La crisis política alcanzó a Perú. El país andino cambió de presidente tres veces en una semana, y por ahora es Francisco Sagasti quien ocupará el cargo de forma interina a partir de hoy, después de una semana de protestas que dejaron cientos de heridos, dos muertos y reportes de 14 personas desaparecidas.

El ingeniero de 76 años deberá completar el mandato actual, que finaliza el 28 de julio del año próximo, en tanto deberá hacer frente al descontento social por la destitución del popular mandatario Martín Vizcarra el pasado 9 de noviembre y el nombramiento de Manuel Merino como presidente interino, quien renunció a la presidencia el 15 de noviembre.


El ingeniero Francisco Sagasti jurará como presidente de Perú después de una semana de violentas manifestaciones en diversas ciudades de Perú

En su discurso ante el Congreso peruano tras su designación, Sagasti hizo un llamado a la labor conjunta entre congresistas y reconoció la urgencia de evitar enfrentamientos entre la población y los integrantes del ejército, que tienen al país en la mira internacional.

“Hoy no es un día de celebración porque hemos visto la muerte de dos jóvenes en protestas, externado su punto de vista, planteando democráticamente y prácticamente sin violencia. Estos dos jóvenes han fallecido, no podemos cambiar eso, no podemos retroceder, pero sí podemos, desde el Congreso y el Ejecutivo, tomar acciones para que esto no vuelva a suceder”, declaró Sagasti ante legisladores.

Se espera que este martes, tras la toma de posesión, el presidente peruano emita un mensaje dirigido a la ciudadanía, en el cual mantendría el mismo tono pacificador de su primer discurso, en el que calificó como “un poderosísimo llamado de atención” al gobierno las manifestaciones.

El político ha declarado que se reconectará con el país y que logrará que los ciudadanos vuelvan a confiar en las instituciones, mientras la nación reporta altos niveles de pobreza y desigualdad que se han agudizado con la crisis que ha dejado la pandemia por el COVID-19.

“No bastó la pandemia, no bastó la crisis económica, no bastaron los problemas de inseguridad. Tuvimos que esperar a la muerte de dos jóvenes para que nos caiga encima toda la enormidad de la situación que estamos viviendo y que nos motive a trabajar para un desarrollo y un progreso más justo y equitativo”, puntualizó.

El político del Partido Morado contó con el respaldo de 60 legisladores, el número necesario para aprobar su nombramiento como presidente de la Mesa Directiva del Congreso, lo cual le permitirá asumir la presidencia interina.

La Mesa Directiva está integrada por Mirtha Vásquez, del partido Frente Amplio, Luis Roel de Acción Popular y Matilde Fernández de Somos Perú, quienes en compañía de Sagasti, visitaron a quienes resultaron heridos durante los enfrentamientos.

Sagasti es conocido como un político que busca consensos. Así lo ha demostrado desde que ganó una curul en el Congreso en febrero de este año tras echar a andar su campaña política bajo el lema “Hacer una política decente, lucha contra la corrupción y reforma política”.

Analistas y jugadores políticos esperan que como presidente de Perú logre llevar al país a una transición política pacífica de cara a las elecciones generales, que tendrán lugar el 11 de abril del 2021, de acuerdo con lo establecido en el Congreso.


Emociona la elocuencia, calma y empatía de Sagasti. Eso no lo hace un buen político, menos un buen presidente del Congreso, pero entusiasma, y eso, después de tantos días de división y violencia, se agradece

Renato Cisneros

Periodista

En tanto, Luis Almagro, presidente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), reconoció la presidencia de Sagasti y dijo que confiaba en su capacidad para conducir al país a través de esta crisis y hasta elecciones de 2021.

Jóvenes de Perú en vilo

Con la designación de Sagasti la crisis en Perú no ha terminado. Grupos de jóvenes se mantienen en la plaza San Martín, ubicada en el Centro Histórico de Lima, quienes aún están en descontento por el reporte de 14 personas desaparecidas durante las movilizaciones y el abuso de poder por parte de las autoridades.

Los jóvenes manifestantes, quienes se han llamado #LaGeneracióndelBicentenario, buscan que haya una reforma a la Constitución peruana, demanda a la cual el gobierno de Sagasti deberá responder, en tanto Manuel Merino no ha realizado apariciones públicas tras las muertes y tampoco ha emitido declaraciones.

“Con Sagasti tampoco hay nada que celebrar. Hasta que la oposición política, si aún queda, entienda que nuestras pugnas y problemas trascienden largamente el ámbito nacional, aún estará a tiempo de alertar a la población sobre la amenaza real a sus libertades”, dijo el periodista peruano Marcos Solis.


Grupos de jóvenes se mantienen en la plaza San Martín, en el Centro Histórico de Lima, para protestar por la muerte de dos activistas y la desaparición de 14 personas durante las movilizaciones del fin de semana

En tanto, Perú atravesará por el proceso de investigación de la Fiscalía en contra Merino por “homicidio doloso”, relacionado con las muertes en las protestas y la investigación a Vizcarra, acusado de recibir sobornos cuando ganó popularidad por declarar la guerra a la corrupción debido a que diversos expresidentes son investigados por casos de corrupción.

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