La noticia es particularmente insultante en un continente que ha vivido los últimos años bajo duras políticas financieras de austeridad. 

Y es que Luxemburgo, una de las naciones más acaudaladas del mundo, se volvió blanco de fuertes críticas ayer. Esto  luego de que documentos filtrados revelasen que el pequeño país ha concedido ventajosas exenciones de impuestos a trasnacionales y multimillonarios, privando a otros países de valiosos ingresos fiscales.

El Gobierno luxemburgués se defendió diciendo que no había hecho nada ilegal en sus tratos con corporaciones como IKEA, FedEx y Pepsi. Pero otras naciones europeas, incluyendo la vecina Francia, reprobaron las prácticas tributarias del diminuto país, especialmente cuando ellos tienen que imponer recortes de austeridad a sus ciudadanos para lidiar con problemas financieros.

‘Inaceptable’

“La ‘optimización’ de impuestos –compañías que encuentran soluciones legales para no pagar impuestos o pagar muy pocos– no es aceptable ya para ningún país”, dijo el ministro francés de Finanzas Michel Sapin. “Quiero que en unos pocos años no tengamos que volver a hablar de algo así”.

Los otros vecinos de Luxemburgo, Bélgica y Alemania, además de Holanda, criticaron también la práctica, que acaparó la atención ayer luego que un grupo de reporteros investigadores presentase documentos que presuntamente muestran que numerosas multinacionales han conseguido esos acuerdos ventajosos.