Nicolás Maduro recobró el control del legislativo venezolano, después de que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ganara la mayoría de las curules en la elección para renovar la Asamblea Nacional.

La escasa participación de los venezolanos y las acusaciones de fraude electoral son las dos variables de esta contienda, con la que la oposición al régimen chavista ha quedado fracturada, después de que Primero Justicia, Voluntad Popular y Acción Democrática decidieron no participar.

En el último reporte sobre los resultados de la jornada, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela informó que se habían contabilizado el 98.63 por ciento de las boletas electorales, lo cual arrojaba que hubo una participación de apenas 30.5 por ciento del electorado, lo que equivale a seis millones 251 mil 080 votos.


El Consejo Nacional Electoral informó que la jornada tuvo una participación del 30.5 por ciento del electorado, lo que equivale a poco más de seis millones de votos

De acuerdo con los últimos resultados difundidos el 7 de diciembre, el partido del presidente del país latinoamericano obtuvo el 70 por ciento del respaldo de los votantes, en tanto, la posición logró obtener menos del 20 por ciento de los votos.

“Tenemos una nueva Asamblea Nacional elegida por el pueblo. Una gran victoria de la democracia y la constitución”, dijo Nicolás Maduro en un mensaje transmitido por televisión nacional la madrugada del 7 de diciembre.

Para Norma Soto Castañeda, maestra en negocios internacionales en la Universidad La Salle, con este proceso electoral que se desarrolló en medio de la emergencia sanitaria por el COVID-19 sí es una buena noticia para el régimen chavista que lidera Maduro, quien intentará dar seguimiento a su proyectos políticos.

Sin embargo, esto no será tan sencillo, ya que de acuerdo con la internacionalista el gobierno aún tienen que enfrentar la situación económica que vive el país desde 2013 y que se ha endurecido debido a la pandemia y al bloqueo comercial que algunos países han impuesto en contra de la que algunos consideran una dictadura.

Venezuela ha perdido el 75 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) en siete años, en tanto, la inflación aumentó más de cuatro mil por ciento. Esto ha ocasionado que el bolívar pierda su valor por lo que el régimen estudia emitir un nuevo billete de máxima denominación de 100 mil bolívares que equivaldría a 0.15 dólares.

“Estas elecciones vinieron en un contexto muy difícil por la pandemia y por la dolarización que vive el país, con la que el gobierno intenta hacer frente a la hiperinflación. Maduro va a intentar reorganizarse ahora con el control absoluto, mientras va seguir teniendo una fuerte oposición”, opina Soto Castañeda.

La oposición y el bloqueo comercial a Maduro

Mientras Nicolás Maduro se fortalece con este movimiento, Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional y principal detractor del chavismo, dejará la presidencia del Parlamento el 5 de enero del año próximo, cuando asuman los legisladores de la Asamblea Nacional.

Juan Guaidó, quien se proclamó como presidente del país en enero de 2019, tendrá una menor exposición ante la opinión pública, lo cual podría debilitar su figura frente a la ciudadanía y las naciones en el mundo que no validan en gobierno del sucesor de Hugo Chávez.

“Guaidó sigue en el escenario político, pero al perder respaldo en la Asamblea Nacional su poder de aceptación va a bajar porque ya no será visto como una figura que le puede hacer contrapeso a Maduro, pero se mantendrá en la lucha para intentar llevar por otro camino a Venezuela”, declara la académica de la Universidad La Salle.

Por lo pronto, Guaidó informó que en estos días se desarrollará una consulta popular por medio de una plataforma digital en la que se exigirá la salida de Maduro, la cual terminará con una movilización el próximo 12 de diciembre. Con este movimiento, el opositor buscará dar legitimidad a su presidencia, dado que quedaría anulada con la mayoría chavista en el legislativo.

“La respuesta que le damos a la dictadura es: aquí estamos y vamos a estar firmes hasta llevar a Venezuela a la libertad y la democracia. Nos mantenemos firmes y en resistencia. Maduro está derrotado y por eso el 12D en las calles de Venezuela se va a movilizar la esperanza”, declaró Guaidó en una conferencia de prensa desde la ciudad de Miranda.

Las elecciones también han sido cuestionadas por la comunidad internacional y algunos países, entre ellos Estados Unidos, han desconocido este proceso que fortalece al presidente Maduro, dado que es en el órgano legislativo desde donde ha enfrentado a sus detractores.

Con la mayoría en el Parlamento, Maduro buscaría afianzar a sus aliados para enfrentar a las potencias económicas que declararon un bloqueo político, que es otra de las aristas que la economía venezolana ha tenido que sortear.

Por ahora, los gobiernos de Estados Unidos, Panamá, Colombia, Brasil, Canadá, Reino Unido y la Unión Europea han desconocido las elecciones, las cuales han calificado como un proceso a través del cual Maduro quiere asegurar su permanencia en el poder.


El gobierno de Maduro lo que busca es tener un sustento legal para poder adherirse a la ley antibloqueo con el respaldo de algunos de sus aliados, como Rusia o Turquía. Con esto, va a tener que diseñar una nueva estrategia de desarrollo económico, que será un proceso muy complicado

Norma Soto Castañeda

Académica de la Universidad La Salle

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