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Rechazan deportaciones

Sergio Almazán

Cuando se dio a conocer que durante la administración de Barack Obama se habían deportado a más familias que en cualquier otro periodo presidencial de Estados Unidos, el pre candidato demócrata Bernie Sanders salió en defensa de los inmigrantes latinos. 

El también senador por el Estado de Vermont, le exigió a Obama terminar con las recientes redadas y deportaciones de familias centroamericanas. 


Ene 12, 2016
Lectura 5 min

"Tenemos leyes y debemos ser guiados por esas leyes, pero no debemos mandar a oficiales federales armados a las casas de las familias para llevarse a sus mujeres e hijos en medio de la noche”

- Hillary Clinton

precandidata demócrata
a la presidencia de EU

"Lo insto a inmediata-mente terminar con las redadas y no deportar a las familias a sus países de origen donde les espera una sentencia de muerte”

- Bernie Sanders

precandidato demócrata dirigiéndose a Barack Obama

El viernes habrá manifestaciones frente a la Casa Blanca para exigir el final de las redadas y deportaciones masivas de centroamericanos

Cuando se dio a conocer que durante la administración de Barack Obama se habían deportado a más familias que en cualquier otro periodo presidencial de Estados Unidos, el pre candidato demócrata Bernie Sanders salió en defensa de los inmigrantes latinos. 

El también senador por el Estado de Vermont, le exigió a Obama terminar con las recientes redadas y deportaciones de familias centroamericanas. 

“Las redadas no son la respuesta. No podemos seguir empleando tácticas inhumanas que implican acorralar y deportar a decenas de miles de familias de inmigrantes para hacer frente a una crisis que requiere compasión y soluciones humanas”, insistió Sanders.

Por su parte, el equipo de Obama confirmó la deportación de 121 inmigrantes indocumentados, en su mayoría centroamericanos, detenidos en los estados de Georgia, Texas y Carolina del Norte.

Los latinos impulsan a Bernie 

A pocas semanas de la nominación demócrata para la presidencia de EU, la distancia entre Bernie Sanders y la puntera Hillary Clinton, se hace cada vez más corta.

Según algunos sondeos, Sanders ya igualó a Clinton en dos Estados donde habrá elecciones primarias. Incluso Fox News, una de las repetidoras de noticias más conservadoras de Estados Unidos, asegura que Sanders aventaja a Clinton en New Hampshire. 

Los analistas y las encuestas globales – en las cuales Clinton todavía aventaja a Sanders por 12 puntos porcentuales – aseguran que el caballo negro de canas blancas no podrá remontar lo suficiente para ser el representante de su partido en la elección presidencial de noviembre.

Pero con una campaña basada en la promesa de privilegiar al ciudadano promedio en contra de las corporaciones, sin importar su origen étnico o religioso, Sanders se ha convertido en el desvalido que a todos los estadounidenses les gusta ver ganar al final de la película. 

Del lado republicano, Donald Trump – el caballo negro de la derecha – ha multiplicado su número de seguidores provocando controversias, agitando miedos añejos y exacerbando odios raciales. 

Sanders eligió la dirección opuesta y ha construido una campaña con base en un discurso más conciliador e incluyente. 

Esto ha provocado que no sólo los jóvenes liberales y “hipsters” de Estados Unidos se identifiquen con él, sino que también las minorías latinas que en un principio eran incondicionales de Hillary Clinton, vean en el veterano político una propuesta más esperanzadora para sus familias.

Hillary se monta al tren de los inmigrantes

La campaña de redadas y deportaciones le ha generado fuertes críticas al gobierno de Barack Obama, tanto por parte de activistas como de políticos, líderes internacionales y legisladores demócratas.

Incluso los rivales de Sanders, el ex gobernador Martin O’Malley e incluso Hillary Clinton han externado su preocupación por las expulsiones masivas de centroamericanos.

Sin embargo, Hillary Clinton ha sido menos provocadora que Sanders. La puntera demócrata se unió al discurso de su rival de partido y en un foro en el estado de Iowa hizo pública su oposición a las deportaciones de centroamericanos que ingresaron a EU de manera ilegal. 

“Las redadas han provocado miedo y la gente tiene miedo de ir a trabajar. Tienen miedo de mandar a sus hijos a la escuela, de ir al hospital o a la tienda”, aseguró la ex Secretaria de Estado. 

Clinton no profundizó su crítica, probablemente tratando de evitar contradecir demasiado su posición política. 

En 2014, la ex Primera Dama de Estados Unidos aseguraba que los menores centroamericanos que cruzaban la frontera sur de EU debían ser deportados a sus países de origen. 

Clinton pidió crear un consejo especializado en menores en la corte y  más fondos para traductores y jueces migratorios. 

Las declaraciones de Hillary Clinton son un claro rompimiento con la política migratoria que enarbola el actual presidente, quien ya ha declarado que no le dará su apoyo incondicional a ninguno de los dos principales aspirantes demócratas a la presidencia.

Por lo tanto, el cambio de dirección de Hillary Clinton es también una clara estrategia para prevenir perder más votos latinos. Esto a muy poco tiempo de que suceda la nominación demócrata. 

¿Será posible que la ex Primera Dama pueda sufrir una derrota en el último cuarto del Súper Tazón de la política estadounidense?

Alistan protestas

Varios activistas y organizaciones pro-migrantes se concentrarán el viernes frente a la Casa Blanca para pedir el fin de las redadas y exigir a Obama que frene por completo las deportaciones de familias centroamericanas.

Otros momentos pro migrantes de Sanders en RI

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