El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió un revés por parte de la empresa Carrier quien anunció que despedirá a casi la mitad de su plantilla (632 puestos) en Indianápolis, Estados Unidos para trasladarlos a Monterrey, México.

La productora de aparatos de aire acondicionado y sistemas de calefacción tomará esta decisión pa pesar de que en noviembre pasado el presidente estadounidense y la empresa negociaron una rebaja fiscal de siete millones de dólares en los próximos 10 años para conservar 800 empleos, señaló The Wall Street Journal.

El envío de los trabajadores a territorio mexicano se da debido a que hay “un personal muy talentoso en México y los salarios son obviamente significativamente más bajos”, dijo Gregory Heys, presidente de United Technologies, casa matriz de Carrier.

Durante su campaña por la presidencia, Trump aseguró que devolvería a Estados Unidos aquellas empresas que laboran en México exonerándolas de impuestos para que expandieran su mercado en territorio norteamericano.

El diario El País señala que 338 trabajadores serían removidos el próximo 20 de julio, cuatro puestos administrativos en octubre y los trabajadores restantes el 22 de diciembre.

Chuck Jones, el líder en la fábrica, aseguró que “nunca confió en el presidente, porque cree que durante la campaña jugó con las esperanzas de la clase media”.

De acuerdo con el periódico español se prevén más despidos por parte del sindicato de Carrrier ya que la empresa se encuentra enfocada en una “importante inversión” que automatice la producción y rebaje los costos lo cual preservará la competitividad.