Los otros ‘beneficios’ de la salud

El visionario Aldous Huxley nombró en su obra más famosa, “Un Mundo Feliz”, añadiendo dos letras más, al laboratorio líder a nivel mundial en el sector farmacéutico, Pfizer.

La empresa volvió recientemente a ser puesta en entredicho en Argentina.

El autor de “Laboratorio de médicos. Viaje al interior de la medicina y la industria farmacéutica” (Península, 2011), fiel a la máxima que cita en su blog –“Dudar de todo es un acto de salud democrática”– da a conocer en ese mismo espacio cibernético las razones por las que dudar de Pfizer.

Sandra de Miguel Sanz Sandra de Miguel Sanz Publicado el
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Dólares es la cantidad que aceptaron los médicos por los que se inició el juicio.
"Al final se emplearon los descubrimientos de Pfitzner y Kawaguchi. Una propaganda intensiva contra la reproducción vivípara…”
Aldous HuxleyUn Mundo Feliz
Lo primero que hacían los responsables de lo comercial de la multinacional era encontrar a los ‘médicos-negocio’, esto es, a aquellos que prescribían más recetas y por lo tanto podían resultar más rentables.

El visionario Aldous Huxley nombró en su obra más famosa, “Un Mundo Feliz”, añadiendo dos letras más, al laboratorio líder a nivel mundial en el sector farmacéutico, Pfizer.

La empresa volvió recientemente a ser puesta en entredicho en Argentina.

El autor de “Laboratorio de médicos. Viaje al interior de la medicina y la industria farmacéutica” (Península, 2011), fiel a la máxima que cita en su blog –“Dudar de todo es un acto de salud democrática”– da a conocer en ese mismo espacio cibernético las razones por las que dudar de Pfizer.

Miguel Jara, escritor y periodista freelance madrileño especializado en la investigación de temas relacionados con la salud y la ecología, publicó el pasado 5 de julio en su sitio de Internet el fallo de una sentencia de febrero de este año que se dio a conocer recientemente y que acusa a la multinacional de “conducta delictiva” y de financiar “un oscuro sistema de coimas y sobornos a los médicos en el marco de la cadena de comercialización de los medicamentos”.

Esto según manifestó el Juzgado Nacional de lo Criminal de Instrucción Número 27 de Buenos Aires en un juicio contra dos de sus ex jefes de zona del departamento comercial.

Esos dos jefes eran Jorge Capalbo y Oscar Víctor Patrone y fue por ellos por los que se inició el juicio ya que desviaron, como se demostró después, 24 mil 423 pesos (unos 5 mil 295 dólares) a sobornos.

Aunque la sentencia no excluyó su delito, responsabilizó a la empresa de forzar a sus empleados a cometer el delito de cohecho.

Esto supuso todo un escándalo para una farmacéutica que echó a andar hace ya más de siglo y medio de la mano de los primos Charles Pfizer y Charles Erhart, inmigrantes alemanes que se habían instalado en Brooklyn.

A la espera de si las autoridades actuarán o no, el juez de Instrucción y la secretaria del juzgado María Noé Rodríguez, recomendaron enviar los antecedentes al Juzgado Nacional en lo Penal Económico Número 8 para que determinen la gravedad, según reportó Miguel Jara a través de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica de Argentina.

Modus operandi

Según la sentencia, lo primero que hacían los responsables de lo comercial de la multinacional era encontrar a los ‘médicos-negocio’, esto es, a aquellos que prescribían más recetas y por lo tanto podían resultar más rentables.

Después, enviaban a un agente de propaganda médica que ofrecía beneficios económicos a los médicos que aceptaran recetar los productos de la transnacional.

Para “justificar” los gastos que esto conllevaba, recurrían a documentación apócrifa o a manipulaciones de los balances de la empresa. Todo ello salpicó a médicos que aceptaron sobornos, a autoridades del laboratorio y a empresas de viajes que eran tapaderas.

Pruebas

En el juicio iniciado en 2006 declararon 7 médicos que al final reconocieron haber recibido de Pfizer regalos, honorarios por compras inexistentes o pasajes de avión.

En concreto, según informa Miguel Jara, Nicolás Luisic y Emilio Santangelo aceptaron un ordenador con monitor de plasma y Juan José Bracco una cámara digital.

Productos

Entre todos los productos de la farmacéutica, tres de los más conocidos son los siguientes: el Accupril, para la hipertensión; el Lipitur, un complemento para la reducción del colesterol y la Viagra, para la disfunción eréctil.

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