Con 10 mil 600 heliostatos (espejos), 392 mil paneles solares y una torre de 250 metros de altura fue inaugurada la primera planta de energía solar concentrada de América Latina, la cual está ubicada en el desierto de Atacama, en el norte de Chile.

De acuerdo con los especialistas, esta planta utiliza tecnología que permite almacenar el calor del sol para generar electricidad durante horas e incluso por la noche, lo que la diferencia de otras plantas tradicionales.

La planta fue construida en ese lugar debido a que es el más árido y con mayor radiación solar del mundo, un proyecto orientado a conseguir la neutralidad en carbono comprometida para 2050.

Lo anterior debido a que la planta ayudará a evitar la emisión de 630 mil toneladas anuales de dióxido de carbono (CO2), lo que equivale a la circulación de 135 mil autos al año.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, estuvo presente durante la inauguración y reveló que lo anterior es “más que los automóviles que existen en esta región de Antofagasta”.

¿Cómo funciona?

El biministro de Energía y Minería de Chile, Juan Carlos Jobet, explicó que uno de los elementos clave de este proyecto es la torre central de 250 metros donde está colocado el receptor de calor y al que apuntarán los miles de helioestatos.

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Estos helioestatos son espejos que siguen la trayectoria del sol con movimiento en dos ejes, reflejando y direccionando la radiación solar hacia el receptor.

En el receptor circulan sales fundidas a una temperatura de 560 grados centígrados, transfiriendo el calor a un circuito que impulsa una turbina de vapor para generar energía eléctrica.

“Las sales fundidas pueden almacenarse por hasta 17 horas y media, lo que permite que el sistema siga funcionando incluso sin luz solar directa y haya una producción fiable de electricidad 24 horas al día”, explicó el CEO del proyecto, Fernando González.

Por su parte, el presidente Sebastián Piñera afirmó que este es un nuevo paso en el compromiso de Chile de renovar su matriz energética para 2050 y conseguir para entonces la carbono neutralidad asumida en el Acuerdo de París sobre el clima, lo que supone ser un país con cero emisiones netas de CO2.

Para cumplir el compromiso, agregó el mandatario, Chile centra sus esfuerzos en descarbonizar la matriz energética reemplazando el carbón por energías limpias, electrificar el transporte público y mejorar la eficiencia energética, junto con proteger e incrementar los bosques.