En 2010, la atención de los neerlandeses estaba enfocada en una persona en particular, en un hombre que tenía un futuro favorecedor como primer ministro, Mark Rutte. Sin embargo, este 2021, y tras 10 años en el cargo, parece que su suerte ha sido otra.

El pasado 15 de enero, Rutte anunció la dimisión de su coalición al frente del gobierno tras darse a conocer que un aproximado de 26 mil padres de familia fueron víctimas durante su administración por dejar de recibir apoyos económicos para el cuidado de sus hijos.


La oposición en Holanda es representada por el Partido por la Libertad

Se cree que desde 2014 las autoridades tributarias les aseguraban a estas personas, en su mayoría migrantes, que no tenían derecho a estas ayudas, por lo que les pedían devolverlas, una petición que las dejó en medio de una importante crisis económica, haciéndolas perder incluso hasta sus casas.

Al conocer la noticia, Rutte reafirmó públicamente que todos los niveles, incluso el sistema político administrativo de su gobierno, cometió muchos errores que han sido una gran injusticia para miles de padres, por lo que se comprometió a compensar a todos los agraviados.

Dicho compromiso no se concretó sino hasta este lunes, cuando su administración informó que las víctimas ya no deberán pagar las presuntas deudas que debían con las agencias gubernamentales, sino más bien recibir como recompensa 30 mil euros.

Esta decisión ha sido planteada por Rutte a solo dos meses de las próximas elecciones, una contienda a la que se cree que el político participará para no perder el lugar que ha ganado en tres ocasiones previas.

Al respecto, la internacionalista Norma Soto, quien es también académica de la Universidad La Salle, asegura que el primer ministro sin duda podría competir en las elecciones del próximo 17 de marzo, sobre todo porque ha demostrado su sentir con la gente afectada.

“Con la renuncia de Rutte se pudo contemplar u observar a nivel internacional de que el propio gobierno reconoció sus errores, pero no solo se debe quedar ahí, sino que también debe seguir con la compensación a las familias que se vieron afectadas porque quedaron endeudadas, en algunas hubo desintegración familiar y otras entraron en una crisis que en medio de esta pandemia afecta muchísimo más”, detalla.

Por otra parte, la especialista remarca que el regreso de Rutte a las elecciones se ve igual de garantizada que su victoria debido a la cantidad de ciudadanos holandeses, pues el número de migrantes que hay en toda la población de Holanda solo representa el 13 por ciento, es decir, que si la mayoría de ciudadanos acepta a Mark, la minoría no será ningún problema.


La labor que ha tenido (Mark Rutte) no ha sido perfecta; sin embargo, se ha desempeñado bien, entonces sí hay muchas personas que lo siguen, sí hay quienes están contentos con lo que es su labor, y yo creo que en cuestión de migrantes algunos que se vieron favorecidos en años anteriores sí podrían votar por él, pero no tanto los actuales

Norma Soto

Internacionalista

Por políticas más claras

En 2017, en Holanda se implementó la “Declaración de Participación”, un informe que se les pedía firmar a todas las personas no europeas que deseaban migrar a este territorio, con el único objetivo de que conocieran sus derechos y obligaciones.

Sin embargo, según se detalló en en medios locales, los firmantes realmente no leían con atención el informe, sino que solo lo aceptaban por petición del Estado.

En ese sentido, la internacionalista de la Universidad La Salle aclara que este podría ser un punto importante a tomar en cuenta en las próximas elecciones, con el propósito de que no se vuelvan a cometer escenarios como la falta de apoyos a las familias migrantes.

“Deben ser mucho más claros en las políticas que se van a aplicar en un futuro para los migrantes, que sea un plan que quede completamente claro a través del cual se establezca cuáles son las medidas por las cuales ellos se pueden quedar en el territorio holandés, a qué tienen derecho, cuáles son sus obligaciones, lo de su pago de impuestos, y si es que hubiese algún problema o alguna situación, cómo se debería de resolver”, detalla.

En entrevista, Soto enfatiza que de este modo el gobierno quedaría en buena posición tanto con los migrantes que están llegando como con los que ya están en su territorio, y que en un futuro pueda existir una mejor relación entre todos.

Mientras tanto, la única alternativa política con futuro antes y después de las elecciones es Rutte y la coalición que estuvo con él en el gobierno, integrada por el Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD), la Llamada Demócrata Cristiana (CDA), el Progresista Demócratas 66, y la Unión Demócrata Cristiana. Sin embargo, se espera que puedan existir algunos cambios con esta coalición.

Y aunque existen partidos opositores, como el Partido por la Libertad representado por Geert Wilders, éste ha sido uno de los menos votados por los holandeses desde las elecciones anteriores, ya que suele apoyar ideas como la salida de Holanda de la Unión Europea, el no ingreso a los migrantes a su país, y la no desaparición de los grupos que “curan” a las personas que integran la comunidad LGBTIQ.

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