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El odio se multiplica en Estados Unidos

Imelda García

Otros ataques y amenazas han ocurrido en Estados Unidos contra las personas latinas después del tiroteo en El Paso, entre ellos disparos con balas de goma y gritos discriminatorios en lugares públicos y privados


Ago 15, 2019
Lectura 4 min
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Después del mayor atentado contra la comunidad migrante hispana en Estados Unidos, el racismo ha encontrado una puerta abierta no solo para expresarse, sino para materializar su odio.

Se trata no solo de insultos, sino que las amenazas han pasado a mostrar armas o gritar consignas contra los migrantes en lugares públicos y privados.

Personas que llegan con cuchillos a organizaciones que apoyan a migrantes, otros que gritan ofensas contra los latinos en restaurantes o individuos que se pasean en tiendas mostrando armas, son solo algunos ejemplos de las amenazas que han ocurrido desde el 3 de agosto, día del tiroteo en la sucursal de Walmart, en El Paso.

Los ataques han ocurrido incluso por parte de las autoridades. Esta semana, se dio a conocer que la Patrulla Fronteriza —Border Patrol, en inglés—, disparó balas de goma a personas que nadaban en el Río Bravo; la semana pasada, un joven entró a una tienda Walmart portando armas de fuego y creó un caos dentro del supermercado.

El ambiente se encuentra aún más enrarecido por las declaraciones que, desde la Casa Blanca, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump continúa lanzando contra los migrantes.

99 casos de crímenes de odio

En los albores del proceso electoral de 2020, la violencia contra los migrantes se ha politizado.

El presidente Donald Trump ha atacado a otros políticos que han defendido a los migrantes de las agresiones en su contra.

“Beto (nombre falso para indicar herencia hispana) O’Rourke, quien está avergonzado por mi última visita al gran estado de Texas, donde lo derroté (…) debería respetar las víctimas y las fuerzas del orden, ¡y mantenerse callado!”, tuiteó Trump apenas 3 días después de la masacre en Texas, tras un mensaje del político demócrata culpando al presidente estadounidense por fomentar un clima de odio racial.

Julián Castro, otro de los precandidatos demócratas a la presidencia de Estados Unidos, incluso contrató un spot en la cadena televisiva Fox, la favorita del presidente, para enviarle un mensaje.

“Como vimos en El Paso, estadounidenses fueron asesinados porque usted avivó el fuego de los racistas. Personas inocentes fueron atacadas porque lucen diferente a usted. Porque se parecen a mí; se parecen a mi familia”, se escucha decir a Castro, un político de origen hispano.

El ambiente de racismo también se fomenta por la impunidad que rodea los casos de crímenes de odio en Estados Unidos.

Impunidad en ataques de odio

Cifras del laboratorio de estudio de temas sobre migración Proyecto TRAC, de la Universidad de Siracusa, señalan que entre octubre del 2018 y junio del 2019, hubo 99 casos de crímenes de odio y solo 17 de ellos fueron motivo de un juicio criminal.

17 de ellos fueron motivo de un juicio criminal

En un reporte sobre los delitos de odio, TRAC señala que estos suceden en todo el territorio estadounidense: en 45 de las 93 oficinas de fiscales federales se han realizado solicitudes para pedir que se acepte un caso; de ellas, solo 13 decidieron procesar al acusado. Los demás cerraron los expedientes y no presentaron cargos.

Desde 2009, se reportaron 2 mil casos de crímenes de odio; solo el 15 por ciento resultaron en una persecución federal.

Antes del ataque en El Paso, el más reciente caso que fue perseguido por autoridades federales fue contra Alan D. Covington, quien en noviembre de 2018 gritó en una tienda de llantas que quería “matar mexicanos”, y después atacó a tres personas con un poste de metal.

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