andaluces que viven ahí, la intención de Franco era que la gente que vivía en Gibraltar volteara del lado Español y envidiara la fortuna del lugar.

Los deseos de Franco, sin embargo, no se volvieron realidad. La Línea es ahora una de las ciudades con los índices más altos de desempleo y pobreza en toda España. Una de cada 5 personas que busca trabajo no ha conseguido empleo en tres años.  

Esto hace que la bonanza que sucede a sólo 200 metros del pueblo andaluz cause consternación entre los pobladores de La Línea. 

No es sorprendente que la principal actividad de los españoles fronterizos sea ilegal. Un gran segmento de los habitantes de La Línea se dedica a fabricar y traficar ilegalmente cigarros hacia la Roca. 

Los gibraltareños por su parte, temen que su estilo de vida corra peligro y a pesar de que algunos están dispuestos a considerar independizarse del Reino Unido, la mayoría desconfía de los españoles y los llama peyorativamente “sloppies” (descuidados). 

Esta xenofobia ha generado que las nuevas generaciones de gibraltareños ya no hablen el idioma Español. 

Los nacionalistas también culpan a Francisco Franco del sentimiento antiespañol de los habitantes. Argumentan que durante los bloqueos fronterizos de los años sesenta, la población sólo contaba con las importaciones que llegaban del Reino Unido para subsistir y  el aislamiento hizo que la cultura británica echara raíces fuertes en Gibraltar. 

La distribución étnica de la población es diversa. La mayoría son católicos, pero también existe un número importante de musulmanes. 

Sin embargo, hay algo que más del 90 por ciento de los gibraltareños tiene en común. Se consideran británicos y quieren seguir siendo parte de ese país. 

Los problemas económicos, políticos y sociales de España hacen poca atractiva la opción de integrarse totalmente a ese país. Los más conservadores incluso rechazan la doble nacionalidad, algo curioso cuando se piensa que tanto España como el Reino Unido son parte de la Unión Europea. 

Fechas importantes en Gibraltar

1462. España recupera Gibraltar tras arrebatárselo a los moros 

1704. Los británicos toman posesión de Gibraltar durante la Guerra de Sucesión Española

1713. Gibraltar es cedida al Reino Unido, de acuerdo con el Tratado de Utrecht

1830. Gibraltar se convierte en una colonia del Imperio Británico

1963. El gobierno Español comienza una campaña en la ONU para recuperar Gibraltar

1967. Los residentes de Gibraltar votan a favor de continuar bajo el control de la Gran Bretaña

1969. España cierra la frontera, suspende el transporte y las comunicaciones

1981. Los habitantes de Gibraltar obtienen la ciudadanía británica

1985. La Comisión de Descolonización de la ONU aprueba, por consenso, una resolución que insta a los gobiernos de España y el Reino Unido a proseguir las negociaciones para una solución definitiva del contencioso sobre Gibraltar

2002. Un nuevo referendo ratifica que 99 por ciento de los gibraltareños se opone a una soberanía compartida entre España y Reino Unido. Reino Unido apela a la autodeterminación de los habitantes

2003. Por 13 horas España cierra la frontera por primera vez desde 1969

2006. Otro referendo propone que Reino Unido devuelva poderes a los gibraltareños. 

2013. España introduce controles fronterizos más estrictos y tiene el respaldo de la Comisión Europea. 

2014. El Ministerio de Relaciones Exteriores de RU confirma que barcos españoles hicieron más de 500 incursiones sin autorización en aguas de Gibraltar en 2013

2015. Varios navíos pesqueros gibraltareños son detenidos por la Guardia Civil española