En Kazajistán el caos no ha terminado. Las manifestaciones originadas desde el pasado domingo por el aumento al precio del gas licuado del petróleo continúan, en espera de verdaderas respuestas por parte del gobierno.

Hasta el momento, las acciones de esa administración se han basado en cuatro aspectos: la reducción del costo del litro del gas a 15 céntimos de euro, el cual subió a 20 tras el Año Nuevo; la imposición de un toque de queda; la disolución de su gabinete, y la solicitud de ayuda a sus socios de la región para intentar controlar al país.

Ante ello, al menos Rusia y Armenia han enviado a sus respectivas tropas, asegurando que lo hacían en vista de la amenaza a la seguridad y la soberanía de la República de Kazajistán de parte del extranjero.

Según el presidente QasymJomart Tokayev, con dos años en el poder, la principal razón detrás de las protestas en gran parte de su territorio fue el intervencionismo, por lo que pidió a los manifestantes no seguir los llamados de “personas destructivas e interesadas en socavar la estabilidad y la unidad” de su sociedad.

Para intentar reducir las manifestaciones, el gobierno de Kazajistán ha disminuido el costo del litro del gas a 15 céntimos de euro

Sin embargo, medios internacionales sugieren que es el hartazgo hacia su gobierno el principal motivo por el que las protestas se han mantenido en las calles, pues desearían una nueva administración que no esté comandada por Nursultán Nazarbáyev, quien los representó de 1984 hasta 2019.

Aunque el exlíder ahora sólo preside el Consejo de Seguridad, se cree que sigue detrás de cada uno de los movimientos de Qasym-Jomart Tokayev, dándole a su población un país sin mayores cambios sociales ni económicos.

Para enfrentarse a estas manifestaciones, a las cuales el maestro Eduardo Palacios Cabrera, miembro del Centro de Estudios post-soviéticos con sede en Moscú, califica como sorpresivas por ser Kazajistán uno de los países más vitales en materia de geopolítica, el también internacionalista asegura que el presidente debería tomar diferentes acciones además de reducir el precio del hidrocarburo.

“La vía más correcta es hacer un balance. Por una parte, no puede permitir que los protestantes continúen con el caos que tienen hasta ahora, pues de ser así se cae el país, pero a su vez, debe responder a las demandas”, añade.

¿En vista de nuevas elecciones en Kazajistán?

Entre las principales demandas que solicitan los protestantes en gran parte del territorio de Kazajistán, está la elaboración de una nueva jornada electoral, la cual puede ejecutarse dependiendo del desarrollo de los acontecimientos y de cómo el actual gobierno maneje los disturbios.

“Puede que se den nuevas elecciones si la presión aumenta y si se llega a una cuestión más política que económica, pero todo depende del desarrollo de los hechos”
Eduardo Palacios CabreraMiembro del Centro de Estudios post-soviéticos

“Sin embargo, creo que lo que se tiene que hacer ahora es empezar a buscar a los próximos posibles líderes para ver qué clase de agenda política y objetivos quieren concretar”, menciona el maestro Palacios Cabrera.

Pero aunque la petición en favor de una nueva jornada general está hecha, es la falta de opositores lo que podría retrasar ese proceso, debido a que el mandato del mismo partido por tanto tiempo ha impedido que otros personajes resalten en el escenario político de Kazajistán.

Sin embargo, en caso de surgir nuevos rostros, los cuales pueden provenir de una nueva élite social, se espera que tomen en cuenta el tipo de país que presidirían: uno de los Estados más ricos del mundo en recursos naturales, sobre todo en hidrocarburos; observador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), y de una de las naciones más estables de la región de Asia Central.

“Kazajistán es un país enorme donde convergen proyectos de integración económica como la Unión Económica Euroasiática liderada por Rusia; entonces, es Estado que tiene que estar estable para su propia seguridad y para la de sus vecinos”, señala el maestro Eduardo.

Bajo esa línea, aún se espera que se den a conocer las posturas que sigan manifestando respecto a las manifestaciones las naciones más cercanas a Kazajistán, e incluso de otras latitudes como China, que dejó en claro que se mantendrá al tanto por ser amigo y socio del país de Asia Central, pero desde la distancia, pues se trata de un asunto interno.

Rusia y Armenia han enviado a sus respectivas tropas a Kazajistán luego de que así lo solicitara el presidente Qasym-Jomart Tokayev

Los daños

Al cierre de esta edición, las protestas en Kazajistán dejaron consigo decenas de personas fallecidas y más de mil heridas, además de 900 detenidos por hechos como la toma del Ayuntamiento de Almaty, la principal ciudad de Kazajistán, y enfrentamientos directos con agentes de seguridad.

Además, los aeropuertos de Aktau y Aktobe, dos de las urbes más importantes, han sido cerrados, mientras que aerolíneas como la estatal Air Astana suspendieron sus vuelos hasta nuevo aviso tras el reporte de enfrentamientos a tiros cerca de las instalaciones.

EU descarta intervención

Ante las posturas de Kazajistán, Rusia y Armenia de que las protestas en el país de Asia Central fueron orquestadas por parte del extranjero, como Estados Unidos, Jen Psaki, secretaria de prensa de la Casa Blanca, descartó dicho señalamiento.

“Hay algunas afirmaciones de que Estados Unidos está detrás de esto, así que permítanme aclararlo: es absolutamente falso y claramente es una parte del manual de estrategias de desinformación que se han visto mucho en los últimos años”, declaró ante la prensa este jueves.

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