El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentará una Reforma Migratoria que tendrá como principal eje ofrecer la ciudadanía estadounidense a 1.8 millones jóvenes migrantes que fueron llevados a la Unión Americana cuando eran niños, a cambio de cuatro medidas para controlar la migración.

Estas cuatro condiciones son las siguiente:

PRIMERA: $25 mil millones de dólares para un sistema de defensa fronteriza, que incluye un muro a lo largo de la frontera con México.

Funcionarios de la Casa Blanca aclararon que aunque se pretende que en un principio sea Estados Unidos quien pague por el muro, se encontrará la manera de que en un futuro México pague por lo invertido.

El dinero también sería ocupado para contratar personal para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), jueces de inmigración, abogados, fiscales y elementos para la Patrulla Fronteriza.

SEGUNDA: Una “inversión histórica” para tecnología y seguridad en la frontera con Canadá.

TERCERA: La eliminación de la llamada “lotería de visas” que otorga anualmente 50 mil tarjetas de residencia o ‘Green Card” y prohibir la “inmigración en cadena”.

El presidente estadounidense propone que estas tarjetas de residencia sean otorgadas a migrantes seleccionados por “méritos”.

Los nuevos ciudadanos podrían solicitar la nacionalidad para sus familiares más próximos (cónyuges e hijos menores de 21 años), pero otros parientes como padres, hermanos o abuelos serían excluidos.

CUARTA: Los posibles candidatos a obtener la ciudadanía deben estudiar o trabajar y no haber cometido ningún tipo de crimen.

La propuesta de Trump podría otorgarle la residencia o ciudadanía a el doble de jóvenes que estaban afiliados a el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

La propuesta sería presentada el lunes al Senado de Estados Unidos y que sea aprobada antes del 8 de febrero, la fecha límite para un posible nuevo cierre de gobierno.

Propuesta ampliamente rechazada

La propuesta fue vista con malos ojos por los legisladores demócratas, quienes criticaron las condiciones y las calificaron como vergonzosas.

“No podemos permitir que las vidas de los jóvenes que han hecho todo bien sean utilizadas como moneda de cambio para barrer las políticas antiinmigrantes”, dijo Michelle Lujan Grisham, presidenta del comité hispano del Congreso.

Organizaciones migrantes como United We Dream también criticaron duramente la propuesta e incluso la llamaron una propuesta de “supremacistas blancos”.

Paul Ryan aplaude propuesta

Paul Ryan, presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, aplaudió la propuesta de Trump y dijo los miembros de su partido estaban agradecidos por el liderazgo mostrado.

“Estamos agradecidos de que el presidente demuestre liderazgo en este tema y crea que sus ideas nos ayudarán a llegar finalmente a una solución equilibrada”, dijo Doug Andres, vocero de Ryan.