Joe Biden, que en cuestión de horas se convertirá en el 46 presidente de Estados Unidos, pretende impulsar la economía de su país a través de un robusto paquete de rescate estatal.

Serán 1.9 billones de dólares los que se utilizarán en este plan de intervención para tratar de romper con el estado de inercia de la economía estadounidense que en 2020 reportó una caída histórica por los efectos de la pandemia de COVID-19.

El paquete de rescate conocido como Build Back Better (Reconstruir Mejor) se enfoca en tres puntos: establecer un programa nacional de vacunación para contener la propagación del virus del SARS-CoV-2, entregar cheques por mil 400 dólares a las familias más afectadas por la crisis económica y apoyar a las pequeñas empresas “que están luchando” debido a las medidas de confinamiento.

Se trata de un plan que si bien impactará la deuda pública de Estados Unidos, el gobierno puede costear, señala Carlos González Tabares, director de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.


Es una buena medida, lo que se está tratando de hacer es adelantarse porque en los siguientes días se podrían reactivar medidas de confinamiento en Estados Unidos para tratar de frenar los contagios pero acompañado de estímulos, eso permitirá detener la expansión y mantener la economía a flote y con ello superar más rápido de la pandemia y la crisis económica

Carlos González Tabares

Director de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex

Para el programa de vacunación que propone Joe Biden, se destinaran 20 mil millones de dólares, se apoyara de gobiernos estatales e incluiría el despliegue de unidades móviles  para “áreas difíciles de accesar”, además advierte que se establecerá la aplicación de la vacuna contra el COVID-19 de manera gratuita y sin importar el estatus migratorio de los habitantes de ese país.

Además del programa de inoculación, se propone invertir 50 mil millones de dólares en la compra masiva de pruebas rápidas para detectar el virus, ampliar la capacidad de los laboratorios y apoyar a gobiernos locales así como escuelas para establecer protocolos de realización de pruebas.

Bajo la premisa de que ningún estadounidense debería decidir entre llevar comida a su mesa o permanecer confinados para evitar la expansión del virus, el plan del próximo presidente establece proporcionar transferencias monetarias a 106 millones de habitantes. Entre los principales apoyos que se plantean están otorgar incapacidades médicas pagadas por hasta 14 semanas y apoyos económicos por mil 400 dólares por semana para trabajadores elegibles a través de las empresas.

El documento recuerda que actualmente 10 millones de estadounidenses se encuentran sin empleo, por lo que también establece dar apoyos únicos de mil 400 dólares para que las personas paguen sus deudas, expandir lis seguros de desempleo, aumentar los salarios mínimos y ampliar los programas de cuidado infantil para que las familias puedan retornar a sus empleos.

En el caso de apoyo a las empresas, se prevé destinar 15 mil millones de dólares a subvenciones flexibles y 175 mil millones en préstamos e inversiones adicionales a pequeñas empresas.

Los planes de rescate económico robustos, con transferencias monetarias a familias afectadas por las crisis, apoyo a las empresas para contener la pérdida de empleos y la inmunización a la población, son un modelo adecuado para detener la sangría económica que ha generado la pandemia por COVID-19, considera González Tabares.

Impacto a México de estrategia de Joe Biden

Este programa de alivio económico establecido por el presidente Joe Biden impactará de forma positiva a la economía mexicana a través de las remesas que envían a sus familias los connacionales que laboran en Estados Unidos, apunta el director de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.

Entre enero y noviembre de 2020 al país ingresaron 36 mil 946 millones de dólares por concepto de remesas, que representan 10.88 por ciento más de lo que se envió en el mismo periodo de 2019, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico). En tanto que el monto promedio de los envíos fue de 340 dólares, 4.1 por ciento más que en 2019.

Estos datos contrastan con el diagnóstico del Banco Mundial elaborado en abril de este año que apuntaba a una disminución de 19.4 por ciento en el caso de América Latina y el Caribe.

Incluso se prevé que al concluir el 2020 ingresen al país 39 mil 500 millones de dólares por remesas, es decir, 8.4 por ciento más que el total de lo enviado por los migrantes en 2019, de acuerdo con el Anuario de Migración y Remesas México 2020 elaborado por BBVA.

También puedes leer: Biden no levantará restricciones por pandemia a viajeros como lo anunció Trump