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Matteo Salvini, el enemigo italiano de la migración

Mariana Recamier

El ministro de Interior destaca por sus declaraciones contra los migrantes e impulsar políticas para bloquear las fronteras de sus país. El italiano también es investigado por secuestro, arresto ilegal y abuso de poder debido a que retuvo durante cinco días a más de cien personas


Sep 14, 2018
Lectura 6 min
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Desde que Matteo Salvini se convirtió en ministro del Interior de Italia es evidente su desprecio por la comunidad migrante. Sus acciones provocaron que incluso se abriera una investigación en su contra por presuntamente secuestrar a más de cien personas que buscaban refugio en Europa.

Salvini no es el primer ministro de Italia, pero no hay dudas de que desde su cargo poco a poco se transforma en el político más influyente del país y coloca la agenda antiinmigrantes como prioritaria.

En este sentido, entre sus últimas declaraciones, Salvini dijo que el próximo otoño cerrará acuerdos con varios países africanos y asiáticos para la repatriación y expulsión de migrantes irregulares.

“Estamos trabajando para hacer lo que no se ha hecho en veinte años, acuerdos de expulsión y repatriación con todos los países de origen de estos chicos y estas chicas: Senegal, Pakistán, Bangladesh, Eritrea, Mali, Gambia, Costa de Marfil, Sudán y Níger”, declaró Salvini a la emisora de radio Rtl el domingo pasado.

El líder de la ultraderechista La Liga y también vicepresidente del gobierno italiano aplicó en los tres meses que lleva en el cargo una estrategia dura contra la inmigración. Esto se debe a que según sus cálculos, en los últimos años llegaron al país entre medio millón y 700 mil inmigrantes clandestinos.

“Si expulsamos cada semana, entre tunecinos, nigerianos y otros, a unos cien, tardaremos ochenta años en echarlos a todos”, agregó en la emisora.

Sus medidas contra la comunidad migrante son constantes. Desde que asumió su cargo, Salvini se posiciona como el enemigo de todos aquellos que no son italianos y quieren llegar a la península.

Una de las declaraciones recientes contra los extranjeros que llegan a Italia fue este miércoles cuando afirmó que la tuberculosis se está extendiendo por el país y lo atribuyó a los inmigrantes ilegales

“Un inmigrante enfermo y en fuga, tal vez inconsciente de la gravedad de su enfermedad. ¿Cuántos casos como este? Desafortunadamente, la tuberculosis ha vuelto a extenderse, los italianos pagan los costos sociales y de salud de años de desastres e invasiones sin reglas y sin controles… Haré todo lo posible para invertir la ruta”, publicó Salvini en Facebook.

El titular de Interior comentó así la alarma lanzada por el presidente del consejo regional del Veneto, Roberto Ciambetti, quien advirtió que un inmigrante enfermo de tuberculosis escapó hace unos días de un centro de acogida.

Además, desde la llegada al poder del nuevo gobierno, el ministro del Interior impidió que los barcos de las organizaciones que rescatan migrantes en el Mediterráneo atraquen en puertos del país.

Investigado por secuestro

Las acciones de Salvin no quedan en declaraciones y bloqueo de puertos. La Fiscalía de la ciudad siciliana de Agrigento, en el sur del país, abrió una investigación contra el ministro por los delitos de secuestro, arresto ilegal y abuso de poder, después de que este retuvo durante cinco días a más de un centenar de inmigrantes en Catania.

El fiscal Luigi Patronaggio abrió esta investigación tras conversar el 25 de agosto pasado en Roma con funcionarios del Ministerio del Interior y miembros de la Guardia Costera sobre los migrantes a los que el líder de la ultraderechista Liga no permitió bajar desde que atracaron en Catania el 20 de agosto.

Este miércoles, el presidente de italia, Sergio Mattarella, advirtió que nadie está por encima de la ley, ni siquiera los políticos, en una aparente alusión al ministro del Interior, quien arremetió contra los jueces tras la apertura de esta investigación contra él.

“Estamos en una comedia. Por orden de la Fiscalía de Palermo, la policía de Ventimiglia está buscando a decenas de ilegales desaparecidos para que puedan denunciar por secuestro al ministro del Interior”, publicó Salvini este jueves en su cuenta de Twitter.

Además, el ministro ayer compartió en sus redes una fotografía de un barco. A la par de la imagen dijo que siete barcos están en este momento en aguas maltesas con 62 personas a bordo.

“Estos no son buques en crisis, esto es evidentemente tráfico de seres humanos. Hemos puesto en contacto con las autoridades maltesas para que cumplan con su deber, de lo contrario haré todo lo posible para que los ilegales no desembarquen en Italia. #PuertosCerrados y que me investiguen”, escribió en Twitter.

Salvini dijo que cerrará acuerdos con varios países africanos y asiáticos para la repatriación y expulsión de inmigrantes irregulares

Respuesta de la ONU

La nueva alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, inauguró el lunes pasado las sesiones del organismo que preside en Ginebra. Su primer crítica fue contra Italia por impedir la entrada al país de barcos de rescate de organizaciones con inmigrantes a bordo.

“El gobierno italiano ha negado el ingreso a sus puertos de naves de socorro de organizaciones no gubernamentales. Esta actitud política y otros hechos recientes tienen consecuencias devastadoras para muchas personas que ya son muy vulnerables”, dijo la nueva alta comisionada.

Además, la expresidenta de Chile anunció que está previsto enviar equipos de expertos a Italia y Austria para hacer una evaluación de la situación de la inmigración irregular.

A Bachelet le preocupan las discusiones que se están desarrollando en el seno de la Unión Europea para crear plataformas de desembarco de inmigrantes rescatados en el mar que podrían estar ubicadas en países africanos.

“El prospecto de que la UE subcontrate su responsabilidad de gestionar la migración con países que tienen sistemas de protección débiles es alarmante”, denunció la expresidente.

El gobierno populista italiano cerró sus puertos a los barcos con refugiados rescatados de naufragios en los últimos meses. Esto obligó a otros países europeos a hacerse cargo, pero al mismo tiempo creando situaciones dramáticas con buques de la propia Guardia Costera italiana o humanitarios, que terminaron durante días en el mar sin un lugar donde atracar.

“No aceptamos lecciones de nadie y menos de la ONU, que se muestra incapaz, inútilmente costosa y desinformada. Italia ha acogido los últimos años a 700 mil inmigrantes, muchos de ellos clandestinos, y no ha recibido nunca la colaboración de otros países europeos”, respondió Salvini a Bachelet.

Ante sus declaraciones y acciones contra los migrantes, Salvini es acusado por organizaciones de racismo y xenofobia contra aquellas personas que buscan mejores oportunidades en Italia.

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