La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex) apostaron todo por la emisión de bonos de deuda para subsanar sus finanzas y generar mayores recursos.

Los bonos forman parte de un adeudo en el que han incurrido las dos empresas más importantes de México, con la intención de obtener una suma de dinero prestado por inversionistas para saldar sus cuentas o desarrollar nuevos proyectos de expansión.

Ante la crisis que atraviesa en materia de infraestructura en todo el país y con un adeudo de 60 mil millones de dólares, la CFE anunció la venta de títulos de deuda en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) por un monto de hasta siete mil 500 millones de pesos.

7,500

millones de pesos es la deuda que colocará CFE en la BMV

Dicha cantidad deberá ser liquidada en plazos que van de entre los dos, siete y 10 años. Las tasas que ofrecerá serán fija, variable y en Unidades de Inversión.

Hasta el momento la dependencia no ha revelado el uso que le dará a los recursos que recabe de la oferta, pero se espera que los utilice para refinanciar sus pasivos y para capital de trabajo, de acuerdo con su Propuesta Global de Financiamiento 2019.

6 mil

millones de dólares es la deuda total de CFE

En el caso de la petrolera, a finales de septiembre anunció la recompra de bonos con vencimiento entre 2020 y 2023 por un monto de 5 mil millones de dólares, como parte de una estrategia para reducir su deuda financiera.

“Pemex utilizó los fondos de la contribución patrimonial previamente anunciada por el Gobierno de México”, informó en un comunicado.

La empresa dirigida por Octavio Romero también anunció la liquidación de los 7 mil 500 millones de dólares en nuevos bonos, los cuales fueron colocados por la empresa el 12 de septiembre de 2019.

5 mil

millones de dólares recompró Pemex en bonos

Alejandro Vera, catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), asegura que el tema de la deuda es relevante para el financiamiento de proyectos, ya que toda empresa publica o privada requiere de fuentes de ingresos y estas provienen de la deuda, la emisión de bonos y la adquisición de deuda bancaria.

“La principal ventaja que han encontrado estas dependencias con la emisión de bonos es el costo final que tendrá la deuda. Si las compañías se fueran a la banca, lo más probable es que por este tipo de financiamiento se les cobre entre 15 y 18 por ciento más por intereses, mientras que con tenedores es una tasa menor, pues solo se cubre hasta un 9 por ciento”, detalla el catedrático.

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