Donald Trump dio un paso atrás en su política de Tolerancia cero. La condena unánime y la presión internacional provocaron que el presidente estadounidense detuviera la violación de los derechos humanos de niños migrantes.

Ayer, días después de que se dieran a conocer las indignantes imágenes de los centros de detención migrante, el mandatario de Estados Unidos firmó un decreto en materia de migración para frenar la separación de las familias que ingresen de manera ilegal a ese país.

Fue una acción inesperada, tomando en cuenta los antecedentes del mandatario, quien no suele dar marcha atrás en sus decisiones, por más controvertidas que sean, pero fue tanta la presión que tuvo que ceder.

La suspensión de una política que él mismo había impulsado a principios del mes de mayo obedece a factores tanto externos como internos.

La condena llegó por todos los frentes, desde la ONU, el Vaticano, las organizaciones de derechos humanos y gobiernos de todas latitudes. El rechazo también fue expresado entre la gran mayoría de los estadounidenses, incluso entre muchos de los republicanos.

Con unas elecciones legislativas en el horizonte y con el control del Congreso en juego, Trump intenta lavar la imagen de su gobierno y de paso continuar achacando a los demócratas la falta de voluntad política para avanzar en la agenda migrante.

Sin embargo, las imágenes de los niños en tiendas de campañas, en rejas y llorando por miedo, repetidas en tantos medios y que dieron la vuelta al mundo, difícilmente serán olvidadas y podrían convertirse en una losa para Trump.

La indignación y el escándalo no eran para menos. Las imágenes solo confirmaron los peores escenarios imaginados: desde que comenzó la política de Tolerancia cero al menos 2 mil 300 menores (incluso algunos lactantes) fueron separados de sus padres o de sus familiares adultos, según las propias cifras de las autoridades estadounidenses.

Bajo la nueva doctrina impulsada por Trump, todo inmigrante que ingresa al país de forma ilegal se considera un delincuente y se le procesa judicialmente como tal, aunque no cuente con antecedentes penales, razón por la cual los menores no pueden seguir junto a ellos y son separados y mantenidos en condiciones inhumanas en los distintos centros de detención.

Como en el polémico decreto que eliminaba la protección a los dreamers, Trump ha utilizado a los menores migrantes como moneda de cambio para presionar a la bancada demócrata y lograr su aprobación en la nueva reforma migratoria. Esta iniciativa plantea endurecer todos los controles migratorios y asignar una partida de 25 mil millones de dólares para la construcción del muro en la frontera sur.

En el propio escrito del decreto, el mandatario vuelve a responsabilizar a los demócratas.


“Es desafortunado que la falta de voluntad del Congreso y las órdenes judiciales hayan puesto a la Administración en la posición de separar a las familias extranjeras para hacer cumplir la ley de manera efectiva”

Donald Trump

Presidente de los Estados Unidos

Ahora, el mandatario tuvo que dar marcha atrás, pero su batalla con los demócratas en el Congreso continuará. Salvo la concesión de no separar a los menores de sus familias, la política de tolerancia cero permanecerá, como el propio Trump lo ha señalado.

Fronteras fuertes, familias unidas

“Se trata de mantener a las familias unidas y estar seguros al mismo tiempo de que tenemos una frontera muy poderosa, una frontera muy sólida y que la seguridad será igual o mayor que anteriormente”, declaró el mandatario momentos antes de firmar el decreto en el despacho oval de la Casa Blanca.

La orden firmada el día de ayer reafirma que cualquier extranjero que intente ingresar a Estados Unidos de forma ilegal será considerado un delincuente y será sujeto a multa o encarcelamiento, pero también señala que será política de la Casa Blanca mantener la unidad familiar.

A partir de la firma del decreto, la Secretaría de Seguridad Interna deberá mantener la custodia de las familias extranjeras el tiempo que dure el proceso por ingreso ilegal a territorio estadounidense. Esta medida incluye la protección de cualquiera de los integrantes de una familia, sin separar a los miembros de la misma.

Sin embargo, el decreto incluye una excepción. El documento especifica que en caso de que el padre o algún otro familiar represente un riesgo para el bienestar del menor, no deberán permanecer juntos.

Asimismo, se establece que la Secretaría de Defensa deberá tomar todas las medidas para proporcionar las instalaciones existentes disponibles para la vivienda y el cuidado de las familias extranjeras o que las construirán de ser necesario.


El decreto menciona que las familias no deberán permanecer juntas en caso de que el padre o algún familiar represente un riesgo para el menor

Por último, se decreta la priorización de procedimientos de migración que involucren a familias extranjeras.

En el decreto también se solicita permitir la detención en las condiciones apropiadas de las familias extranjeras.

Congreso pide suspender cooperación con EU

Horas antes de que Trump firmara esta nueva orden ejecutiva, la Comisión Permanente del Congreso de la Unión exhortó al gobierno mexicano a suspender la cooperación con Estados Unidos mientras la Casa Blanca no ponga freno a la separación de familias migrantes.

“Se solicita al gobierno de la República a retirarse de cualquier esquema de cooperación bilateral con los Estados Unidos de América en materia de migración, combate al terrorismo y lucha contra la delincuencia organizada trasnacional en tanto el presidente Donald Trump no se conduzca con el respeto que se merecen las personas migrantes”, señala el acuerdo que fue leído en tribuna por el presidente de la mesa directiva del Senado, Ernesto Cordero

Asimismo, los integrantes de la Comisión Permanente solicitarán a los organismos internacionales repudiar la política migratoria de Estados Unidos. Además, los miembros de este organismo formarán una representación plural de legisladores que buscará reunirse con sus homólogos estadounidenses para intentar frenar estas políticas migratorias.

“Con su política de Tolerancia Cero atenta contra los derechos de niñas y niños, al colocarlos en una situación de mayor vulnerabilidad y provoca una catástrofe humanitaria. Separa a miles de niñas y niños de diversas nacionalidades, los detiene en jaulas, no atiende las necesidades de salud, discapacidad, edad y les provoca daños irreparables”, detalla el texto.

Convocan a boicot

El rechazo a las políticas migratorias de Trump también ha llegado a las redes sociales. Una de las tendencias de ayer fue un llamado a boicotear los productos provenientes de Estados Unidos y las cadenas de ese país.

No solo en México sino también en otros países hubo usuarios convocando al boicot.

A través del hashtag #BoicotaEstadosUnidos los usuarios de Twitter llamaron a no comprar en tiendas cuyos propietarios sean estadounidenses, evitar comprar los productos que vengan de ese país y no viajar a los Estados Unidos.

“Si puedes evitarlo no compres productos estadounidenses, no compres en tiendas de propiedad estadounidense y no viajes a EEUU mientras @realDonaldTrump insista en separar niños de sus padres aplicando política digna de Alemania Nazi”, escribió Eduardo Ruiz-Healy.

“Son de una crueldad absoluta las medidas de @realDonaldTrump para con los migrantes. De ahí que mostremos nuestra solidaridad con ellos con #BoicotaEstadosUnidos a través de sus marcas en España: @CocaCola_es, @McDonnald, @BurguerK… No consumamos productos americanos”, pidió Lola Ac, un usuario español.

Algunos tuiteros incluso sugirieron que el presidente Enrique Peña Nieto debería ser quien haga un llamado a todos los mexicanos para boicotear los productos estadounidenses.