El envío de imágenes, videos, audios, notas de voz, documentos, ubicaciones, contactos, gifs, stickers, así como las llamadas y videollamadas fue imposible a nivel internacional. El “cambio de configuración defectuoso” ocurrió durante la pandemia de COVID-19, cuando las empresas optaron por el trabajo desde casa como una medida sanitaria.

La caída masiva de la red líder en mensajería instantánea (fundada en 2009 y adquirida en 2014 por Mark Zuckerberg, el creador de Facebook) evidenció la necesidad de contar con plataformas únicas para el empleo remoto.

“No hay comprensión por parte de muchas empresas, y es lamentable, en el sentido de adoptar la tecnología correcta, es decir, diferenciar una red social de uso común. A WhatsApp, a Messenger, a Facebook les llamamos software sombra, que lejos de aportar productividad son de ocio y distracción”, dice el maestro Rafael Pazarán Reyes, en entrevista con Reporte Índigo.

El jefe del Programa Académico de Transformación Digital de la Universidad La Salle menciona que una empresa debe discernir qué tecnología es para las personas y cuál para las organizaciones. Después de esa elección viene una adopción de dicha herramienta digital para colaborar entre empleados como en su momento lo ha sido el correo electrónico institucional.

“Hay un sinfín de beneficios como compartir archivos pero no son plataformas de colaboración. Entonces, las empresas que no hayan comprendido esto, sufrieron ese día una interrupción de hasta seis horas”, recuerda.

El especialista de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle considera que el que las empresas no cuenten con estas herramientas se debe a que no existió una conversión al trabajo remoto.

“Lo que tuvimos fue un trabajo en confinamiento, que es enviar a los colaboradores a su casa por su salud. El trabajo remoto significa dotarles de instrumentos para que puedan realizarlo de manera segura y productiva”, explica Pazarán Reyes.

La pandemia repercutió en el empleo y la tecnología para dar paso a la gestión del trabajo híbrido.

“Ahora la evolución natural es hacia el trabajo híbrido, todas las empresas sin excepción ya deben estar pensando en los empleados que van a estar en su casa y los que estarán ahí en la organización”
Rafael Pazarán ReyesJefe del Programa Académico de Transformación Digital de la Universidad La Salle

Hay empresas que aunque quieran no tienen esta posibilidad porque su operación es presencial, por ejemplo las fábricas. Sin embargo, Rafael Pazarán Reyes identifica tres sectores que marcan la pauta: empresas de tecnología, comunicación y marketing.

Plataforma laboral

Carlos Kamimura, director de alianzas de monday.com para Latinoamérica, coincide en que la pandemia de COVID-19 forzó a cambiar la forma de trabajar y la aceleración digital sacó a mucha gente de su zona de confort.

“Las empresas se dieron cuenta de que los empleados no tenían las herramientas para trabajar remoto. Fuimos obligados, la gran verdad es que no fue una elección, sino algo que las empresas tuvieron que enfrentar”
Carlos KamimuraDirector de alianzas de monday.com para Latinoamérica

Con casi 30 años de experiencia en el mercado tecnológico, Kamimura asegura que los trabajadores están cansados de invertir tiempo buscando información, por lo que es importante consolidarlo todo en un solo sitio.

“Dónde colaboramos y dónde está la información es un desafío y la verdad es que pasamos mucho tiempo manejándolo. Debe haber un lugar común que consolide todo esto”, propone.

Para el directivo, una plataforma donde se encuentra la información que necesitan los empleados, clientes y proveedores es monday.com, lo que posibilita la gestión del trabajo híbrido.

“Es para ayudar en colaboración, aumento de productividad, automatización de procesos. Casualmente durante la pandemia se hizo indispensable; la gran ventaja es que te va a ayudar en lo real y en lo virtual, es un híbrido entre los dos mundos”, cuenta.

Más de 125 mil equipos trabajan con monday.com y en el caso específico de México, a pesar de la cultura laboral, hay más de 4 mil clientes de todos los tamaños, desde consultores independientes hasta grandes corporaciones.

“Uno de los problemas de trabajar en home office es que es muy difícil separar un poco tu vida personal de la laboral al usar el social media. Yo creo que mucho del burn out es eso, estar chateando con tus amigos y de repente te cae un mensaje de tu jefe que ya te vio en línea; monday.com es una plataforma que te ayuda mucho en ese sentido”, ejemplifica.

Los beneficios de la conversión al trabajo remoto

Rafael Pazarán y Carlos Kamimura coinciden en que el trabajo desde casa es una modalidad que llegó para quedarse a pesar de que las empresas no hayan visto sus beneficios.

“Conforme fue pasando el tiempo las empresas fueron detectando necesidades pero lamentablemente hasta el día de hoy muchas no han visto ni comprendido que es un beneficio para la sociedad, sus colaboradores y para ellas; es un ganar-ganar para todos, para alcanzar una resiliencia operativa”, lamenta Pazarán.

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