Ciudadanos guatemaltecos decidieron emprender por su cuenta la búsqueda de cadáveres en El Rodeo, departamento de Escuintla, tras la erupción del Volcán de Fuego registrada el lunes 3 de junio, ante la decisión de autoridades de suspender las labores de rescate debido a las condiciones climáticas.

La decisión de los civiles derivó de un comunicado en el que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) explicó que “las condiciones climáticas y las derivadas del material aún caliente depositado en el área de afectación no son las adecuadas para preservar la integridad física de los socorristas y luego de las 72 horas de búsqueda, localización y rescate se ha tomado la decisión de suspender por el momento las acciones”.

Miembros de la dependencia señalaron que se realizarán actividades de monitoreo, y recomendaron a la población “no acercarse al lugar y atender las recomendaciones de las autoridades”.

Oscar Chávez, de 34 años, es uno de los ciudadanos que decidió no atender la sugerencia, y junto con su padre y hermano menor se dirigió a la población de San Miguel Los Lotes, destruida por el fenómeno natural, a fin de localizar a otro de sus hermanos, a su cuñada, y a su sobrino.

“Desde el día que comenzó todo esto, prácticamente ya no pudimos comunicarnos con ellos”, declaró Oscar a la agencia de noticias AP, “Los buscamos en albergues, hospitales, en todos lados, pero no los encontramos”.

Aunque los rescatistas se retiraron del sitio, agentes de la Policía Nacional Civil que estaban en el sitio ayudaron en la búsqueda a la familia de Oscar.

Noemí Ascón, de 41 años, tiene la certeza de que sus familiares fallecieron, gracias a imágenes difundidas entre socorristas. Sus seis sobrinos, de entre uno y ocho años, murieron abrazados en una cabaña de San Miguel Los Lotes; sus padres perecieron en la puerta de la vivienda.

Noemí exige que los cuerpos de sus ocho seres queridos sean rescatados: “Es su trabajo, no es lícito que los dejen ahí. Que los saquen para que podamos llevarlos al cementerio”.

Hasta el momento, debido a la erupción del volcán, se cuentan 99 muertos y al menos 197 desaparecidos.

El miércoles, armados con palos y maquinaria pesada, socorristas hallaron nuevas víctimas en las cercanías de las laderas del volcán, pero se retiraron por la caída de lluvia y por el temor de aludes de lodo y agua hirviendo.

Se estima que en algunos puntos de la zona de desastre se alcanzan temperaturas de entre 400 y 700 grados centígrados.

Con información***