Hace sólo tres meses, Guillermo Lasso estaba tomando posesión como jefe de Estado de Ecuador. En ese momento, portando la banda presidencial, le hizo a su pueblo distintas promesas para hacerlo crecer social y económicamente.

Entre esos puntos, estaba luchar contra el narcotráfico, defender los derechos humanos, respetar la naturaleza, combatir la pobreza extrema, enfrentar la pandemia, e impulsar la cultura e historia de su país.

Para cumplirlo esas metas, o al menos parte de ellas, el también representante del Movimiento CREO, partido que lo llevó a la presidencia, visitó México a fin de reforzar sus alianzas junto a su homólogo Andrés Manuel López Obrador.

De ese modo, en Córdoba, Veracruz, Lasso hizo ver su interés en que el país azteca sea pieza fundamental para hacer de esos compromisos una realidad, y sólo así su nación se vaya convirtiendo en un punto de referencia para la región.

“México y Ecuador tienen una relación fraterna que se ha cimentado a través del diálogo. Juntos estamos dando un importante paso para fortalecer la cooperación y facilitar el comercio bilateral. Es fundamental tomar ese camino para lograr un acuerdo comercial entre ambos países”, declaró ayer el ecuatoriano durante el evento conmemorativo de los 200 años de la firma de los Tratados de Córdoba.

Al respecto, es el doctor Fernando Neira, miembro del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la UNAM, quien opina que esta visita es de suma importancia para Ecuador y su presidente, principalmente para deslindarlo de su antecesor Lenin Moreno y lo que hizo con el manejo de la economía.

De acuerdo con el académico, ese interés se deriva de la caída que tuvo el país durante el periodo del exmandatario, quien incluso terminó su administración con un nivel de aprobación menor al 10 por ciento.

“Esta visita es también un soporte para vincular nuevos mercados y así lograr una economía que su antecesor dejó muy mal, con una deuda enorme derivada de políticas neoliberales que acrecentaron la pobreza y la desigualdad de Ecuador. Dejó un hueco fiscal, un problema económico muy delicado que Lasso como presidente tiene que saber solucionar”, comenta.

Según registros que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) de Ecuador dio a conocer en marzo pasado, la pobreza extrema no había llegado a niveles tan altos en al menos los últimos cuatro años. De tener un 8.7 en 2016, a 14.9 en 2020.

Así también, la UNICEF dio a conocer a través de un informe emitido en octubre de 2020 que debido a la pandemia por COVID-19 la pobreza se incrementó más de lo establecido, provocando que la crisis sanitaria duplicara el número de años estimados para salir de esta problemática, pasando de ocho a 19.

Tomando en cuenta este panorama, es que Guillermo Lasso ha intentado avanzar en materia económica a pasos agigantados, con el fin de vislumbrar al menos una mínima mejoría al término de su mandato.

Por ello, es que también intentará sumarse a la Alianza del Pacífico, uno de los más reconocidos bloques de integración económica conformado actualmente por Chile, Colombia, Perú y México.

“Esta Alianza sería también importante para Ecuador porque no sólo lo vincularía con economías relevantes como es la mexicana y la chilena, sino que además es un mecanismo a través del cual se tiene una mayor relación con los países del Pacífico”, señala el doctor Neira.

México se posiciona en relación con Ecuador y AL

Con la visita del presidente ecuatoriano a México, no sólo se destaca la relación entre ambas naciones, sino la importancia que está obteniendo el país azteca en toda la región con este tipo de arribos.

A la fecha, quienes han pisado el territorio mexicano en los últimos meses son Alberto Fernández, de Argentina; Luis Arce, de Bolivia; Alejandro Giammattei, de Guatemala, y ahora Guillermo Lasso, de Ecuador.

“El que vengan los presidentes de la región a México demuestra la importancia que tiene esta nación como país estratégico y como líder regional, un papel que no tenía hace mucho tiempo y que con el actual gobierno parece que se está recuperando”, asegura el doctor Fernando.

Para él, ese papel lo ha estado ganando el Estado Mexicano debido a la caída económica de dos países: Brasil, por el gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro, y Argentina, que vivió una crisis financiera durante el mandato de Mauricio Macri.

“Además de esta relevancia para México, es importante que los presidentes latinoamericanos no dejen de acercarse a dialogar, incluso si son de posiciones ideológicas diferentes, eso es importante para la armonía de la democracia y para construir esfuerzos económicos, políticos y sociales que la región necesita”, añade el también catedrático.

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